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Cortando el puente

Un uruguayo es un argentino con mate más grande y andar más pausado, y un argentino es un uruguayo que habla más rápido y suele no calentar termo bajo el brazo.

Cortando el puente
24-08-2026 | 11:50

Un uruguayo es un argentino con mate más grande y andar más pausado, y un argentino es unuruguayo que habla más rápido y suele no calentar termo bajo el brazo. Sin embargo, hace pocos díasuna doble comitiva de integrantes de estas indistinguibles tribus debió someterse a dos horas deaudición de una sentencia pronunciada en dos idiomas no propios, y pronunciada por una corte dejueces con baberito que hacían extrañar los peluquines empolvados de la añeja Justicia inglesa, queahora sólo pueden verse en blanco y negro en las películas de los sábados por la tarde. Quizá seaotro triunfo de la globalización, producto de cierta inoperancia para entenderse en lengua castiza.De todos modos, lo que dictaminaron los supremos de La Haya era esperable. Todos sabíamos queUruguay había incumplido con el aviso –y es feo no hacerlo, porque quien no lo hace quedacomo traidor–, y por muy escrupulosa que se haya puesto la Cancillería en defensa eventual denuestros derechos, es dudosa la legitimidad (no la legalidad) de la protesta de un país que nosanea su Riachuelo ni aunque le lluevan los créditos internacionales, que planta soja agroquímicahasta en el bidé de los baños para discapacitados y la fumiga con pesticidas cancerígenos, que sóloprotege los glaciares simétricos que se forman en las cubeteras de sus heladeras, y que permite ladevastación de sus recursos mineros y vegetales, y el desmonte de sus bosques nativos, favoreciendoasí tanto sequías como inundaciones, desaparición de floras y faunas autóctonas y desplazamiento delos putos mosquitos que ahora atormentan nuestros veranos porteños. Si las cosas siguen así, voy aterminar albergando a un camalote, un coatí y un yacaré en la bañadera de casa.
Es cierto que los asambleístas no obtuvieron lo que querían, pero también lo es queconsiguieron algo que no buscaban. En un mundo donde cada efecto es producto de infinitas causas,han podido meditar acerca de sus mecánicas de funcionamiento, un estímulo algo mayor que dedicar lasemana a una tarea rutinaria y los sábados a dar la vuelta al perro.

*Periodista y escritor.

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