•los kirchner y su utilizacion irresponsable de la historia

Cristina fusilada

Si uno tomara literalmente los exabruptos históricos y políticos con que nos bombardean hasta el hartazgo Cristina y su señor esposo, debería llegar a la conclusión de que la Argentina no está a punto de despegar con la excusa del cada día más próximo Bicentenenario, sino al borde de la anarquía y la guerra civil.

Cristina fusilada
23-08-2026 | 07:37

Han fusilado a Dorrego, la patria está desangrando, por la ambición del poder lalibertad peligrando. Revuelo de ponchos rojos pal’lado e la Guardia ‘el Monte, ya vienedon Juan Manuel trayendo la paz y el orden. ¡Qué viva el Restaurador, grita el pueblo y sealboroza! ¡Viva la Federación y don Juan Manuel de Rosas!”

Roberto Rimoldi Fraga. (Folclorista y yerno del dictador Alejandro AgustínLanusse).

Si uno tomara literalmente los exabruptos históricos y políticos con que nos bombardean hasta elhartazgo Cristina y su señor esposo, debería llegar a la conclusión de que la Argentina no está apunto de despegar con la excusa del cada día más próximo Bicentenenario, sino al borde de laanarquía y la guerra civil.

El viernes, en un Salón de la Mujer adornado por ella misma con fotos de las Madres, MariquitaSánchez de Thompson, Alicia Moreau de Justo y Tita Merello, entre otras, la presidenta se comparócon Manuel Dorrego, el popular caudillo federal fusilado por Juan Galo de Lavalle el 13 dediciembre de 1828.

Dijo CFK, con ira en los ojos e ironía en el tono profesoral: “Esto es parte de lahistoria de los siglos XIX y XX, no del siglo XXI. Tal vez ya no se repitan esos fusilamientos. Otal vez haya surgido otro tipo de fusilamientos, tal vez mediáticos... ¿No?”.

De los dichos de la Señora se desprendería que Clarín está a un tris de convertirse en unaespecie de Lavalle posmoderno.

Tras largos años de romance, el multimedios conducido por Héctor Magnetto ha descubierto degolpe que los Kirchner son autoritarios y promueven un discurso único, justo cuando el oficialismose empecina en quitarle buena parte de los negocios que le ayudó a consolidar cuando los medios delholding trataban bárbaramente bien al Gobierno.

Al asumirse Dorrego, Cristina sólo le otorga a Clarín el derecho a considerarse víctima de unvirtual asesinato y despellejamiento, que así terminó Lavalle el 9 de octubre de 1841. Y, tannervioso como en efecto está, Clarín ya parece no hacerle asco a nada. También se asume comovíctima.

Tanto Dorrego como Lavalle fueron subordinados de José de San Martín. Eran tipos muy jodidos losdos. Nuestro Santo de la Espada, quien tampoco era un santito pero tenía más claro que ninguno quesin unión jamás habría país, se quedó con las ganas de fusilar a Lavalle en Chile, pero le tuvolástima pese a sus frecuentes bravuconadas. A Dorrego lo desterró en Santiago del Estero por reirsede Manuel Belgrano: a sus chistes sobre la voz aflautada y el acento castizo del creador de labandera en las formaciones se debe la injusta fama de marica que sigue circulando hasta hoy en losactos de la secundaria.

San Martín no era unitario como Lavalle ni federal como Dorrego. Si bien su corazoncito parecíainclinarse más hacia los federales, creía que el futuro argentino dependía de que ambos depusieransus armas o de que uno se impusiera defintivamente sobre el otro. Quiso volver a Buenos Airescuando Dorrego asumió el mando, pero pegó la vuelta desde Montevideo apenas se enteró, en febrerodel ’29, de que Dorrego había sido fusilado. Nunca más volvió, ni con Juan Manuel de Rosas, aquien tuvo la gentileza de regalarle su sable con la ambición de que ese acto simbólico consolidarala estabilidad política. Mañana se cumplen 159 años de su muerte. Aún nadie lo homenajeó consemejante grandeza.

Aparte de su astucia política y su habilidad militar, Dorrego había logrado hacerse del gobiernoporteño gracias a la influencia de su diario, El Argentino, que nada tenía que ver con losantepasados del empresario kirchnerista Sergio Bartolomé Szpolski pero también era sostenido confondos públicos. Los unitarios le hacían la contra desde otro pasquín, El Pampero. No se trataba demedios independientes, por supuesto. Eran enfáticamente partidistas. Es decir, fanáticos.

Por sus dichos y sobre todo por sus actos, el matrimonio Kirchner ha explicitado suspreferencias un periodismo cuyo principal interés editorial radique en las necesidades políticasdel Gobierno. Dorrego, desde El Argentino, fue el primer líder local autorreivindicado comorepresentante de “los descamisados”. Cristina y Néstor pretenden tener uno, diez, cienmedios que los instalen como exactamente eso.

Imponer su relato los obsesiona tanto que, en medio de una crisis internacional impresionanteque ya pega muy fuerte en las cifras de pobreza y desempleo nacionales, han colocado en el centrode la agenda tres cosas que son, en realidad, una sola: facultades delegadas, superpoderes y cambiode las reglas de juego en la radiodifusión. Hoy, el “fútbol gratis para todos” ocupamás tiempo en las agendas de los principales funcionarios gubernamentales que cualquier otracosa.

Lo más triste es que los Kirchner, ya enfermos de su juego al todo o nada, sólo atrasan.Dividen. Apuestan más al veneno que al remedio. Se autofusilan todo el tiempo, en fin.

Volver un siglo y medio después a la lógica federales-unitarios, aunque sea maniquea omediáticamente, sólo sirve para que Don José siga dando marcha atrás, muriéndose de viejo en lalejana soledad de Boulogne Sur Mer.

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