El siguiente texto se puede leer en la página web de la intendencia de la ciudad de LaRioja:
“El intendente de la Capital Ricardo Quintela junto al gabinete municipal y la presenciade diputados y concejales dio a conocer a la comunidad el resultado de la reunión con el expresidente Néstor Kirchner y el compromiso del Gobierno nacional de asegurar los recursos que elmunicipio necesita para invertir en la ciudad y responder al requerimiento de los vecinos.
“Luego de la reunión de gabinete en la que participaron legisladores provinciales,concejales y secretarios en la sala de Situación del palacio municipal, el Intendente señaló que dela charla con el presidente del justicialismo sobresalieron las futuras obras públicas que recibirála ciudad, los convenios con organismos nacionales y los temas partidarios.
“También le informó al ex presidente sobre la excelente relación que mantiene con elgobernador de la provincia y ‘conversamos sobre la situación general del país. Compartimosvarias encuestas de diferentes provincias, donde vimos que en La Rioja el peronismo está muybien’, agregó Quintela”.
Para el Intendente el resultado más importante de sus gestiones en la Nación se vinculan alcompromiso del Gobierno nacional de facilitar recursos para el plan de asfaltado y reasfaltado endiferentes barrios, la obra de circunvalación interna, varias plazas, un plan de viviendasmunicipales, los desagües pluviales que faltan en la capital y recursos para establecimientosescolares, entre otras cosas.
He aquí una muestra de la tremenda anormalidad con la cual se viene gestionando laadministración del Estado y de sus recursos por parte del matrimonio presidencial.
Al respecto, desde las cercanías de un intendente K de la provincia de Buenos Aires se relataesta situación en estos términos:
“Al intendente lo ningunearon durante todo el año pero, cuando vieron que daba bien en lasencuestas, se le empezaron a acercar. Así fue que Cristina organizó varios actos en nuestromunicipio y, en otros, el que se apareció fue Scioli. Como se ve, todo es cálculo electoral.
A nosotros nos prometieron una importante suma de dinero. Sin embargo, hasta ahora, nada de esose concretó. Creemos que lo van a tener que enviar porque, si así están en el horno, no quieroimaginar lo que podría pasar si no cumplen con lo prometido.
Lamentablemente, esta política de los Kirchrner es así de autoritaria. Intendentes ygobernadores dependemos totalmente de la caja. Si nos llaman de la Rosada, tenemos que ir. Nopodemos decir que no. Es cierto que después, por lo bajo, casi todos se quejan pero, no ir, seríasuicidarnos. Sabemos que Scioli está muy preocupado por la caída de la recaudación fiscal lo cualnos ata aún más a los fondos que se envían desde la Nación”.
La corroboración de la creciente e imparable asunción de las tareas de Gobierno por parte del expresidente en funciones constituye un hecho altamente nocivo para la imagen de la instituciónpresidencial. No hay decisión que emane de la Presidenta que no sea sometida a la aprobación de suesposo. El “no hay que llevarle problemas a Cristina” representa, en el fondo, unaactitud de subestimación de la capacidad de la Dra. Fernández de Kirchner para enfrentarlos yresolverlos.
Por otra parte, la demostración de ejercicio real del poder que diariamente despliega NéstorKirchner no es algo gratuito para la Presidenta. Muy por el contrario, hay una relacióninversamente proporcional por la cual el poder que gana Néstor lo pierde Cristina.
La elección de octubre es el gran tema del Gobierno. Todo gira alrededor de eso.
Por eso los aumentos brutales de los servicios públicos deben ser ahora y ya. La idea es que hayque hacerlos cuanto antes y lo más lejos posible de la fecha del comicio. “En ese momento lagente ya se lo habrá olvidado”, razonan en las entrañas del poder.
A esas entrañas del poder ha vuelto Alberto Fernández. En consecuencia se lo comienza a escucharmás. En esta semana su voz se hizo oír para criticar el acercamiento del Felipe Solá a MauricioMacri. Quienes barruntan en las proximidades del ex jefe de Gabinete le atribuyen haber dicho que“Néstor es game over (ya fue)” y que él mismo, Alberto Fernández, “ya no tieneespacio para volver al poder”.
Esta realidad lo pone a Néstor Kirchner de cara a la necesidad de buscar un posible sucesor quele sea fiel. Es, al fin y al cabo, el mismo mecanismo que usó Eduardo Duhalde cuando lo eligió aNéstor Kirchner, hecho del que el Dr. Duhalde no terminará nunca de arrepentirse.
En esta búsqueda es donde debe ubicarse a la figura de Carlos Reutemann. Sin embargo, la actitudde distanciamiento del ex piloto de Fórmula 1 –su voto negativo sobre la Resolución 125, surechazo a conformar una lista común con el jefe del bloque de diputados del Frente para laVictoria, Agustín Rossi, y su decisión de no aceptar la invitación de la Presidenta para formarparte de la comitiva que la acompaña en su viaje a España– es clara y paulatina. “Porlos gestos que está teniendo, diría que en un 80% está afuera del kirchnerismo. Si eso se concreta,trataremos de ordenar las cosas para poder ir por dentro del PJ provincial, armando un FrenteFederal santafesino por fuera de los K”, confirman en las inmediaciones del actual senador deSanta Fe.
