Básquet

Todo raro. Así está la política argentina. Y su economía, como resultado de ella. Todo pareciera transcurrir como en un partido de básquet*, donde quien está ganando puede pasar a perder en instantes.

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24-08-2026 | 13:26

EL FUTURO POLITICO, como en un juego donde el marcador cambia frenéticamente y sin pausa.

Todo raro. Así está la política argentina. Y su economía, como resultado de ella. Todo parecieratranscurrir como en un partido de básquet*, donde quien está ganando puede pasar a perder eninstantes.
Los festejos del Bicentenario mejoraron el humor del 72% de los ciudadanos (ver página 2),mejoraron la opinión sobre los Kirchner para el 31% y sobre la gestión del Gobierno para el 22%. Yhasta predisponen a cambiar su voto al 9%, o sea: no kirchneristas que pasarían a votar por eloficialismo.
Si así fuera, Kirchner podría acercarse (dependiendo de contra quiénes compita) a ganar laselecciones con el 40% deseado en primera vuelta y sin el temido ballottage. Pero ese buen humor,como su derrame sobre el Gobierno, puede evaporarse en cuestión de semanas. Aunque sea pocodemagógico recordarlo en este clima patriótico, cuando la Argentina ganó el Mundial de Fútbol de1978 hubo en la Plaza de Mayo ciudadanos vivando a Videla, y en 1982 vivando a Galtieri.
Pero por el lado de la oposición también está todo raro y con pronósticos de turbulencias. Elhuracán Alfonsín pareciera aspirar a barrer el statu quo panradical de manera abrupta. Si lesganara a los cobistas en la interna de la provincia de Buenos Aires y el radicalismo se asegurarael apoyo de Carrió con Alfonsín como candidato, no habría que descartar otro cambio transversal delmapa político.

Que en lugar de haber dos candidaturas de vertiente radical y dos peronistas, respectivamente:Cobos, Carrió, Kirchner y Reutemann, termine habiendo una sola radical, otra sola peronista y unatransversal radical-peronistas, respectivamente: Alfonsín (con Carrió dentro), Kirchner, y Cobos(con De Narváez y el Peronismo Federal dentro).
Porque si, mientras Kirchner se refortalece en el PJ, finalmente Reutemann no fueracandidato, a Duhalde y a Solá no les alcanzara y De Narváez no pudiera, no habría que descartar laposibilidad de que se termine fracturando el radicalismo.
También es raro lo que sucede entre De Narváez y Macri, las acusaciones mutuas parecen notener retorno porque ya son de tono personal: “Corrupto”, le dice el primero alsegundo; “egoísta y ambicioso”, el segundo al primero.
Lo de Macri en sí mismo es más raro. Dos semanas antes de reabrir el Teatro Colón iba caminoa ser un cadáver político que quedaba fuera de la competencia presidencial. Con la reapertura y suconfrontación con los Kirchner, resucitó con más vitalidad que cuando estaba vivo, para quedaropacado por la aplastante comparación con los festejos del Gobierno nacional.
Regresando al panradicalismo, Ricardo Alfonsín dijo en su acto en Ferro que la UCR quiere sergobierno en 2011 y 2015. En 2015 Cobos no puede ser candidato porque ya cumplió un período en elEjecutivo Nacional como vicepresidente. ¿Apuesta a la alternancia: Cobos 2011 y Alfonsín 2015? ¿OAlfonsín 2011 con reelección en 2015? La mención a 2015 fue un mensaje hacia la interna que cadauno sabrá desencriptar.
La Justicia y Clarín podrán ser otros generadores de consecuencias electorales. Si la Corteconfirmara en esencia o no la Ley de Medios y –más contundente aun– si el ADN de loshijos de Noble demostrara que alguno de ellos es hijo de desaparecidos, sumaría el Gobiernolegitimidad en su batalla más mediática.

“Es la economía, estúpido.” La frase que Clinton le dijo a Bush padre durante lacampaña electoral norteamericana de 1997 podría repetirse en la de Argentina 2011.
A principios de año, la inflación comenzó a acelerarse y se temió un desborde que terminasedestruyendo las mejoras que la retomada del crecimiento generaría. Pasado marzo, la inflacióncomenzó a desacelerarse devolviendo confianza en el futuro del Gobierno.
Pero ahora, los principales sindicatos reclaman aumentos salariales cercanos al 30%,recreando el temor a una retroalimentación inflacionaria. No resultaría consistente que el dólar sedevaluara 10% por año y los aumentos de sueldos fueran del 30%. O que el Gobierno lanzara líneas decrédito con tasa fija de interés del 10% anual con aumentos de sueldos del 30%: a alguien seestafaría porque con aumentos de sueldos del 30% la inflación no sería el 20%.
Más aún con la revalorización del dólar y el peso sobre el euro, no podría haber aumentos desueldos en dólares del 20% sin que la competitividad argentina fuera dañada. Que Moreno tenga quesalir a poner freno a las importaciones indica que la Argentina ya no es en dólares el país baratoque fue. Tampoco hay que olvidar las consecuencias fiscales que tendría, porque el Gobierno es elprimer empleador.
Otra vez la metáfora del básquet: si la inflación se descontrolara, no habría pelota deloficialismo que entrara en el aro de la oposición.

*Figura que usó Terragno.

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