INVESTIGADORES del INTA y el Conicet, junto a 300 investigadores de 14 países, develaron el secreto mejor guardado de una de las hortalizas más consumidas del mundo: el genoma del tomate.
Este hallazgo permitirá mejorar su sabor y composición nutricional, que duren más tiempo en las góndolas y disminuir la cantidad de plaguicidas utilizados. El logro se publicó en la revista Nature.





