| KIRCHNER TE HACE KIRCHNER II. Hay dos formas de colonización psíquica: la dulce yla ácida. |
El título de la contratapa del sábado pasado, “Kirchner te hace Kirchner”,siguió resonando durante toda esta agitada semana en la que se profundizó la estigmatización no yade algunos medios sino de varios periodistas y Cobos. Quien mejor unió estos dos componentes delinfierno K actual fue Hebe de Bonafini, porque simultáneamente pidió juicio político alvicepresidente y juicio popular a los periodistas en la Plaza de Mayo, el que se realizará elpróximo jueves en la tradicional marcha semanal de las Madres.
Kirchnerización activa. Las Madres son un buen ejemplo de uno de los dos métodoskirchnerizantes: el de corromper. Tras ser uno de los más sublimes ejemplos de lucha frente a lainjusticia de la historia de nuestra patria, las Madres de Plaza de Mayo como emblema corren elriesgo de quedar rebajadas al lugar de una fracción partidaria. Y encima una fracción de choque,por la contundencia de sus formas de acción.
Como un seductor compulsivo, Kirchner identifica la debilidad, necesidad o deseo de quien aspiraa conquistar, se lo cumple y a cambio lo coloniza. El precio que se cobra es incalculable: será eldel ostracismo civil cuando Kirchner deje de gobernar. Pero es imperceptible en el corto plazo parael cooptado, quien, además, se ilusiona con la continuidad del proyecto.
A las almas nobles las corrompe ejecutando algunos de sus deseos: castigo a los ex represores,ataque a la posición dominante de Clarín, jerarquización de la Corte Suprema o una economía que sedeclame más progresista. Ricardo Alfonsín dijo, en su entrevista con PERFIL, que Kirchner“usa las mejores banderas ocultando segundas intenciones”.
A las almas normales, como también a la parte menos noble de las almas nobles, las seduce conprivilegios personales que no únicamente ni necesariamente tienen que ser materiales pero sí puedenser cuantificados como ventajas. No me estoy refiriendo a quienes tienen claro que se sometentemporalmente a la caja del Gobierno –como dice el proverbio: “Todo idealismo frente ala necesidad es un engaño”–, sino a personas que para talibanizarse y pasar a defendercasi acríticamente al Gobierno necesiten creer que la razón está de su lado y como mecanismo dedefensa no puedan registrar la forma en que están siendo compensadas. Estos son los que sufren elproceso de kirchnerización, los otros son mercenarios.
Kirchnerización pasiva. La otra forma con la que Kirchner hace Kirchner a losdemás también consiste en arrastrar a la persona fuera de su centro de equilibrio hacia unaposición de fanatismo, pero en este caso a la opuesta, la de anti.
La anterior es la forma dulce, ésta es la ácida. Aquí no se corrompe al descentrado sino que selo aterroriza con un doble fin desestabilizante. Para que los más débiles, petrificados de espanto,se apliquen a la huida. Y los menos débiles, verdaderamente asustados, se dispongan a librar“una guerra” dejando de lado cualquier principio, contagiados del mismo argumentokirchnerista donde el fin siempre justifica los medios.
Así, Kirchner viola doblemente a sus adversarios, a quienes primero penetra con el terror yluego con su alienación convirtiéndolos en algo que no eran: en personas tan agresivas como supropio agresor. Octavio Paz escribió que “las masas humanas más peligrosas son aquellas encuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo”.
Si comprendieran que el juego de Kirchner es provocarlos para modificar sus comportamientos, yno reaccionaran con la misma beligerancia del Talión, Kirchner se quedaría sin una herramientaeficaz.
La violencia es un síntoma de debilidad. Y a quienes corren por ira, su propia velocidad losconfunde: no tiene sentido correr cuando se está en una carrera equivocada. Así como Kirchner haceKirchner, Kirchner fenecerá de Kirchner.






