Los modales de Adrián Suar podrían haberlo convertido también, además de en actor, productor,empresario y programador de un canal líder como El Trece, en un gran diplomático. De naturalezaconciliadora –más tantos años de análisis–, frena a tiempo antes de tener que lamentardaños. “Soy un chico Clarín y estoy orgulloso de serlo”, dice, y motivos le sobran.Agradecido, reconoce: “A mí me enseñó mucho, me ayudó, me formó, le debo muchísimo”.Sin duda este 2010 es un gran año para él y en algún momento debe recordar sus orígenes en VillaCrespo, cuando se sienta en el sillón de programador o va a Pol-ka o viaja a España para ver suproducción teatral Piaf, y ahora Los reyes de la risa. De cara a su vida personal, sigue en parejacon Griselda Siciliani, por ahora sin planes de casamiento. “Es que ella tampoco quierecasarse, dormimos juntos sí, pero Griselda tiene su casa. Ahora, si el día de mañana tenemos unhijo, vamos a vivir juntos”, y reconoce que en los próximos dos años “tengo que serpapá otra vez. Y si es una nena, me muero de felicidad”. En lo que hace a la actuación,estrena Igualita a mí con Florencia Bertotti y Claudia Fontán, donde se muestra como un grancomediante en una película a su medida. Y tampoco se puede quejar piloteando El Trece del GrupoClarín cuando, si bien en julio perdió por una décima con Telefe, en el prime time sacó una ventajade 7 puntos con Malparida, la ficción de Pol-ka, y con Marcelo Tinelli al frente de ShowMatch. Untablero más que completo para millones de personas en este mundo.
—¿En qué te ayuda ser actor para ejercer como programador y productor? ¿Hay un plus?
—Me ayuda más como productor; como programador, menos. Es un oficio que fui aprendiendo,me llevó cinco años aprender a tomarle la dinámica, hay que estar muy atento, sobre todo paracuidar una pantalla tan prestigiosa como la de El Trece.







