Colonia artística

Son extraordinarias las repercusiones que los dichos de Susana “Matambre” Giménez han tenido entre nuestra “colonia artística”, que hasta ahora nunca se había manifestado tan abiertamente como colonia (es decir, como satélite de una metrópoli que no se sabe muy bien cuál puede ser, pero que tiene que ser alguna porque ni “Matambre” Giménez ni sus seguidores -Cacho Castagna, Luis Alberto Spinetta, Marcelo “Pantera rosa” Tinelli, Moria “Tiranosaurus” Casán, Chiche Gelblung- pueden ser capitales o sedes de ningún pensamiento consistente) ni tampoco como artística (es decir, como entregada a la lógica de la cultura industrial que es la de “el arte por el arte”, completamente desgajada de cualquier otra variable que sus propias alucinaciones).

Colonia artística
22-08-2026 | 05:43

Son extraordinarias las repercusiones que los dichos de Susana “Matambre” Giménezhan tenido entre nuestra “colonia artística”, que hasta ahora nunca se habíamanifestado tan abiertamente como colonia (es decir, como satélite de una metrópoli que no se sabemuy bien cuál puede ser, pero que tiene que ser alguna porque ni “Matambre” Giménez nisus seguidores -Cacho Castagna, Luis Alberto Spinetta, Marcelo “Pantera rosa” Tinelli,Moria “Tiranosaurus” Casán, Chiche Gelblung- pueden ser capitales o sedes de ningúnpensamiento consistente) ni tampoco como artística (es decir, como entregada a la lógica de lacultura industrial que es la de “el arte por el arte”, completamente desgajada decualquier otra variable que sus propias alucinaciones).
El lunes pasado, “Tiranosaurus” Casán, con su peluca de acrílico y su piel deplasticola, dijo que la pena de muerte le parece poco y la cárcel, demasiado, porque es ella, unatrabajadora que ha dado todo de si para alegrar a las familias argentinas, a que tiene que mantenera los delincuentes encerrados. Después, en el mismo programa, Elisa “Tanque de Agua”Carrió completó esos dichos excesivos y recordó que ella (y empezó a mirar fuera de cuadro una yotra vez, como hace siempre en la televisión, para intranquilidad de los televidentes) propuso(“hace años”) una Ley de Responsabilidad Penal Adolescente. Los niños y jóvenes, dijola sedicente sempiterna candidata a Presidente (“como Lula”), deben ser encarceladospara de ese modo destruir el vínculo con las organizaciones delictivas.
La pena de muerte en Argentina es un tema de rango constitucional porque, como todo el mundosabe, la Constitución Nacional prohibe su ejercicio. Discutirla a boca de jarro o a labio decolágeno es un entretenimiento más, sin consecuencias. Uno podría considerar que la frivolidad delplanteo de la colonia artística se deriva de su propia lógica (yo no dije “taradez”) oque, por el contrario, sirve para desviar la atención de asuntos más serios (por ejemplo, lasinvestigaciones de la que es objeto el novio –o ex– de “Matambre” Giménez,que aparentemente tiene una patológica debilidad afectiva por los canallitas, los corruptos y losdelincuentes). Más difícil es saber por qué los cuadros políticos más visibles se entregan a lamisma discusión trivial.
Escribo esta columna desde San Pablo, una ciudad ante la cual Buenos Aires parece MagicKingdom. Alguien acaba de decirme: tengan cuidado con sus cosas, que a un empresario le robaron lalaptop en el lobby del hotel. Bueno, contesto, es que si uno anda dejando la laptop en cualquierparte, hasta en Berlín se la roban. Hay gente que llama a la desgracia. Aquí, y en la reina delPlata.
¡Comparada con otras ciudades latinoamericanas, la iluminadísima Buenos Aires (Plaza Onceparece un estadio o un campo de aterrizaje para naves extraterrestres) es muy segura y, si no lo esmás, es por las condiciones estructurales relacionadas con la miseria y la falta de esperanzas (quearrastra al mismo pozo ciego al amor y a la fe).
¡“Tanque de agua” Carrió repitió varias veces (entre una y otra mirada hacia elfuera de campo) que cómo podía uno decirle a un chico que no robe en un país gobernado porladrones. A lo mejor tiene razón. Pero tampoco es posible sostener ese mandamiento en un país dondelas estrellas de la colonia artística se asocian con narcotraficantes, esconden en graneros autoscomprados con privilegios que no les corresponden, falsifican documentación pública y manipulancifras (en nombre del entretenimiento). En fin... lo que se sabe.

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