Es recordado el gesto de Juana Viale, allá por 2004, saliendo del mar con su dedo levantado, enojada con los periodistas que intentaban entrevistarla.
Esta vez su madre, Marcela Tinayre, tuvo la misma actitud al encontrarse con fotógrafos cuando llevaba a su nieta Ámbar al colegio, en medio del escándalo que sacude a la familia.
Al ver a periodistas y fotógrafos haciendo guardia en la puerta del colegio, Tinayre se puso incómoda y reaccionó igual que su hija en aquella oportunidad, con un gesto grosero y con varios insultos para todos ellos.




