El jueves 12, un rato después de que Mauricio Macri anunciara el adelantamiento de laselecciones legislativas porteñas desdoblándolas de las presidenciales, sonó el teléfono de laproducción del programa Código político, que coducen los periodistas de Clarín Julio Blanck yEduardo van der Kooy por la señal de cable TN. Era el vocero de Florencio Randazzo, para avisar queel ministro del Interior no llegaría para el primer bloque, que arranca a las 11 de la noche. Lohabían convocado de urgencia a Olivos.
Allí se enteró, por boca de Néstor Kirchner y en presencia de Cristina, de lo que hasta entonceshabía sido apenas una posibilidad conversada desde enero:
—Ya está. Vamos a adelantar las elecciones nosotros también. Y lo anunciamos mañana enRawson.
El proyecto de ley necesario a tales efectos ya estaba redactado. Alrededor de la mesa tambiénestaban el diputado Agustín Rossi y los senadores Miguel Angel Pichetto y José Pampuro,responsables de que no haya sorpresas desagradables en el Congreso. Hicieron las cuentas otra vez ycada cual volvió a lo que tenía que hacer.
Randazzo fue a la tele, donde no dijo una palabra del asunto, y luego a Puerto Madero paracomerse unos exquisitos penne rigate all’arrabiata cocinados al dente por el chef MarceloPiegari. Se salpicó la camisa con la salsa picante.
Quienes relataron estas escenas no se asombran por la ausencia de Sergio Massa en el encuentronocturno del jueves. Afirman, incluso:
* Que Kirchner extraña mucho las habilidades persuasivas de Alberto Fernández enla gestión, pese a que el ex jefe de Gabinete andaría diciendo por ahí que “el gobierno deCristina ya es irremontable”.
* Que el actual ocupante de ese cargo encabeza la lista de quienes serán eyectadosdel gabinete antes o inmediatamente después de las elecciones, que ya descuentan adelantadas parael 28 de junio.
“En cuanto se decida que Néstor es el candidato en la provincia (de Buenos Aires), a‘Massita’ sólo le quedará ir armando el bolso para volverse a Tigre”, cuentan, nosin intencionalidad.
Las mismas fuentes aseguran que, de todos modos, el único papel de Alberto F no ha pasado a serel de barruntar pronósticos pesimistas sobre las chances de que CFK (con quien no volvió a hablardesde que dejó el Gobierno) mejore su imagen pública. Ni mucho menos el de encerrarse a tocar temasde Los Beatles con la guitarra, un instrumento que le sirve de “formidable calmante”.Aseguran que se ha convertido en una especie de “puente de plata” hacia Eduardo Duhalde(a quien respeta y escucha), en cuanto principal articulador del peronismo antikirchnerista. Lomismo que hacia el Grupo Clarín, para mantener “sobre rieles controlables” la discusióndel proyecto de ley de radiodifusión que presentrará Cristina el próximo miércoles en el TeatroArgentino de La Plata.
Duhalde preferiría que las elecciones, de adelantarse, se hicieran en agosto. De esa manera, eltiempo alcanzaría para sellar un acuerdo más serio entre Felipe Solá y Francisco de Narváez (bajoel paraguas del presidenciable Mauricio Macri) y para garantizarse el número de fiscales necesariopara cuidar sus boletas en los cuartos oscuros. Ello explica la reacción “antifraude”de Solá ante el anuncio realizado en Rawson, rodeado por los viejos muchachos duhaldistas, mientrasel “Colorado” y el ex presidente de Boca Juniors avalaban la decisión oficial.
Para el domingo 30 de agosto están previstas las elecciones legislativas en Santa Fe.
¿Por qué los Kirchner decidieron el adelantamiento al 28 de junio, siguiendo los tiempos fijadospor Macri para la Capital Federal? Por tres razones básicas:
1) Tienen previsto que la situación económica será mucho más crítica durante elsegundo semestre del año.
2) Elisa Carrió perdería muchos votos con Gabriela Michetti al tope de la boletamacrista. Para eso aún falta que Michetti acepte la nominación, ya que hasta el jueves era laelegida para la lista de legisladores porteños.
3) Para el 28 de junio fueron convocadas las internas en Santa Fe, donde AgustínRossi podría ser aplastado por Carlos Reutemann y éste, convertido en ese mismo acto en unperonista con peso territorial propio, grandes chances presidenciables y tortuosas relaciones conlos pingüinos.
Macri negó contactos con Cristina en su conferencia de prensa del viernes, pero nadie lepreguntó de qué viene hablando por teléfono con Néstor desde hace por lo menos un mes.
El miércoles, en el mismo escenario donde lanzó su campaña en 2007 y mientras la Cámara deDiputados empiece a debatir en el recinto la fecha de las elecciones, Cristina Kirchner harápúblico el hasta hoy misterioso anteproyecto de ley de radiodifusión que, bajo supuestas premisas“antimonopólicas”, prometería la apertura de un nuevo y áspero frente de combate. Pesea los esfuerzos oficiales por bajarle decibeles a la que por lo bajo consideran “la madre detodas las batallas”, el inefable Luis D’Elía empezó la semana pasada declarando contodas las letras: “En octubre, es Kirchner o Clarín”.
Habrá que ver si, adelantándose los comicios a junio, se mantiene la misma premisa. De hacerseel acto (las invitaciones de Presidencia de la Nación ya se están repartiendo) y confirmarse lairascible tendencia del matrimonio, estaremos parados ante el inicio de una campaña electoralinédita. Cuesta creer que el eje elegido no sean la crisis o la inseguridad, sino quién debemanejar los medios de comunicación y, sobre todo, para qué.





