•UN ESCENARIO IMPENSABLE

A partir del día siguiente

A partir del día siguiente
24-08-2026 | 19:12

En medio de la conmoción generalizada, las expresiones de afecto multitudinarias y losrespetuosos mensajes de sus adversarios, el adiós a Néstor Kirchner ha dejado poco lugar en losmedios de prensa para el análisis político destinado al consumo del público masivo.

La sociedad argentina ha mostrado siempre una tendencia a dar el último adiós a sus líderespolíticos con masivas demostraciones de congoja, simpatía y, a veces, veneración. La memoriahistórica retiene las imágenes del entierro de Hipólito Irigoyen, el de Eva Perón, el de JuanPerón, más recientemente, el de Raúl Alfonsín. Aunque con un despliegue menos masivo, no pasaroninadvertidos el entierro de Marcelo T. de Alvear, el de Arturo Frondizi, el de Ricardo Balbín,entre otros. El velatorio público y el último adiós a Néstor Kirchner no ha sido una excepción. Talvez, la frase que mejor expresa un sentir muy generalizado en esas circunstancias fue la memorabledespedida de Ricardo Balbín a Juan Perón: “Este viejo adversario despide a un amigo”.Algo así sienten hoy muchos argentinos ante el adiós a Néstor Kirchner, aun quienes estaban máscerca de definirse como enemigos antes que como adversarios.

En esas circunstancias, no hay demasiado lugar para el análisis. Pero los análisis se hacen; hayquienes los demandan e inclusive hay quienes necesitan elaborar o proporcionar información parareducir incertidumbre o para tomar decisiones.

En ese plano, las preguntas más frecuentes estos días están referidas a dos principales asuntos:la gobernabilidad bajo la presidencia de Cristina Fernández a partir de ahora y el procesoelectoral en 2011. Ambas reciben las más disímiles respuestas, dependiendo de la información quecada uno maneja y de las hipótesis iniciales que se toman. La información es prácticamente nula, yaque nadie es vidente o adivino; toda comparación con situaciones comparables es –en estecaso– antojadiza; y la información de opinión pública que podría ser útil, al menos paraanticipar en alguna medida las tendencias electorales, es tan inconmensurable entre las distintasfuentes disponibles que prácticamente no informa nada.

Las hipótesis de partida que condicionan las conclusiones de esos análisis se relacionan con ladebilidad o fortaleza que se atribuye a la Presidenta, y por tanto su capacidad de sobrellevar ladesaparición de Néstor Kirchner, y a las tendencias electorales previas a este cambio de escenario.Se dan básicamente cuatro escenarios: a) el gobierno de Cristina Fernández es débil, o quedaesencialmente debilitado sin Néstor, y las tendencias electorales eran ya desfavorables aloficialismo; b) el Gobierno queda débil, pero las tendencias electorales pueden favorecer aCristina; c) el gobierno de Cristina Fernández era fuerte, seguirá fuerte, pero las tendenciaselectorales no le son favorables; d) el gobierno de Cristina seguirá fuerte y las tendenciaselectorales no le son necesariamente desfavorables.

Casi todos parecen admitir que la súbita desaparición de Néstor Kirchner, aun cuando dejará unvacío que no será fácil llenar, electoralmente podría ser neutra o –en todo caso–favorecer a Cristina, precisamente por ese efecto de puesta en valor de los atributos positivos.Pero hay desacuerdos acerca de cómo venían las tendencias hasta ahora. Las encuestas que produceIpsos, por ejemplo, estaban estimando dos efectos: uno, el oficialismo llevaba ligera ventaja encualquiera de las posibles situaciones de ballottage medidas; dos, Cristina Fernández sostenía, ohasta mejoraba ligeramente, el caudal de Néstor Kirchner en esa segunda vuelta. Nada de esto tienepor qué cambiar ahora, a menos que cambien las acciones de los jugadores que están en la canchapolítica.

La Presidenta se verá exigida, a partir de este momento, a jugar algunas piezas de una maneradistinta de como lo venía haciendo, porque el gran operador y administrador de los equilibriospolíticos, que era Néstor, ya no estará. Las otras fuerzas políticas podrán o no modificar susenfoques, pero sí es el caso que hasta ahora ninguna viene perfilándose como ganadora, o losmodifican o sus chances arriesgan ser menores de aquí en adelante.

En un país de luto, en una sociedad que demanda a gritos un apaciguamiento de los espírituspolíticos, o la política deja de cultivar rencillas y encuentra cauces para despertar ilusiones otodo seguirá como ahora: energía renovada entre los kirchneristas para superar la adversidad, ydesorden, pocas señales claras en las filas opositoras. Si algunos se deciden a construirpropuestas capaces de entusiasmar y confiar en el futuro, tal vez el eje del proceso electoral sedesplace a carriles más interesantes y entremos en un escenario hoy impredecible, pero ciertamentedistinto.


*Rector de la Universidad Torcuato Di Tella.

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