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Botín de guerra

Botín de guerra
24-08-2026 | 14:40

Estaría bueno que las cosas fuesen distintas, pero lamentablemente son así. En buena hora,Daniel Link viene exhumando el concepto de guerra civil. En su caso, lo toma del nuevo filósofoitaliano Giorgio Agamben. Por su formación y su compleja trama de intereses, Link llega a Agambendesde la estética, y le llega contaminado de mitos europeos sobre la ciudadanía, la expresión y losderechos humanos. Más le valdría usar el concepto de “guerra civil larvada”desarrollado –¡en 1964!– por Tulio Halperín e su Argentina en el callejón. Ahora, laSuprema Corte norteamericana acaba de ratificar el derecho de los ciudadanos a portar armas endefensa de sus vidas y su patrimonio. Sin duda, se trata de un triunfo del lobby de fabricantes yvendedores de armas, pero también es un reconocimiento de la guerra civil vigente en el Norte.Recordemos que en siglo XVIII, la constitución norteamericana fue la primera en reconocer losderechos humanos, incluyendo el de defenderse. Claro que en el XVIII los “humanos”vivían bajo el acoso de pieles rojas empecinados en recuperar su territorio y servidos por una masade africanos obedientes y atónitos. Todo cambió. Ahora los humanos yanquis son todos ciudadanos y,según las consideraciones de los jueces, tienen derecho a defenderse de traficantes, pandillas ycriminales en general. Allí las balas matan más que el sida: noventa personas mueren diariamentepor balas, de las cuales sólo un tercio son disparadas por fuerzas de seguridad. Pero, como elsida, los accidentes laborales y las bajas militares, la bala elimina mayoritariamente a negros ehispánicos, de modo que los ciudadanos pueden dormir tranquilos y dedicar en paz sus horas libres ala limpieza y lubricación de sus fusiles, metralletas y pistolas. Aquí no es posible acceder a losregistros del Renar, pero nadie ignora que el parque bélico y parabélico autorizado se concentra enmanos y guanteras de un sector bien acotado de los ciudadanos. ¿Las recientes incautaciones detoneladas de cocaína son episodios de la guerra larvada? No lo sé, pero es evidente que atrásquedaron la azafatas y las mulas que movían de a kilos desde Ezeiza y hoy pasamos a otra escala talcomo pronostiqué no menos de tres veces en esta columna publicada el 28/3/08, el 14/04/08, y el13/12/08, en plena época de la desradarización del espacio aéreo argentino. Ahora buscan a losdueños en las fronteras de Bolivia y Paraguay, pero es tarde. Tuvieron veinticuatro meses permisopara encanutar su stock a U$S 2 millones la tonelada por vía área, y ahora, de a poquito, lo vanfletando en barco a U$S 50 millones, descontando costos de seguros y lo que tengan querepartir.

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