•Ensayo

De Bancos y monedas

El economista e historiador Mario Rapoport presenta en su libro Las políticas económicas de la Argentina. Una breve historia (Editorial Booket), la compleja manera en que se fue conformando el sistema financiero de nuestro país. Analiza la influencia del modelo agroexportador y la irrupción de los bancos privados que, a partir de 1870, comenzaron a formarse con capitales privados. Y repasa todas las crisis monetarias.

24-08-2026 | 16:48

El sistema bancario en la Argentina tuvo su origen en el Banco de Buenos Aires (o Banco deDescuentos) fundado en 1822. Esta institución, tras una crisis, se transformó en el Banco Nacionalque, a su vez, dio lugar, en 1836, a la Casa de Moneda. En 1854, se creó, finalmente, sobre la basede esta última, el Banco de la Provincia de Buenos Aires (denominado hasta 1863 Banco y Casa deMoneda). El carácter efímero de los primeros bancos se debió a las vicisitudes de la vida políticay financiera de la región y, en particular, a un emisión de moneda desenfrenada, sin capitalesreales que la sustentaran, y que servía para expandir el gasto público y para consolidar intereseseconómicos que se beneficiaban con el proceso inflacionario.

Desde 1854 el nuevo banco provincial –que, a diferencia de sus antecesores, institucionesmixtas (privadas y estatales), era un establecimiento exclusivamente estatal– desplegó unapolítica crediticia heterodoxa que permitió la multiplicación de los préstamos. Con la difusión desu accionar a través de sucursales en todo el interior de la provincia, desempeñaba, hacia 1880, unpapel central en la financiación de las actividades comerciales y agropecuarias, pero la apariciónde otros bancos fue restándole la exclusividad que había tenido hasta entonces en materia dedepósitos y créditos.

Los bancos privados comenzaron a crearse desde la década de 1860, y de 1870, cuando se fueroninstalando numerosas entidades de capitales extranjeros. Se destacaban el Banco de Londres y Río dela Plata, fundado en 1864 por comerciantes y banqueros ingleses, cuyos créditos se dirigieronespecialmente al comercio exterior, manteniendo altos niveles de encaje, y el Banco de Italia y elRío de la Plata, vinculado a la colectividad italiana.

Numerosas casas mercantiles y de comisión de carácter privado, que luego se fueron transformandoen bancos asumieron desde un principio la financiación del sector comercial como el BancoCarabassa, el más importante de todos, que funcionó hasta la crisis de 1890.

Durante la presidencia de Sarmiento, en 1872, se creó el Banco Nacional, una asociación decapitales del Estado con otros de origen privado. Abrió sucursales en todas las provincias, actuócomo agente financiero del gobierno nacional y contribuyó a la unificación del sistema bancario ymonetario, pero caerá con la crisis financiera del ‘90.

Otra institución fundada en 1872, con características más específicas, fue el Banco Hipotecariode la Provincia de Buenos Aires. Como la etapa anterior había sido de relativa iliquidez –sehabían expandido la economía y los negocios prácticamente sin emisión desde principios de la décadade 1860– un banco de estas características resultó bienvenido por aquellos que tenían accesoal crédito hipotecario con la tierra por garantía, incluyendo a muchos especuladores. Con idénticospropósitos que en el orden provincial, en septiembre de 1885 se creó el Banco HipotecarioNacional.

Una institución emblemática, que comenzó a funcionar en aquellos años fue Ernesto Tornquist yCompañía. El fundador del grupo, hijo de alemanes, se transformó en importante intermediario degrupos europeos y, a diferencia de otros miembros de las élites dominantes, creó un conglomerado deintereses diversificados en distintas ramas que incluían las finanzas, la explotación agropecuaria,el negocio inmobiliario y las actividades industriales, como TAMET (una empresa metalúrgicapionera) desde 1880. A fines del siglo XIX el grupo comenzó a funcionar como financiera yTornquist, consejero de distintos gobiernos y amigo de Pellegrini, tuvo una influencia decisiva enla elaboración de la ley de Conversión, en 1899.

Estas nuevas entidades crediticias, la mayoría de escasa solidez económica, originaron unaexpansión del crédito mayor que la de la circulación monetaria lo que junto al endeudamientoexterno, en crecimiento desde 1867, condujeron al estallido de la crisis financiera de 1873, en elmarco de la crisis mundial que detuvo, al mismo tiempo, el flujo de capitales europeos. Lainconvertibilidad de 1885, la creación del sistema de los bancos garantidos, hacia fines de losaños ’80, y la crisis de 1890 pondrán nuevamente en cuestión el sistema bancario, creándose ala salida de la crisis, en 1891, el Banco de la Nación Argentina, desde entonces la principalinstitución financiera oficial.

A su vez, la salida de la crisis financiera y bancaria que se había iniciado en 1889 y extendidohasta 1893, se produjo de la mano del crecimiento de las exportaciones argentinas, que permitierongenerar resultados positivos en el comercio del país, coincidente con un momento de auge del ciclocapitalista a nivel mundial. Este avance exportador representó una importante entrada de oroproducto de los saldos comerciales favorables. Si a esto se suman las restricciones a la expansióndel circulante impuestas por el comité Rothschild en 1893, tenemos una explicación de lavalorización que el peso papel registró frente al peso oro (se necesitaban cada vez menos pesospapel para adquirir cierta cantidad de pesos oro).

