•santidades

Bandas sonoras

Bandas sonoras
24-08-2026 | 17:02

Entre Mozart, Tribalistas, Paco de Lucía, Atahualpa Yupanqui y Rubén Juárez, están los Grandeséxitos de Gilda en mi mp3. En general no me gusta escuchar música por la calle porque me aliena, meadormece mi alerta porteña, me vuelve un loquito de ritmo secreto, carne de peatón atropellado,relleno de ambulancia. Pero de vez en cuando pruebo ponerle banda sonora al día y se dancombinaciones extrañas. Una vez pasé junto a una manifestación de empleados portuarios mientrasescuchaba el Concertante de Mozart y la mezcla parecía un falso documental de Herzog. Atahualpa,por otro lado, le da gravedad a la imagen, o más bien, horizontalidad; su guitarra lo ampampa todo,y bajo su música las personas, hasta las más urbanas y modernas, se vuelven medio provincianas,telúricas, como extrañando el pago. El flamenco de Paco de Lucía le da un dinamismo virtuoso ylaboral a la mañana, la música brasilera a veces no pega con Buenos Aires y hay que sacarla, y elbandoneón de Juárez pega tanto que la mezcla puede ser redundante y te obliga a cerrar los ojos, oquizá te agarra en un día medio descendente y te terminan dando ganas de que el colectivo entero secaiga en el Riachuelo.

Pero el jueves pasado en plena lluvia puse Gilda y algo se empastó perfecto con las callesmojadas; es dífícil de explicar. A veces uno quiere encontrarle la causa a un subidón emocional yquizá no eran más que unas enzimas en el cerebro, la endorfina multivalente, algo así. No importa,el asunto es que la ternura de Gilda transfiguró la mañana, el tráfico, el día supuestamentehorrible. La imagen empañada desde el 118 daba para un tango suicida (hay distintas categorías enlas bateas de las casas de música: tango canción, tango edipo, tango cornudo, tango suicida, tangosuicida/cornudo, etc.). Pero la cumbia levanta muertos y melancólicos. O en todo caso la melancolíainsoportable del día de lluvia me hacía ver lo melancólico que tiene a veces la cumbia ahíescondido tras el ritmo tropical. Digo que algo se hermanaba entre Gilda y el temporal, se volvíadulce la lluvia ácida. Cada vez creo más en la santidad de Gilda. El martes que viene se cumplencatorce años de su muerte.

También en Perfil