En medio de este paisaje la oposición también hace su aporte a la confusión general. Se vive enla Argentina de hoy en día una situación bastante similar a la de 1997. En aquel año de eleccioneslegislativas se jugaba el futuro del menemismo. De haber ganado el oficialismo, el Dr. Carlos Menemse hubiera lanzado decididamente a la búsqueda de la posibilidad de la re-reelección. La idea erala de conseguirla a través de una interpretación del texto de la reformada Constitución Nacionalpor parte de la Corte Suprema de Justicia con mayoría adicta que tenía aquel gobierno. Laconformación de la Alianza, que logró parar el desenfreno de poder que también tenía el menemismo,fue producto, fundamentalmente, de la gran presión por parte de los sectores de la sociedad quedemandaban una oposición fuerte.
“En el ’97 todo fue más fácil. Había menos caciques que hoy en día y, entre muchosdirigentes del Frepaso y de la UCR, había una corriente de afinidad y respeto que hoy, en muchoscasos, está ausente”, describía uno de los dirigentes clave en el armado de la Alianza parala Justicia, la Educación y el Trabajo que tantas esperanzas generó y que, al final, tantodefraudó.
Hoy las circunstancias se repiten casi como un calco. La oposición atomizada no tiene chances devencer a este alicaído kirchnerismo. Y es esto lo que le da esperanzas a Néstor Kirchner. En suincursión semanal por el mundo de las encuestas observa que, aun en aquellas que le son másdesfavorables, el oficialismo puede llegar al 30%. Si la oposición no se une, con ese guarismoganaría el Frente para la Victoria.
La oposición ha comenzado a dar muestra de comprender esto y de asumir el mensaje de aquellaparte de la sociedad que quiere una alternativa y que le reprocha la poca capacidad para lograracuerdos reales que permitan generar una opción real de poder.
En situaciones como ésta, la historia argentina es abundante en ejemplos que muestran que a losopositores los ha unido el espanto. Los mismos ejemplos han demostrado que el espanto ha servidopara decir no a un proyecto hegemónico de poder pero nunca para crear un programa de accióngubernamental y político.
Veamos pues el panorama de la oposición.
Elisa Carrió ha dejado atrás su intransigencia para abrir puertas con dirigentes a los que supocriticar duramente. Esto le genera contradicciones de difícil explicación para muchos de los que laapoyan.
Mauricio Macri, quien hace unos meses buscaba algún acercamiento con la titular de la CoaliciónCívica, hoy lo rehúye.
Felipe Solá sabe que tiene que unirse a otros para sumar. “Me siento cómodo con Macri ycon Margarita Stolbizer; con Carrió, no”, dijo.
La aparición de Luis Barrionuevo como promotor de alguna unión dentro del PJ alegró a losKirchner. “Barrionuevo es como el cajón de Herminio Iglesias”, sentenció con buenrazonamiento alguien desde las cercanías del matrimonio presidencial. Nadie entiende muy bien porqué Duhalde aceptó estar en la foto del tradicional asado de cumpleaños que el siempre cuestionadodirigente gremial hizo en Mar del Plata. Consciente de esto, Francisco de Narváez pegó elfaltazo.
Finalmente en la UCR la relación con Julio Cobos marcha a ritmo de telenovela. No sabemos porcuál capítulo va, pero hay aire de final de reconciliación con reminiscencias de la parábola delhijo pródigo.
En el medio de esto está la realidad. “Se venía de una producción de 270.000 toneladas deacero. Hoy estamos con una proyección de 70.000. Esto le da una idea de la caída de la actividadeconómica. Esto no se soluciona con plan de compra de heladeras, calefones y cocinas”,explica un conocedor del sector siderúrgico.
La concertación social entre empresarios y trabajadores es imperiosa. La idea ya había sidoexpuesta por la Presidenta al asumir el Gobierno. Pero, como muchas otras cosas que forman partedel doble discurso de los Kirchner, hasta ahora eso quedó en la nada.
Con el campo todo sigue mal. En este sentido hay que prestarle mucha atención al episodio deescrache que sufrieron los diputados Agustín y Alejandro Rossi en Laguna Paiva. El escrache es unaccionar de neto corte nazi. Por lo tanto, es siempre repudiable. Los ruralistas tienen motivos másque suficientes para estar enojados con el Gobierno. Sin embargo, ni el peor enojo justifica elempleo de métodos violentos repudiados por la historia. En este contexto, el “fuck you”del diputado Alejandro Rossi –del cual se disculpó– también es reprochable.
En su discurso del jueves pasado, la Presidenta dijo:
“…Lo importante es que el conjunto se realice, que seamos capaces de entender que laArgentina, no Aerolíneas Argentinas, la Argentina, necesita que todos depongamos actitudes defuerza, de imponer, de creer que sólo uno es el que tiene la razón, de amenazas o de puñocrispado”
Hermosas palabras que, en muchos casos, el matrimonio Kirchner contradice con algunas de susconductas día tras día.
Producción periodística: Guido Baistrocchi.




