Dice que debió transitar un camino de dolor e incertidumbre, porque de tenerlo todo pasó acomenzar de nuevo. Pero que aprendió a “dejar ir”, sin desoír esa voz interna que ellallama “instinto”. Así resume “Barbie” Simons (30), la aventura en la que seembarcó hace poco menos de un año: la de retornar a la Argentina, d ejando atrás diez fructíferos años en Miami, donde construyó una sólida carrera.Allí donde la hija menor del inolvidable Leonardo Simons y Alicia Gorbato conducía su programasemanal de radio y presentaba el show televisivo “Sábados Gigantes”, junto a DonFrancisco.
“No era feliz y aquí lo soy. La Argentina es mi lugar en el mundo”, confiesa Barbie, con la calma queotorga una firme convicción. De su casa en la exclusiva isla de Brickell Key a su nuevodepartamento porteño, dice que lo suyo fue “una corazonada de mujer”.






