La opinión del la Comisión Bicameral –unicameral– que se expidió sobre la conductadel ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, produjo un vendaval político de fuerterepercusión dentro de la oposición y, particularmente, en la UCR. Visto desde ese ángulo, elmatrimonio presidencial debe haberse alegrado ante lo que tal vez haya considerado como unarevancha de la, para ellos, aciaga madrugada del 17 de julio de 2007, la del voto “nopositivo” de Julio Cobos. Ese vendaval que atravesó tanto a la UCR como al Acuerdo Cívico ySocial, pinta la situación que se vive en vastos sectores de la oposición, en los que siguenpredominando los personalismos por sobre proyectos comunes. Es algo de lo que los Kirchner se hanvenido aprovechando.
El eje de la discordia ha pasado por el consejo del vicepresidente referido a la remoción deRedrado. El dictamen, por sus características de secreto, afectó no sólo la relación de Cobos consus correligionarios, sino también su imagen. La encuesta de Management & Fit, que ayer publicóPERFIL, es una demostración.
Antes de ir a las conclusiones y algunos de los puntos que expresa el dictamen de Cobos, esimportante señalar que hubo un error metodológico que consintieron todos los integrantes de lacomisión: la aceptación a debatir la continuidad o no de Redrado al frente del Central estandovigente el DNU 18/2010 que ordenaba su remoción. Para algunos, esto era sólo una cuestión deformas. Muchas veces las cuestiones de formas hacen indisolublemente a la vigencia del orden legal.Y aquí el eje de la disputa tuvo que ver precisamente no con el destino de Redrado, que se sabíaera el adiós, sino con la falta de observancia de los mecanismos ordenados por la ley. Discutir suremoción en simultáneo con la existencia de un DNU que lo había echado es propio del absurdo, queen la Argentina abunda. El “consejo” de Cobos se expresó en un documento de 27 páginas.Antes de llegar a sus conclusiones expone algunos puntos que vale la pena conocer:
“No existen constancias que permitan concluir que el Lic. Pérez Redrado haya manifestadoque no cumpliría con el Decreto N° 2010/09. En efecto, cuando fueron consultados los funcionariosdel Banco Central ninguno afirmó escuchar al Lic. Pérez Redrado decir que no cumpliría con elDNU.
“Aún cuando públicamente, el Lic. Pérez Redrado ha asumido el papel de “guardián delas reservas”, ante esta Comisión ha expuesto sobre la agilidad y claridad del trámite, elque según él hubiera estado concluido en una semana más, indicando que sólo había tomado recaudospara preservar sus responsabilidades ante las advertencias legales que se le habían formulado.
“A los efectos de hacer un análisis comparativo, se consultó a los funcionarios del BancoCentral sobre lo que había ocurrido con el DNU 1472/08, y aun cuando todos acordaron que seencontraba vigente, (ya que incluso fue aprobado por una de las Cámaras del Congreso, siguiendo eltrámite de la Ley N° 26.122), ninguno de ellos supo responder con exactitud por qué nadie lo habíacumplido a pesar de estar vigente hace más de un año”.
Este dato resulta realmente curioso, ya que el citado DNU, en su artículo 16, establece lautilización de reservas del BCRA para cancelar deuda con el Club de París. Ante tamaña mora en elcumplimiento de ese DNU, ¿por qué tanto apuro en la concreción del que crea el Fondo delBicentenario?
Dos puntos más sobre los considerandos de Cobos:
“Ningún elemento permite concluir que el Directorio intimó o requirió formalmente unaconvocatoria por incumplimiento al Sr. Pérez Redrado, a la cual éste se encontrara legalmenteobligado en los exiguos tiempos que se han señalado. Por el contrario, no se han aportado elementosque permitan inferir que algún miembro del Directorio requiriera dar tratamiento urgente a lacuestión del DNU 2010/09.
“El Presidente del Banco Central debió separar su defensa de la entidad que representaba,para que ésta sufriera la menor exposición y desgaste. En este sentido, si siguió públicamente estalínea, parece contradictorio y perjudicial para el Banco Central que luego de toda la exposiciónpública que el tema tuvo, abandonara las instancias promovidas con una renuncia tardía a su cargo yel desistimiento también tardío de las medidas precautorias judiciales respecto de su remoción porél iniciadas. De haber presentado su renuncia ante la conformación de la Comisión, todas estasvicisitudes podrían haber sido evitadas.”
Expuestos estos considerandos, el vicepresidente expidió su recomendación:
1- En cuanto a las causales expuestas en los fundamentos del DNU 18/2010 (por el que se loechaba a Redrado) no encuentro, a partir de la información recabada por esta Comisión, razón válidapara la remoción (de Redrado).
2- Emergen de la investigación autónoma de esta Comisión, llevada a cabo de común acuerdo porlos tres integrantes, causales distintas y no invocadas por el DNU 18/10 que justificarían suremoción de acuerdo con lo expuesto en el cuerpo de este informe y con lo emanado del Art. 3° de laCarta Orgánica del BCRA, e incluso podrían servir para esclarecer las eventuales responsabilidadesde todo el Directorio del BCRA.
3- Sin perjuicio de ello, mi anhelo de contribución plena en lo institucional y debido a locomplejo e inusual de los procesos derivados del dictado del DNU 18/10, me permite señalar que lasolución política y jurídica más rápida, integral, de menor posibilidad de controversia y aumentode judicialización, es la aceptación de la renuncia del Lic. Hernán Martín Pérez Redrado. Estoposibilita normalizar el funcionamiento del BCRA y dar un claro y rápido mensaje a la economía.Todo ello, sin perjuicio de que tanto el Poder Ejecutivo como los demás poderes de la Constituciónen resguardo del interés general y la responsabilidad funcional de todos los involucrados,mantengan abiertas sin reservas, las vías disponibles a su alcance para ejercer el análisis, juiciocrítico y de responsabilidad funcional y personal en los órdenes político, administrativo, penal ylos demás que correspondieren tanto respecto del Sr. Hernán Martín Pérez Redrado como del resto delDirectorio del BCRA.
Del análisis de todo este documento surge que Cobos terminó sosteniendo una posición similar ala expuesta por la UCR y la CC. ¿Cómo explicar, entonces, el nivel de las diatribas que tanto unocomo otro partido arrojaron sobre el vice? Respuesta: es la combinación de la falta decomunicación, de la desconfianza y de los personalismos. Y eso abarca a Cobos, a Elisa Carrió, aGerardo Morales y a muchos. Tal vez allí el más componedor es el titular de la UCR, el senadorErnesto Sanz. Habrá que ver si con su voluntad alcanza para amalgamar voluntades. Por ahora, lo quela oposición irradia es un aura de rejunte fenomenal.
Viene ahora el debate crucial: la creación del Fondo del Bicentenario. Kirchner ya abrió lachequera para someter voluntades. Cualquier parecido con la extorsión no es casualidad.
La nueva presidenta del Central, Mercedes Marcó del Pont, es una economista de sólida formacióncon un posgrado en Yale. Es sobrina de Rogelio Frigerio y una firme defensora de las ideas deldesarrollismo. En 2007, siendo diputada, supo presentar un proyecto de reforma de la carta orgánicadel BCRA que fue rechazado, en el que proponía una limitación de la autonomía de la entidad y laposibilidad de utilizar reservas como instrumento de estímulo a la producción. El debate sobre estedelicado asunto es válido y vigente. Pero ese no es el problema alrededor del Fondo delBicentenario. El problema es Kirchner y su proyecto reelectoral de 2011, el que, sin la plata deese Fondo, tiene destino de naufragio.
Producción periodística: Guido Baistrocchi