Esta valorización perjudicaba al comercio agroexportador, ya que los exportadores recibían oropor sus ventas al exterior que cada vez intercambiaban por menos pesos locales, mientras que suscostos no disminuían (los salarios y arrendamientos estaban fijos en moneda local, y por ende,crecían medidos en oro). Tampoco favorecía a los productores de manufacturas.

El 4 de noviembre de 1899 se sancionó por iniciativa del ministro José María Rosa durante lasegunda presidencia de Roca, la Ley de Conversión que fijaba el precio del peso papel e interrumpíala valorización de la moneda nacional. La ley, para cuya sanción fue fundamental el apoyo de CarlosPellegrini, implicaba que el tipo de cambio se fijaba en un nivel inferior al de 1893. Esto suponíaestabilizar el precio de todos los contratos y sobre todo el de los salarios, que se veníanrecuperando como resultado de la valorización de la moneda nacional desde 1886.

Sin embargo, el balance de pagos se encontró nuevamente en una situación crítica producto de lacrisis europea de 1900-03. Las exportaciones se redujeron, pero más importante fue elendurecimiento de las condiciones de los acreedores presididos por Rothschild. Recién en 1903 laCaja de Conversión pudo acumular las suficientes reservas internacionales como para sostener laparidad.

Una vez que se consolidó la Caja, el sistema funcionaba de la siguiente manera: el oro queingresaba al país a través del balance de pagos afluía directamente a esa entidad que emitíabilletes como contrapartida. En realidad el público no llevaba el oro a la Caja sino a los bancosque, o lo retenía aumentando sus reservas (cosa que le permitía expandir sus préstamos) o loentregaba a la Caja a cambio de billetes. De esta manera se producía una expansión monetaria queacompañaba la expansión de la economía.

La paridad elegida implicaba que los que obtenían sus ingresos en oro, es decir, losexportadores, que colocaban sus productos en el exterior, obtenían una mayor cantidad de pesoslocales y, a su vez, el sistema otorgaba la certeza de una paridad cambiaria fija. De este modo,los sectores ligados al sector agropecuario vieron incrementados sus ingresos, siendo losprincipales beneficiados de la situación, mientras que los bienes de consumo, principalmenteimportados, se encarecían medidos en moneda nacional. Los sectores que recibían sus ingresos enpesos locales eran, entonces, los que se perjudicaron en el nuevo sistema, sobre todo lostrabajadores asalariados, dado que los bienes de consumo eran principalmente importados.

En los primeros años del siglo XX, la maduración del modelo agroexportador impulsó lasexportaciones que determinaron balanzas comerciales favorables, pese al incremento en lasimportaciones propio de la etapa de crecimiento. Así, los superávits del comercio exterior sumadosa la afluencia de capitales extranjeros, permitieron a la Caja de Conversión aumentar las reservasde oro y sostener el funcionamiento de la economía en los lineamientos del patrón oro. Estasituación implicó un ingreso neto de oro que permitía solidificar al sistema bancario. Esta etapafue más larga que las anteriores, dada la base metálica más importante con la que ahora se contaba,que en definitiva permitió concretar el propósito de organización de un sistema monetario ybancario nacionales.

Esta etapa de expansión y apogeo de la economía agroexportadora se sostuvo, en gran medida,merced a la entrada de empréstitos públicos del extranjero. Desde 1897, se verificó un incrementoen la entrada de inversiones, que cobró fuerza hacia 1905, iniciándose otro boom de recepción decapitales foráneos, aunque más calmo que aquel de la segunda parte de los años ochenta que habíadesembocado en la crisis de 1890.

Esta entrada de capitales resultó cada vez más importante a medida que avanzaba la primeradécada del siglo XX, pero, como contrapartida, generaba una salida considerable en concepto depagos de intereses y utilidades. Por ejemplo, en 1910, el servicio del capital extranjero, más lasremesas de los inmigrantes y los gastos de argentinos en el exterior, produjeron una salida defondos de cerca de 200 millones de pesos oro. En tanto el superávit comercial solo alcanzaba 9,7millones de pesos oro. En definitiva, el aumento de las reservas de metálico y el pago de granparte de esos pasivos se financiaba con nuevos fondos que prestaban los capitalistas europeos.

Las condiciones internacionales eran fundamentales para sostener la paridad de la moneda y uncambio en esas condiciones, con la consecuente reversión del flujo de capitales, podría poner endificultades al conjunto del sistema monetario. Y esto ocurrió, cuando en 1913 comenzaron a versetensiones en los mercados financieros y monetarios europeos por los crecientes conflictos previos ala Primera Guerra Mundial, que generaron una reducción en la corriente de capitales hacia el país ydesencadenaron otra crisis financiera.

En 1914 el contexto de convulsión internacional creado por el estallido de la Primera GuerraMundial, que provocó el abandono a escala planetaria del sistema de pagos basado en el patrón oro,sumado a la crisis interna, determinó la suspensión por parte del gobierno argentino del régimen deconvertibilidad.


*Economista e historiador.

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