Max no tira nada. Para él todos los objetos materiales tienen un valor sentimental que le gustaconservar. Dentro de su departamento en el barrio de Villa Crespo el actor Max Berliner tiene unahabitación llena de fotos, libros, recuerdos de infancia, juguetes y materiales que le sirven paracrear sus obras. Es su lugar en el mundo. Allí recibió a Perfil.com para hablar sobre el fenómeno que generó a raíz de la publicidad de Reumosan que se transmitió en los Martín Fierro.
Berliner llegó al país en 1922, cuando tenía 2 años, y en 1924, por insistencia de su padre,debutó en teatro y no paró más. "A mi padre le gustaba mucho el arte, me llevaba a ver obras y meinscribió en una escuela de teatro", cuenta Max.
El viejito de la publicidad tiene 90 años de edad y 85 de carrera en teatro, cine, televisión.Es una persona humilde y trabajadora que no para de crear proyectos: Hoy tiene el pre estreno de su obra "Días Eternos" en el Teatro Nacional Cervantes a las21.30 y está trabajando en una obra en la que tiene pensado interpretar a AlbertEinstein.
La trayectoria de Max Berliner pareciera no ser suficiente como para ser galardonado en losMartín Fierro. Los socios de Aptra nunca premiaron, ni tampoco le dieron un reconocimiento por sutrayectoria. Aunque el actor aclara que no le quita el sueño, le "da bronca" que no lollamen.
Sin saberlo y a pesar de no haber estado presente en la entrega de los Martín Fierro, Max seconvirtió en un fenómeno de Internet. La publicidad de la que es protagonista, y que se emitió enla tanda de la ceremonia, generó una gran cantidad de mensajes en la redsocial Twitter que convirtieron al actor en una suerte de ídolo popular que todo lo puede.
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(*) Cronista de Perfil.com




