El uso excesivo del smartphone no sólo afecta al cuello y a la columna sino que también puede generar problemas de visión y dolores en manos y brazos. Un primer antecedente se llamó “nintendinitis”, en los 90, ligado al uso extremo de videojuegos y al manejo por largas horas de los joysticks. Hoy se habla de “whatsappitis”, que es una tendinitis causada por el exceso de tiempo enviando mensajes instantáneos a través del celular. Por eso, ahora los médicos ya no sólo recetan antiinflamatorios, sino que restringen el uso de los dispositivos como tratamiento. El uso excesivo de las pantallas también puede afecta la vista provocando sequedad ocular, visión borrosa, alteración cromática, fatiga, enrojecimiento o mareos. Es que, según los especialistas, los “tecnoadictos” se olvidan de parpadear. Se calcula que una persona parpadea aproximadamente 15 veces por minuto, pero cuando está frente a la computadora esto puede reducirse a la mitad.
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El riesgo de la ‘whatsappitis’
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