•MONTONEROS Y PERON

A grandes errores, grandes males

24-08-2026 | 17:32

La política de la formación Montoneros ha merecido recientemente nueva bibliografía. Considerode interés agregar algunos comentarios. Montoneros, luego de su rito de iniciación al asumir lamuerte del general Aramburu –muerte que es probable que no hayan ejecutado–, pasaron aser “soldados de Perón”, un grupo armado dispuesto a actuar bajo las directivas dequien reconocían como jefe del movimiento nacional.

Tuvieron un muy rápido crecimiento y levantaron la bandera de “la patriasocialista”, eslogan claro pero de ideología confusa. Como Perón había hablado de unteleológico “socialismo nacional”, muchos confundieron el tema. La patria socialistadel futuro inmediato, la que viene a recuperar Perón en su regreso –pensaba el grueso delperonismo–, es la de la de “la comunidad organizada”.

Montoneros fue aumentando muchísimo su importancia: contactos, estructura, organización en todoel país, o sea poder, e hizo de la vuelta de Perón el eje de su propaganda. A su vez, el regresofue un elemento simbólico fundamental para el peronismo popular.

Las consignas de los actos montoneros son de enorme transparencia: “Conducción, Montonerosy Perón” sintetiza que tuvieron la audacia de sentirse co-conductores. Otra, “Ramus,Medina – Perón en la Argentina” reflejaba que entendían que eran ellos quienes lohabían traído de vuelta, y no el pueblo peronista con 18 años de resistencia y lucha, que era quienrealmente lo había traído, en un proceso en el que ellos eran simplemente colaboradores.

Su momento de gloria es la presidencia de Cámpora, a quien cooptaron con su influencia, pero queno entendió lo que era el Pacto Social, la necesidad de terminar con las formaciones armadas, y loimprescindible de volver al esquema de orden.

Cuando todo el espectro político nacional, el sindicalismo, los empresarios y el grueso de lapoblación se sumaba al proyecto del general Perón, los Montoneros, que se decían peronistas,traicionan ese gran, enorme, histórico triunfo político. El asesinato de Rucci es el símbolo de esatraición.

Claro, Cámpora se tenía que ir. En la etapa inmediata, en la mismísima Plaza se dedicaban ainsultar de manera baja a la mujer del General. Ese era el nivel político que exhibían. Y pasan ala clandestinidad.

Rucci fue un decirle a Perón: “Ud. sin nosotros no puede existir, tiene quenegociar”, lo cual no fue aceptado, y resultó que el único sector ajeno al Pacto Socialfueran los Montoneros.

El ataque que realizaron al Regimiento de Infantería de Monte Nº 29, en Formosa, el 5 de octubrede 1975, bajo el gobierno de Isabel Perón, fue un decirle al Ejército: “Ustedes no puedenexistir sin nosotros, tienen que negociar”, puesto que habían podido atacar aquel regimientoperdido en la selva y teóricamente inexpugnable. Cinco meses antes le habían propuesto alcomandante del Ejército, general Anaya, por intermedio del general Harguindeguy, “unaalianza”. El reciente libro de Ceferino Reato, Operación Primicia. El ataque de Montonerosque provocó el golpe de 1976, relata con detalle toda la operación. Allí se menciona asimismo laentrevista de Roberto Perdía, segundo en jerarquía de Montoneros con el general Harguindeguy, dondele propone la alianza del grupo juvenil con el Ejército mediante ciertas traumáticasmodificaciones.

Nuevo grave error político, cometido desde la soberbia de pensar que si querían podían superar alos militares, como buscaron demostrarlo en Formosa. De la respuesta militar, que el mismoHarguideguy le da “a título personal”, sabemos lo que pasó: el terrorismo de Estado,que ellos estimularon. El análisis político de Montoneros, como antes, fue equivocado. Nocondujeron ni al movimiento nacional ni nada. Y las Fuerzas Armadas se degradaron en una indigna“guerra de policía” que tenía su antecedente en la de 1863, contra el Chacho Peñaloza yFelipe Varela.


* Militante y ensayista, autor de La encrucijada argentina. Verdad y mentira del sueño peronista (Sudamericana).

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