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Repetto en caída libre: por qué ya nadie lo quiere ver

El rating de Nicolás Repetto no para de caer. ¿Por qué aquel niño rebelde de la tele produjo un nuevo fracaso? Soberbia y vida prolija.

13-10-2026 | 15:17
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Por años, los americanos usaron la expresión “veneno de taquilla” para definir aaquellas figuras que, habiendo gozado de un éxito descomunal, dejaban de contar con el favor delpúblico. Lejos de tratarse de un proceso largo, ligado a la decadencia, la distancia entre elestrellato y la caída podía ser una única película fallida. A los ojos de los productoreshollywoodenses de antaño, Nicolás Repetto, con su secuencia de fracasos, no sólo sería consideradoun “animal venenoso”, sino que también estarían seriamente comprometidas susposibilidades de encontrar antídotos. Por mucho menos, varias estrellas fueron enviadas al mismofreezer que Walt Disney. ¿Que el viejo Walt no está congelado? Las estrellas en cuestión tampoco.Se trata de un eufemismo que suaviza su salida de circulación.

Más relajados que nuestros vecinos del norte, una vez que los latinos encontramos alguien aquien amar, somos muy permisivos en eso de exigir triunfos. Claro que, permisividad incluida, laapatía de los seguidores de Nico empieza a resultar preocupante. Porque una cosa es reírse cuandoel héroe se cae, y otra muy distinta es seguir caminado como si no existiera. En comparación, lostropezones de Tinelli son un espectáculo sangriento que se resume: nosotros le tiramos los leones yel hombre, escudado en las ideas de siempre, resiste. Algo parecido ocurre con Mirtha y Susana;relación intensa que nos lleva a querer matarlas sin desear que se mueran. En caso de quecualquiera de estos tres monstruos (en el sentido más amplio posible) se vaya, somos capaces dellorar debido a que nos quedamos huérfanos. ¿Y Repetto? Punta del Este le sienta bien. Eltransgresor de barrio que hacía suspirar a las vecinas se convirtió en una especie de ícono coolapto para el paladar europeo. Su gran problema es que, por estos pagos, la versión de los Beckhamque funciona es la que encarnan el Cholo y la Chola Simeone. ¿Se entiende? Nico agoniza a la sombrade un concurrido argumento: “No sos vos, soy yo”, le dice al público al tiempo que lededica lo mejor de su indiferencia.

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Filósofo y publicista (*)

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