La Justicia le prohibió a la actriz y conductora televisiva Florencia de la V utilizar el nombre con el que se hizo famosa en los medios de comunicación, “Florencia de la Vega”.
La Sala Tercera de la Cámara Civil y Comercial Federal hizo lugar al reclamo de la verdadera Florencia de la Vega, una instrumentadora quirúrgica “que se sentía afectada en su faz psicológica y espiritual, al escuchar continuamente su nombre y apellido en programas de televisión y teatros de revista”.







