•candidatura presidencial?

Ahora, De Narváez se equivoca

Las constituciones de todos los países latinoamericanos exigen que sus candidatos a presidente hayan nacido en el territorio nacional o que sean hijos de ciudadanos del país.

24-08-2026 | 10:09

Las constituciones de todos los países latinoamericanos exigen que sus candidatos a presidentehayan nacido en el territorio nacional o que sean hijos de ciudadanos del país. Francisco deNarváez nació en Colombia, sus padres son colombianos, y la Constitución le impide ser candidatopresidencial. Su único argumento legal, que la Argentina es signataria de la ConvenciónInteramericana de Derechos Humanos de San José de 1969, no resiste el menor análisis. Sus abogadosinvocan el inciso primero del artículo 23 de este tratado, que dice que todos los ciudadanos de lospaíses signatarios deben “tener acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicasde su país”, pero no mencionan el segundo, que dice que “la ley puede reglamentar elejercicio de los derechos y oportunidades a que se refiere el inciso anterior, por razones de edad,nacionalidad, capacidad civil o mental, o condena, por juez competente”.

Todos los países firmantes exigen que los candidatos tengan una edad mínima, y prohíben quepersonas con graves trastornos mentales puedan ser candidatos. Los niños y los locos, al menos losclínicamente declarados, no pueden ser candidatos.

Sin excepción, los países suscriptores de este convenio exigen que quien aspire a la Presidenciade la República tenga la nacionalidad por nacimiento o sea hijo de padres nacionales. Ladisposición de la Constitución argentina es clara en este sentido, y la Convención de San José,cuando se lee completa, confirma su validez.

Si los jueces resuelven el caso de Francisco de Narváez guiados por la ley, no hay ningunaposibilidad de que sea candidato presidencial.

Más allá de lo legal, la decisión de Francisco de ingresar a la interna peronista es incoherentecon su triunfo de junio. Ganó esas elecciones con una campaña que se estudia como modelo en lasprincipales universidades del mundo. La analizamos hace pocos días en Washington, lo haremos prontoen Madrid y Lisboa.

Fue un candidato nuevo, casi sin carrera política, que logró derrotar a Néstor Kirchner, uno delos políticos más importantes del continente en lo que va del siglo. Francisco tiene una grancapacidad de trabajo y muchos méritos, que le permitieron hacer una campaña fresca, novedosa,juvenil, que expresó los sentimientos de ese 60% de argentinos que dice en las encuestas quepreferiría que el nuevo presidente de la Nación no sea peronista, ni radical, sino que proceda deun nuevo sector. No exhibió bombos, fotos de Perón, de Evita, ni tarimas presididas por líderessindicales, piqueteros, concentración en el Luna Park, ni otros elementos de la liturgia electoralperonista.

Francisco protagonizó una audaz presentación en el programa de Tinelli, apareció en suscomerciales con Mauricio y Gabriela, para desperonizar su campaña y presentarse como parte de unequipo que pretendía representar a lo nuevo.

No habría tenido el mismo resultado si lo acompañaban con el mismo mensaje Reutemann y Scioli.Cerró su campaña en las calles de La Matanza repartiendo boletas, mezclado con la gente,reproduciendo las actitudes de esa nueva generación de políticos que quiere superar el pasado.

Quienes votaron por Francisco estaban cansados de 18 años de gobiernos peronistas cuyos líderes,justa o injustamente, tienen mala imagen. Su espacio fue ese: el de la novedad, no el de lacontinuidad.

Es triste observar que por buscar una candidatura inconstitucional e imposible, De Narváez estédestrozando todo lo que consiguió para posicionarse como un líder identificado con el futuro delpaís y del continente.

Si continúa por ese camino, cuando las instancias legales dictaminen lo obvio, tendrá que volvera la provincia de Buenos Aires para competir por una candidatura a gobernador, dentro del PartidoJusticialista. Intentará encabezar a quienes el General llamaba “cabecitas negras” perose ve desde lejos que hay otros dirigentes peronistas que encarnan mucho mejor ese perfil.


*Experto en marketing político.

También en Perfil