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Crecen las noches

Las noches crecen y los días siguen acortándose. Ayer, se cumplió el equinoccio de otoño y hoy, los lectores porteños podrán verificar que el sol navegará doce horas por el cielo recorriendo un arco de este a oeste cuyo punto más alto se encuentra exactamente a treinta y cuatro grados con treinta y seis minutos de la vertical.

Crecen las noches
22-08-2026 | 05:42

Las noches crecen y los días siguen acortándose. Ayer, se cumplió el equinoccio de otoño y hoy,los lectores porteños podrán verificar que el sol navegará doce horas por el cielo recorriendo unarco de este a oeste cuyo punto más alto se encuentra exactamente a treinta y cuatro grados contreinta y seis minutos de la vertical. Los cordobeses lo verán más alto –a treinta y ungrados– y los que anden turisteando, haciendo negocios inmobiliarios o cabildeando por ElCalafate lo verán más bajo: apenas a cincuenta grados con veintiún minutos. Todo es cuestión deperspectiva y justo hoy esos valores angulares coinciden con la latitud desde la que se mida ladeclinación solar.
Griegos y romanos determinaban la fecha equinoccial en la que el día dura igual que la noche,porque en aquel momento el sol intersectaba la constelación de Aries. Eso no ocurre más. La tierragira, pero también su eje, como el de un trompo, con el paso de los siglos va trazando un círculo.Hace quinientos años los brutos españoles tropezaron con la civilización maya cuyos sabios habíanmedido con precisión el desplazamiento del eje de la tierra y su amplitud de 47 grados que lodevolvería al punto partida al cabo de 25767 años. Por ese bamboleo, durante los próximos treintadías nacerán niños que serán engañados por los astrólogos como marcados por el signo de Aries,siendo que en estos tiempos el sol ya va lo más campante por la constelación de Piscis. Pero losúnicos engañados son los astrólogos y cualquier escolar, puesto a elegir un mejor lugar para nacer,elige antes una clase social que un signo del zodíaco. Muchos políticos y legisladores consultan aastrólogos inspirados en el zodíaco y en los animalitos de la mitología china. En general lesimporta más conservar sus posiciones que medir la oscilación del eje de la tierra u observar elinexorable desplazamiento aparente del sol. Tal vez la decisión de anticipar la elecciones respondaa la necesidad de sorprender a los opositores y a precipitar su evidente descomposición, perotambién acelera la descomposición interna de su sello electoral. No hay, ni habrá en el curso delinminente otoño, horóscopo ni encuesta electoral válidos para vaticinar el resultado de la pujapero la jugada ha sido exitosa en reforzar el posicionamiento del presidente consorte como árbitrosupremo e interlocutor privilegiado de la inminente transición. ¿Transición hacia dónde? No sé: talvez hacia Cobos, tal vez hacia una oposición rendida a los pies de Duhalde, pero muy probablementehacia un retorno triunfal del “que se vayan todos”. Habría que consultar a losmayas.

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