•la economia que viene

Cristina deberá optar entre dos caminos

24-08-2026 | 19:12

En los hechos Néstor Kirchner era el ministro de Economía, presidente del BCRA, secretario decomercio y de hacienda. Definía la política monetaria, los precios y las tarifas, etc. Por otrolado, en los hechos, el poder político también era por lo menos compartido con Cristina Fernández.Al morir Kirchner muere la persona que definía la política económica y ejercía una suerte decopresidencia. El dato no es menor porque si bien no murió el presidente formal, murió alguien queretenía buena parte del poder en forma informal. Lo que no sabemos todavía es qué rumbo tomaráCristina Fernández en el campo de la economía. Si continuará como hasta ahora, utilizandomecanismos artificiales y represivos sobre las variables económicas o bien modificará su estilo degobierno y su fondo. Al hablar de fondo, me refiero al ambiente de negocios que imperó hastaahora.

El contexto internacional ayuda para enfrentar esta transición económica. Buena cosecha, preciosde la soja en alza, Brasil con un dólar barato y bajas tasas de interés. Esto ayudaría a unatransición económica más ordenada.

El contexto interno es más delicado porque las cuentas fiscales están complicadas. En septiembrehubo, sin ingresos extraordinarios, un déficit fiscal de $ 3.4000 millones y acumula $ 30.000millones en los últimos doce meses cuándo se elimina la contabilidad creativa(“utilidades” contables del BCRA y de la ANSES). La expansión monetaria supera el 30%anual, la economía está plagada de subsidios difíciles de financiar, el endeudamiento de cortoplazo del BCRA llega a los $ 80.000 millones y la inflación está con tendencia al alza, situaciónque puede conducir a una lucha por la distribución del ingreso que puede acentuarse con el paso deltiempo.

La apuesta de Kirchner hacia las elecciones era aumentar artificialmente el consumo asumiendouna mayor tasa de inflación. El gran interrogante que se presenta ahora es sí, ante laincertidumbre política adicional, no se acelera el proceso inflacionario por huída del dinero. Tododependerá cómo Cristina Fernández maneje este problema y si su estilo de gobierno será más amigablehacia las inversiones.

Corregir las distorsiones de precios relativos, desborde fiscal y tasa de inflación requiere dedecisión y apoyo político. No es sencillo. Es más fácil atacar una hiperinflación en que la gentereclama medidas urgentes, que una inflación alta como la que tenemos. Cristina Fernández hereda deNéstor Kirchner una situación económica compleja, aunque por el lado del ambiente de negocios puedemodificarse la situación en forma más inmediata con un cambio de actitud y de discurso.

En definitiva, todo dependerá del rumbo que adopte Cristina Fernández. Si mantiene el quesostenía su marido u opta por mejorar el ambiente de negocios y establece una mayor disciplinafiscal y monetaria.

Mi impresión es que corregir las distorsiones a un año de las elecciones implica asumir costospolíticos importantes, por lo tanto, dudo que encare esta tarea. La cuestión es cuánto margen tienepara financiar estas distorsiones. Ser más amigable en el ambiente de negocios es condiciónnecesaria pero no suficiente para atraer inversiones, porque nadie va a arriesgarse a invertirmientras no se corrijan las distorsiones de precios.

Así como en los 90 la inconsistencia de déficit fiscal y convertibilidad fue posible sostenerlamientras se consiguió financiamiento externo, ahora, en el corto plazo, el financiamiento de lasinconsistencias del modelo k dependerán de que Brasil no devalúe, que los precios de la soja semantengan altos y de que llueva para tener buenas cosechas.

En síntesis, Cristina Fernández tiene dos caminos: a) cambiar en serio asumiendo los costospolíticos de corregir las distorsiones heredadas o b) apostar a que el mundo y el clima le seguiránjugando a favor para llegar a las elecciones del 2011.


*Economista y escritor.

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