•nestor, cristina, las palabras y los caprichos

Clarines de guerra y adiós

“Nadie puede ser dueño de la palabra y la expresión de todo un pueblo.” “No va eso de que si no estoy de acuerdo rompo todo.” Leídas así, al pasar y al margen de todo, ¿alguien con dos gramos de sensatez podría estar en desacuerdo con las máximas kirchneristas reproducidas acá arriba? Desde luego que no.

Clarines de guerra y adiós
22-08-2026 | 05:59

Nadie puede ser dueño de la palabra y la expresión de todo un pueblo.”

Cristina Kirchner (Miércoles 18, en el Teatro Argentino de La Plata.)


“No va eso de que si no estoy de acuerdo rompo todo.”

Néstor Kirchner (Jueves 19, en Merlo.)


Leídas así, al pasar y al margen de todo, ¿alguien con dos gramos de sensatez podría estar endesacuerdo con las máximas kirchneristas reproducidas acá arriba? Desde luego que no.

Ya probamos varias veces la tiranía. Y nos fue pésimo.

Ya tuvimos líderes caprichosos o faltos de talante. Y no nos fue mejor.

Porque una cosa son la Biblia y el espíritu del no matarás. Y otra muy distinta es Benedicto XVIpidiéndoles a los africanos que no usen preservativos, mientras el sida los mata como moscas.

El calefón es otra cosa. A ver si me explico. Empecemos por Cristina y lapropiedad de la palabra.

Parole, parole... De Raúl Alfonsín para acá, ningún gobernante como los Kirchner trató dedominar lo que se dice o se deja de decir con tanta carga obsesiva, articulando usos y abusos depautas publicitarias, aprietes privados o descalificaciones públicas a periodistas, compras demedios a mansalva, manipulación de encuestas pagas y tergiversación de estadísticas estatales.

No sólo han sido expertos en decir una cosa mientras hacen otra, empezando por el detalle de quehoy la distribución del ingreso (base ideológica del discurso K) sigue siendo más regresiva quehace 12 años (seis de los cuales gobernaron ellos mismos) y la economía se concentró más. Tambiénse caracterizaron por combinar esfuerzos múltiples para que todos cantemos a coro esa canción, ariesgo de terminar convertidos en execrables derechistas, míseros “destituyentes” o“gorilas” a sueldo.

El miércoles, CFK presentó en sociedad el postergado proyecto de ley de Servicios deComunicación Audiovisual, denominación académica de la norma llamada a reemplazar a la anacrónicaLey de Radiodifusión.

Lo hizo prometiendo que la propuesta no viene atada a cuestiones coyunturales, pero desde elmismo escenario donde lanzó sus candidaturas a senadora y a presidenta. Y en el mismo momento enque Diputados daba media sanción al adelantamiento de las elecciones para el 28 de junio.

Dijo que era una ley para todos y contra nadie, mientras desde los palcos superiores la jotapécantaba: “Tomala vos, dámela a mí, el que no salta es de Clarín”. Y, además de laMarcha Peronista, se entonaba: “Yo soy argentino, soy soldado del Pingüino”.

Con todo su poder de conducción y persuasión, Cristina retó a la muchachada sólo cuando lepedían “huevos, huevos, huevos” para indicarles que mejor vayan pensando alguna rimacon sus ovarios. A ver si dejamos de ser tan machistas los progres, che.

Las buenas fotos que exhibe ese proyecto de ley en algunos de sus artículos terminaron formandoparte de una película en blanco y negro que ya vimos todos.

Portazos. Néstor se queja de los que rompen todo si algo les sale mal. Pero nodesautorizó al piquetero Emilio Pérsico (esa especie de anti Papá Noel del kircherismo) cuando dijoque, si pierden las elecciones, dejarán el Gobierno para entregárselo “a Cobos y aClarín”. Tampoco desmintió a su viejo amigo y diputado Héctor Alvaro cuando opinó en la mismadirección: “Si al Gobierno le va mal en las elecciones, Cristina deberíarenunciar”.

Pérsico y Alvaro dijeron lo que dijeron el mismo miércoles, mientras se ultimaban los últimosdetalles para el acto de CFK en su teatro preferido, y horas después de que Néstor les bajara esalínea al cabo de un acto realizado el martes, también en La Plata.

Seleccionar un enemigo por día, tensar siempre la cuerda y hacerse las víctimas cada dos portres, tal parece ser el lema de los Kirchner. La conclusión no es interesada: surge de haberlosvisto en acción desde el 25 de mayo de 2003.

Nunca se confirmó (ni se desmintió) que Cristina estuvo a punto de renunciar durante lamadrugada en que Julio César Cleto Cobos titubeó su “voto no positivo” para laResolución 125. Pero resulta que son los propios Pingüinos quienes se la pasan acusando a mediomundo de extorsionarlos para que tuerzan el brazo.

Deberían blanquear ya mismo su postura al respecto. ¿Tienen pensado en serio mandarse a mudar,porque los peronistas no saben “gobernar en minoría”, como dijo Pérsico? Si no fueraasí, deberían empezar por casa y repartir unas cuantas patadas en el traste entre esos inefablesintegrantes de su propia tropa. Y si así fuera, sólo deberían tener en cuenta que no siempre vieneal caso el viejo apotegma peronista de que “el que avisa no es traidor”.

Mientras el dilema sigue rodando, una pregunta: ¿por qué no paran un poquito?

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