•la libertad no es siempre linda

Acerca de los bloggers

Haré algunas observaciones personales sobre la cuestión abierta por Jorge Fontevecchia el sábado pasado en PERFIL, a raíz de unas declaraciones de Víctor Hugo Morales sobre la conducta de quienes comentan en los blogs.

Acerca de los bloggers
24-08-2026 | 04:48

Haré algunas observaciones personales sobre la cuestión abierta por Jorge Fontevecchia el sábadopasado en PERFIL, a raíz de unas declaraciones de Víctor Hugo Morales sobre la conducta de quienescomentan en los blogs.
Hace años que escribir libros, notas y artículos en blogs es una de mis formas de expresión.En mi propio blog he escrito trescientos setenta textos en veinticuatro meses. Acabo de terminar enmi página web reproducida en mi blog una historia de la filosofía de Platón a Nietzsche y, en estemomento, escribo un libro sobre Richard Rorty y la filosofía contemporánea que publico en el blogpor envíos parciales. Semanalmente llevo a cabo entregas periódicas de todo este material queincluyen ensayos sobre Sàndor Márai, Antonio Berni, Amélie Nothomb, Imre Kertesz y FedericoFellini, entre tantos otros que también abarcan temas relacionados con la política, el fútbol, latelevisión y la vida cotidiana. Casi todo este material va luego al papel impreso de una editorial.
Además, entregué en formato digital tres libros de mi autoría ya agotados que pueden bajarsee imprimirse gratuitamente lo que hacen miles de lectores después de dejar sus datos.
Mi blog está abierto a los comentaristas o bloggers que envían sus opiniones sin ningún tipode restricciones. Todos los puntos de vista se aceptan con la cuota de agresividad o de amabilidadde las que son portadores. Administro el sitio sin jamás haber expulsado a nadie y sólo una vez enmi recuerdo expresé mi deseo de que una persona no interviniera más en mi espacio por posicionesque me parecían antisemitas.
Me hago cargo de la recepción de todos los comentarios que en dos años suman doce mil y sóloelimino a quienes insultan o a los que usan la página para una especie de chateo doméstico que nadatiene que ver con el tema presentado y lo hago mediante la comunicación de reglas explícitas paraque todo el mundo esté enterado.
Esta labor es continua, pero no me absorbe en demasía y vale la pena el cuidado que exige,por ahora.
Cuando digo insulto me refiero a lo que todos saben que es un insulto; es decir, las malaspalabras que son una excusa no sólo para no pensar sino para saltearse la más mínima posición en undebate.
A los bloggers les puede resultar fácil la agresión porque usan pseudónimos –losnicks– y no les toca soportar la responsabilidad de la palabra pronunciada. Pero lacomunicación blogera no se basa en la existencia o inexistencia de injurias.
En el mundo de la comunicación que se diagrama hoy en día, el hecho de que haya miles omillones de personas que escriban sus puntos de vista acerca de todos los temas, y en especial delas actualidades que los medios trasmiten diariamente, conforma el mundo de la contraopinión. Asíes el ágora democrática. Tiene su costo y provoca sus malestares. Lo mismo aconteció cuandoaparecieron los grafitis que no sólo ensuciaban las paredes.
Hoy los blogs son parte de una red alternativa al dispositivo de poder que selecciona lainformación e impone las agendas, el vocabulario, los valores y los personajes de laactualidad.

En el mundo del espectáculo mediático que aún se llama periodístico, se teje una red cordial decomplicidades por la que los protagonistas no dejan de adularse y admirarse entre sí paraasegurarse futuras amabilidades. Quienes escuchamos la radio, somos testigos de la selección de losproductores y programadores de los enamoramientos casi obscenos que hacen los oyentes de suscomunicadores favoritos. Los aman, los adoran, los veneran. Hay radios que hacen de este tipo deamoríos el eje de sus programas. El despecho es segregado en una sola dirección: la clase política.
El lector virtual es mediante sus comentarios un lector actual. Para quien escribe libros eshabitual estar años en la soledad de una mesa de trabajo sin tener un solo lector del proyecto envías de constituirse, con la perspectiva además de no tenerlo ni siquiera una vez concretado eltrabajo. Escribir libros mediante entregas en un blog o en una página nos remite a las épocas delfolletín. Nos exige concisión, precisión y además, nos permite estar acompañados.
Escribir es comunicarse y la presencia de un prójimo nos es indispensable para siquieracomenzar a trazar las primeras sílabas. Aún cuando arrojamos una botella al mar el otro nos esesencial.

Sin duda que más de una vez he deseado cambiar el formato y anular la posibilidad de loscomentarios. Pero prefiero esta vía que hace de los escritos de cualquier género –filosófico,político, crítico– una epístola, una carta. Hay alguien del otro lado y está vivo y no sóloporque insulta.
Los que escribimos y publicamos en blogs tenemos todo tipo de comentarios y toda la gama decomentaristas. Están los que nos degradan, los que no entienden nada, los monotemáticos que siemprehablan de lo mismo, los fanáticos. Pero también se expresan aquellos que tienen buena informaciónque no circula, opiniones polémicas que vale la pena debatir, y aquellos que nos alientan yagradecen por nuestro trabajo.
El mundo de los bloggers es peligroso. Las psicopatías son habituales y las descargasemotivas frecuentes. Es la misma gente que escucha radio, ve televisión y lee los diarios. No es deotra especie. Sólo que en los blogs expresa todo lo que se le venga en ganas al no tener rostro nivoz y con la sola identidad de las palabras escritas. Pero además se relacionan, y entran encontacto personas de Marcos Paz con otras de Lyon, alguien de ochenta años con otro de diecinueve.No es un feliz domingo, pero tampoco un martes a la tarde.

El mundo de la comunicación de masas también es un espacio de sacralización. Con los bloggersnadie queda inmune de recibir un tomatazo de palabras. Ocurre en todo el mundo y en todo el mundohay quienes se quejan. Pero los insultos no llueven por azar. Son extensiones de la atmósfera quese vive en el campo de la cultura y de la política cuando se tocan ciertos temas. La zona sagradaestá custodiada por fundamentalistas de todo tipo que se levantan con ira cuando se les toca algúntótem de la cultura nacional o cuando ven amenazada una efigie de su panteón personal.
La solución es fácil. Aquel que tiene un portal comercial puede cerrar la posibilidad de loscomentarios. Si no lo hace es por razones que tienen que ver con el negocio que cuidan ya que a loslectores-clientes puede gustarles escribir y ser leídos. Se puede dar el caso de que personas conpoder decisorio sobre un sitio digital tengan quienes se hacen cargo de la selección de loscomentaristas y conserven los laudatorios y borren los agresivos. No es la única ni la peor formade censura existente ni la más original muestra de deshonestidad.
Creo que este fenómeno de la palabra digital circulante es irreversible. No es una cuestiónde estar a la moda ni de modernidad. Es la inventiva tecnológica que no sólo acierta con losmecanismos de control sino que tambien abre espacios de libertad. Y la libertad no es siemprelinda, ni siquiera inteligente. Tampoco lo es la mentada seriedad profesional.

*Filósofo (www.tomasabraham.com.ar)

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