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Al filo del quilombo

24-08-2026 | 16:09

La última película de Christopher Nolan, Inception, aquí fue traducida con sospechosa cercaníasemántica (El origen), violando la regla de oro del cine extranjero, que –esto se sabe–es retitulado por ese personaje que dibuja Liniers y que es capaz de hacer que una película denombre soso sea apetecible para el amorfo gran público, ansioso de cosas como Al filo del honor,Cuestión de honor, El honor de los bañeros 3 y otras mutaciones caleidoscópicas que tienen lavirtud de servir para cualquier film.
Me complace la amable complejidad de Nolan. No se trata de complejidad intelectual(Wittgenstein no escribe guiones), ni de una conmocionante complejidad moral (hay, más bien, ungozoso entretenimiento irresponsable), ni mucho menos de una inusual complejidad psicológica (ambostérminos parecen no conjugarse superpuestos en Hollywood). No, no. Su complejidad es muy menor, másrastrera, pero para nada desdeñable: complejidad de argumento. Las leyes del mundo creado (cuyasexplicaciones deben abundar porque es una película para el gran público), el coqueteo con lasimultaneidad (que nos obliga a pensar en el “mientras” más que en el “y”),unos actores que me son simpáticos (Marion Cotillard es rescatada de las listas negras deHollywood, a donde la gestión Bush la había condenado), todo esto me amiga con el cine y elpochoclo.

Hay foros de discusión. La estructura del film, en capas, requiere de bravas operacionesformales con el tiempo, la gravedad (literalmente: la fuerza de gravedad) y el orden cronológicocausa-efecto. Ensayo en mi cabeza respuestas matemáticas (que no doy) para lectores confundidossobre tal o cual principio en esta retorcida lógica. Y está bien. ¿Qué más se le puede pedir a unfilm de entretenimiento que lograr que la gente se entretenga con tales cosas? Insisto: no se tratade esas complejidades tarkovskianas que buscan poner en imagen las preguntas acuciantes: ¿semanifiesta Dios?, ¿existe el alma? Supongo que en esta época, post-tantas cosas, la complejidad quefaltaba explorar es la del puro relato. No es casual que hasta las series de TV hayan descubiertoesta veta, ya que no el existencialismo o alguna medida sucedánea. ¿Será una época narrativa, másque lírica o dramática?
Así que veo con tirria que tibias críticas locales (poco entusiastas) señalen como falenciala excesiva complejidad del guión. No lo entiendo. ¿Cómo puede un crítico asumir esa postura? Escomo decir: “Yo la pude seguir, pero ojo que usted, retardado lector, va a preferir algo másbásico”. Por ejemplo, otra peli en la que Stallone, Schwarzenegger y pandilla matan a unostipejos muy malos, muy numerosos y muy pertinaces que pretenden destruir América.
Lo pregunto con curiosidad y sin ofensa: ¿por qué tal aversión a lo complejo? ¿Qué mal nos hahecho lo difícil? Hay películas simples y contundentes. Y las hay rebuscadas y complejas. Ningunade las dos cosas es un juicio de valor. Lamento que El origen pierda estrellitas cada vez que uncrítico decide que otros estarán muy por debajo de su propia capacidad de asombro.

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