•EL FUTURO DE BRASIL

¿Cambian las cosas con Dilma?

¿Cambian las cosas con Dilma?
24-08-2026 | 18:27

La creciente importancia de Brasil en la región hace que se plantee si algo cambiará o no en elmás que probable gobierno de Dilma Rousseff.

Ante todo, con Dilma, continuará la política de Lula para hacer de Brasil un actor global opotencia mundial. Ello implica que la diplomacia brasileña seguirá buscando un lugar permanente enel Consejo de Seguridad en representación de América latina. Continuará la política para dotar elpaís de tecnología nuclear propia, con el proyecto del submarino a propulsión nuclear entre otros.Brasil mantendrá una política exterior independiente de los EE.UU., como lo ha demostrado en elcaso de Irán. En definitiva, buscará consolidarse como potencia mundial, al estilo de China, Indiay Rusia, los países con los cuales comparte el llamado grupo BRIC.

En cuanto al Mercosur, seguirá siendo eje de la política regional, en paralelo con Unasur ydesde hace dos años la Cumbre o Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe. El primero estáintegrado por cuatro países, el segundo por 12 y el tercero por 34, es decir todos los delcontinente, con la excepción de los EE.UU. y Canadá. Al primero lo mantendrá como un mercado comúnatenuado, al segundo como una zona de libre comercio flexible y el tercero será por ahora sólo unámbito de concertación de políticas. No puede descartarse que el futuro Brasil opte pornegociaciones bilaterales con la UE e incluso con EE.UU.

La relación con la Argentina continuará siendo importante en el Mercosur y en Unasur, aunquemenos que en el pasado, por la pérdida de peso relativo del país. Pero la Argentina sigue siendo elsegundo PBI de América del Sur y la tercera población después de Colombia. En algunos temaspuntuales, Brasil los resolverá bilateralmente con Chile, Perú, Colombia y Venezuela, pero eludiráentrar en conflicto con Argentina, como lo ha hecho tanto con Cardoso como con Lula.

En el probable gobierno de Rousseff, el rol de Lula va a ser importante. Va a necesitarlo por sufuerte popularidad, pero también puede ser un problema, que le limite la posibilidad de unapersonalidad propia. Cabe recordar que Lula puede volver a ser presidente por dos períodos a partirdel 2014.

El futuro ex presidente ha dicho que se dedicará a promover programas contra la pobreza tanto enAmérica latina como en el mundo y este será su primer paso.

A Dilma corresponde ahora avanzar en las asignaturas pendientes de Lula, como la lucha contra lacorrupción y el analfabetismo funcional en los mayores de 15 años.

En lo que hace a la elección, se ha confirmado una vez más, que las encuestas no determinanresultados electorales. De ser así, Marina Da Silva no hubiera obtenido el éxito logrado. Pero sídeterminan efectos de los resultados. Si se obtiene más de lo previsto en los sondeos, la elecciónes buena aunque se pierda y este es el caso de la candidata ecologista. Si se obtiene menos de loprevisto, que es el caso de Dilma, parece que la elección no es buena aunque se gane.

El año pasado, el resultado que acaba de obtener la candidata oficialista brasileña cuando Serrale llevaba 15 puntos de ventaja, hubiera sido óptimo. En cambio respecto a unos días atrás, cuandose esperaba que la popularidad de Lula le permitiría ganar en la primera vuelta, el resultadoobtenido parece tener un sabor agridulce.

Pero ella se impondrá en la segunda vuelta y desde la perspectiva la Argentina, es importantesaber que en un gobierno de Dilma Rousseff, las políticas centrales de la administración de Lulacontinuarán sin alteraciones significativas.

No sólo porque ambos pertenecen al mismo partido y además ella ha sido una funcionariafundamental en el gobierno que termina, sino porque en la cultura política brasileña los cambiosson siempre graduales y consensuados.

Además, en realidad se ha registrado continuidad entre los ocho años de Cardoso y los ocho deLula. El respeto de las reglas macroeconómicas, evitando la inflación ha sido una constante enambos períodos. El esfuerzo en la educación pública primaria para disminuir el analfabetismo hasido otra constante. Lula ha ampliado y extendido el subsidio a los sectores de menores ingresos,pero ello ya había comenzado en la gestión de su predecesor.

Como suele suceder en Brasil, algo cambiará, aunque no tanto.


*Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.

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