En estos días en los que hay ruido político inútil en el ambiente, con gente que antes se odiabay ahora se quiere –al menos hasta la próxima voltereta– (Carrió-Morales, Morales-Cobos,Kirchner-Barrionuevo, Kirchner-Rico, López Murphy-Carrió, etc., etc.) y donde lo único que pareceimportar es su propio destino político, lo mejor es pensar en cómo enfrentar el año 2009. No seráfácil porque el “frenazo” de la economía y el empleo es y será fuerte.
El crecimiento real del año pasado (fantasías del INDEC aparte) fue de sólo 3,5% y el IVtrimestre (2008) dio para el acumulado de doce meses un negativo no menor al 2%. Esto es porprimera vez en 23 trimestres, desde que salimos del pozo en 2002, la producción, el empleo y lossalarios de los argentinos han caído. Por eso creo útil pensar en lo siguiente: hay que tenercuidado con el gasto familiar, primero está la alimentación y luego los gastos de equipamiento, hayque evitar endeudarse salvo que existan razones no controlables, hay que cuidarse del crédito más omenos automático de las tarjetas de crédito, que es muy caro, carísimo, en caso de créditos de máslargo plazo hay que tratar que la tasa de interés y, sobre todo, la cuota mensual tengan algunarelación con la evolución de los salarios. Es preferible acordar un alargamiento del número decuotas al final que un impacto sobre el presente, si hay propuestas de cambio de trabajo hay quemirarlas bien y asegurarse que la empresa que lo ofrece sea realmente sólida. En estos momentos decrisis, el riesgo es cambiar un trabajo seguro por uno en teoría mejor, pero menos estable; cuidadocon las cuotas fijas de las prepagas de salud, las escuelas, el cable, la banda ancha o las cuotasde clubes, y si hay que elegir, pensar que la salud y la educación de los hijos debe ser lo últimoa renunciar.
De todas formas, sobre todo en el caso de las escuelas, si los padres sí están organizadospueden lograr atemperar la suba de costos ya que tienen algún poder de negociación.
En el caso de la salud, también hay algún margen por la vía de uso de medicamentos genéricos:tratar de ahorrar en los servicios de luz y gas, que han subido muchísimo, y por lo tanto hay queevitar el desperdicio; cuidar para quienes viven en departamentos las expensas, que están subiendomucho. Todos sabemos cuán difíciles son las reuniones de consorcio pero si los propietarios oinquilinos se interesan en la administración también es posible bajar los costos, si se trabaja enuna empresa pequeña, tratar de dialogar con el propietario para conocer a fondo cuál es lacapacidad de seguir adelante y proteger el empleo. En estos casos, el salario y el empleo deben irde la mano sin jugar el uno contra el otro. El propietario, por otro lado, debe cuidarse, y mucho,de perder personal serio, responsable, eficiente.
Ojo con los seguros, también allí hay alguna capacidad de cuidar gastos eligiendo los planes másadecuados a cada caso.
En esparcimiento las grandes ciudades tienen muchas oportunidades gratuitas o de bajo costo quehay que buscar y aprovechar.
Como analizamos en la web de Consejo Una (www.consejouna.com.ar), está claro que sería mejor notener que plantearse estas cosas, pero la realidad es lo que es y no lo que uno quisiera que fuera.Con inteligencia y realismo se la puede enfrentar mejor. El resto le toca sobre todo al Gobiernocentral y a los gobiernos locales, y es de esperar que sean más razonables que lo que han sido losúltimos dos años. Si hoy estamos en esta situación, se debe 65% a los errores económicos ypolíticos cometidos en los últimos casi tres años, desde 2006; 25% es culpa de la crisisinternacional y 10% de la sequía, que empeoró aun más la situación de una de las bases principalesde la economía, que son el campo y el interior del país.
*Ex ministro de Economía y ex candidato presidencial.




