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Allá abajo y en silencio

Allá abajo y en silencio
24-08-2026 | 18:37

Es demasiado, vea. Francamente es demasiado y ni siquiera me dan ganas de escribir esto. Es quea una le zampan con todos esos enterramientos y una aquí, inerme frente a los diarios, latelevisión y los comentarios y lo que venga. No es fácil aguantarse. Lo primero que una, y granparte de la gente que una oye, dice es: “Si a mí me pasa eso, me muero”. O me vuelvoloca o loco. O ay no no no no me contés que no me la banco no quiero ni mirar. Y sin embargo siguemirando y sigue leyendo porque hay una parte (partecita) de una que sigue pegada a la solidaridad ya la compasión y a los buenos deseos de que el muchacho al final de la película se salve y se quedecon la chica que es rubia y lo ama. Pero mientras tanto, hay que pasar por ese encantamiento que lalleva a una a querer enterarse de todo y decir ay Cacho poné la televisión que quiero ver cómosacan al décimoquinto minero. Y está bien porque una quiere que todo salga bien y lo que es másimportante, una quiere que nunca le pase eso a una personalmente y en persona (y bueno, Camillieries contagioso y es uno de mis vicios y acaba de llegar a las librerías otro libro de este viejosimpaticón y todavía no lo leí pero tengo ganas).

Volvamos al principio y digamos que es demasiado. Ya los sacaron, está bien, y me alegro. Perolas siete cuadras para abajo de roca dura e invencible, la oscuridad, el espacio chiquito, lasensación de que si se mira para arriba se van a ver todos los pedacitos de esa roca dura yetcétera, y de que eso es pesado, amenazador y quieto y de que posiblemente esté gruñendo de ganasde caérseme encima, eso, eso es demasiado, vea. Para colmo vienen las secciones de cine y teatro yle cuentan a una de una película en la cual el muchacho no sé si al final se quedará con la chica(¿qué chica?) pero en este momento está enterrado vivo y además hay no sé cuántas mujeres de ésasdel velo encerradas en las cárceles de los barbudos talibanes esperando que las maten a pedradas oque las ahorquen porque uno de los barbudos tiene “la íntima convicción” de que lesfueron infieles a sus maridos. A esta altura del debate ya tengo dificultades para respirar. Bueno,me digo, no es nada, es que tenés la nariz tapada por este asunto de la alergia de primavera aunqueen este momento parezca invierno y llueva y haga frío, pardiez voto a bríos con el clima. Respirocon dificultad tratando de no pensar en la roca ni en los ataúdes ni en los velos ni en las rejas yrecuerdo que leí en alguna parte que los animales que sienten que van a morir tratan de buscar lamadriguera para estirar la pata escondiditos como en un vientre y que en cambio la gente busca loslugares despejados al aire libre tipo tundra o pampa húmeda o esas cosas bajo el sol. No sé si serácierto. A mí, le confieso si usted me lo permite, a mí me da por la fobia al vacío, pero en estemomento si me tengo que morir cruz diablo vade retro, preferiría una cama calentita a la madrugadamientras empiezan a cantar los pajaritos en el jardín. ¿Habrán soñado allá abajo con trinos yaleteos?

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