El Boden 2012 llegó a rendir 79% anual en dólares, en octubre de 2008, cuando la tasa dereferencia de corto plazo de la Fed (Banco Central de EE.UU.) era de sólo 0,25% anual y la tasa derendimiento de un bono americano para un plazo similar al bono Boden estaba en 2% anual, o sea, queel nuestro pagaba 40 veces más que dicho bono. Estos guarismos permiten ilustrar cómo nos juzgabael mercado de deuda voluntaria en aquellos momentos, cuando se había cerrado además el últimoreducto de financiamiento voluntario para nosotros, que era Venezuela.
En efecto, la Tasa Interna de Retorno (TIR), o sea el rendimiento anual del bono considerado másrepresentativo de Argentina en el plazo medio, el Boden 12 en dólares, llegó al mencionado 79%anual al estatizarse las AFJP, cuando el Gobierno se dio cuenta –allá por septiembre/octubrede 2008– de que no le alcanzarían los fondos en 2009 para hacer frente a todas lasobligaciones. Esto le permitía al gobierno contar con $ 15 mil millones por año adicionales a losrecursos tributarios, pero aun con esto no alcanzó. Se tuvo que apelar a usar los saldos positivosde las cuentas bancarias de diferentes organismos oficiales por US$ 8 mil millones (esto se puedehacer una sola vez), pero aun así, tampoco alcanzó. Se usó al máximo legalmente permitido laemisión de adelantos transitorios del Central, se recurrió a endeudamiento neto con organismosinternacionales por unos US$ 2.700 millones, se apeló a la contabilidad creativa para adelantardividendos del Central y, finalmente, frente a la magnitud del agujero, se comenzó a postergardeudas para más adelante, con el pomposo nombre de canje de deuda. El incremento de tarifas va enel mismo sentido, tratando de bajar el gasto en subsidios, dado que la mayoría de los consumidores–no todos– puede pagar dichos gastos perfectamente.
Con todos estos recursos logrados a última hora, contrarreloj –dado que no existe unplaneamiento estratégico en nuestro país que vaya anticipando con la debida antelación losproblemas, para no tener que apelar a medidas inconsultas que rompen las reglas del juego frente aproblemas previsibles, pero que sorprenden a las autoridades–, se llegó a agosto de 2009 y elGobierno pudo pagar el vencimiento de los Boden 12, por US$ 2.700 millones. El mercado financiero,que venía pronosticando un default aun contra la evidencia de que por un método no ortodoxo sehabía cerrado el financiamiento de 2009, se sorprendió.
A este pago se sumó que la crisis internacional está mejorando más rápido en los paísesemergentes que en los países desarrollados, y que hay sobrantes fuertes de liquidez en los mercadosfinancieros internacionales. Frente a esta situación, la decisión de las grandes entidadesfinancieras habría sido la de aumentar la participación de los países emergentes en el portafoliosde sus inversiones. Además, Argentina, dentro de los emergentes, estaba subinvertida, por el temoral default que hemos descripto, así que una parte de esos fondos vino en las últimas semanas acomprar bonos de alto rendimiento, con lo cual el precio de los bonos de nuestro país subiósignificativamente o, lo que es lo mismo, el rendimiento de los mismos bajó hasta 12% anual endólares, que puede ser su precio de equilibrio en las actuales condiciones.
Como puede apreciarse, no hemos retornado a los rendimientos del 9% anual, como teníamos en laépoca en que la economía argentina crecía al 9% anual y las finanzas públicas andaban bien. Ahorahemos llegado a un gasto público de US$ 120 mil millones, consolidando la Nación, las provincias,los municipios, los fondos fiduciarios y el cupón del PBI, nivel que es muy difícil de financiar,está más allá del gasto público sustentable. Es imposible poner más impuestos, y cada intento puedesignificar un desgaste político importante, por lo cual sólo podemos apelar a tratar de financiarla diferencia, el déficit. La necesidad de fondos para 2010 y 2011 es algo mayor a los US$ 10 milmillones. Conseguir esa suma no es imposible en las actuales condiciones de liquidez internacional,pero debemos hacer los deberes a tiempo (arreglar con holdouts, con el Club de París y clarificarel INDEC).
*Economista.






