•luego de una campaa extraa, se abre el juego de los liderazgos

Disparates y futuro

Falta casi total de debates. Escasez de ideas. Agresiones verbales por doquier. Listas truchas. Boletas truchas. Candidatos que se postulan para cargos que no asumirán. Candidatos que se postulan por un distrito y votan en otro.

23-08-2026 | 00:07

Falta casi total de debates.

Escasez de ideas.

Agresiones verbales por doquier.

Listas truchas.

Boletas truchas.

Candidatos que se postulan para cargos que no asumirán.

Candidatos que se postulan por un distrito y votan en otro.

Candidatos que polemizaron en “Gran Cuñado” con sus imitadores.

Candidatos que discutieron con sus asesores si ir o no a “Gran Cuñado”.

Sectores de la población que conocieron a los candidatos a través de “GranCuñado”.

La Presidenta de la Nación que se la pasó inaugurando obras en la última semana de campaña–violando así la ley que lo impide– sin que nadie de la Justicia diga absolutamentenada.

La Cámara Nacional Electoral que alerta sobre la falta de voluntad política por parte delGobierno para proveer las modificaciones que garanticen la total transparencia de todo el procesoelectoral.

El Gobierno que contesta que eso le corresponde a la Justicia.

La Justicia Electoral que convalida las disparatadas candidaturas testimoniales sin requerirningún tipo de certificación por parte de los postulantes en cuanto a su compromiso de asumir elcargo para el cual compiten.

Utilización en forma directa e indirecta de los bienes del Estado para hacer campaña por partedel Gobierno nacional.

Escraches (todos repudiables).

Así ha sido la campaña electoral. Alguien podría decir, con aparente dosis de razón, que todoesto no hace más que justificar el grado de desinterés hacia la política con la consecuencia deindiferencia y desinformación que exhibe una parte de la población. Tal vez, habría que preguntarsesi no será exactamente al revés. Es decir, que la indiferencia de un porcentaje significativo de laciudadanía es una de las causas de todos estos males. Porque con una población más atenta yconsciente del valor de una elección, muchos de los males arriba descriptos acabarían o, al menos,se reducirían.

En una población que estuviera preocupada tanto por el cumplimiento de la ley como por laexistencia de nuevas ideas acerca de cómo encarar desde el poder las soluciones de los distintosproblemas que la aquejan, seguramente muchos candidatos dejarían de pensar en lo frívolo y deexponerse al ridículo para abocarse al estudio de los diferentes asuntos que enmarcan la agendasocial.


Lo que vendrá

En este contexto, la importancia de los comicios de hoy radica en sus consecuencias de cara a laelección presidencial de 2011. No es el así llamado “modelo” el que está en juego. ElGobierno va a perder una cuota significativa de poder. Dejará de tener el manejo del Congreso avoluntad. Pero eso no equivale a decir que los Kirchner se van a quedar sin poder. Lo que síocurrirá es que la nueva realidad política los obligará a un nivel de negociación y consensos alcual no están acostumbrados. Este es el desafío más fuerte para un gobierno en el que, hasta aquí,el consenso sólo ha existido con los que piensan igual. La consecuencia más resonante de estapérdida de poder cuasi omnímodo habrá de ser, si se concreta, la decisión que adopte el nuevoCongreso –que recién se constituirá a partir del 1º de diciembre venidero– de anularlos superpoderes, concesión claramente contraria a la idea republicana de la división de poderesque dispone la Constitución Nacional.

La otra consecuencia segura es que dentro del justicialismo comenzará a darse una grandiscusión. Aun ganando en la provincia de Buenos Aires, como lo pronostica la mayoría de lasencuestas, el poder de Néstor Kirchner no habrá de ser el mismo. Un número importante de voces delperonismo han llegado al límite en su apoyo al ex presidente en funciones. Muchos dirigentesjusticialistas de provincias clave verían su futuro político fuertemente acotado si decidierancontinuar con un apoyo incondicional al Dr. Kirchner. “Eso ya fue. De ahora en más, Kirchnertendrá que sentarse a hablar con nosotros y a escucharnos”, expresa con firmeza un dirigentejusticialista de peso que representa a una de las provincias más afectadas por el conflicto entreel Gobierno y el campo.

El resto pertenece ya a las especulaciones atadas al resultado.

Si Reutemann gana, habrá de ser el presidenciable casi natural alrededor del cual se nucleará eljusticialismo disidente y algunos otros que hasta aquí han dicho ser kirchneristas.

Si Reutemann pierde y Kirchner gana, la figura de Daniel Scioli crecerá.

Habrá que ver, también, la performance electoral de muchos intendentes de la provincia de BuenosAires. Hay ahí un hecho al que se le ha prestado poca atención: Néstor Kirchner recorrió casiexclusivamente el segundo cordón del Conurbano bonaerense y dejó en soledad al resto de losdistritos en los que su figura genera fuertes rechazos.

Varios de esos intendentes pasarán facturas no tanto por la soledad como por la presión quesufrieron para ser protagonistas de candidaturas testimoniales que no querían.

Néstor Kirchner se ilusiona con ganar por 8 puntos o más. Sólo una encuesta le da ese guarismo.Sueña, en ese caso, con pasar facturas a diestra y siniestra. Le cuesta aceptar la idea de que, auncuando ello ocurriera, nada será igual a partir de mañana. Es que hay otras voces dentro deljusticialismo que ya han dicho que querrán tener arte y parte en los futuros pasos del partido ydel Gobierno. Ahí estarán, entonces, el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, el de San Juan, JoséLuis Gioja, y el hombre fuerte del PJ de Entre Ríos, Jorge Busti, entre otros.

“Si ganamos, cualquiera sea la diferencia, vamos a festejar con todo. El modelo no va acambiar pero a partir de mañana se van a reconsiderar varias cosas”, reconoce alguien condespacho en Balcarce 50, quien agrega que “Graciela Ocaña está más afuera que adentro. Hayotros dos ministros que están en la misma situación”.

En el PJ disidente se vive una vigilia tensa.

Si gana, Francisco de Narváez habrá de transformarse en un hombre de peso dentro del PJbonaerense. Esto significará un paso más hacia el ocaso de Eduardo Duhalde.

El proyecto de De Narváez será entonces ir por la gobernación de la provincia de Buenos Aires,proponer a Felipe Solá como presidente de la Cámara de Diputados y sostener la candidaturapresidencial de Mauricio Macri.

Si Unión-PRO perdiera en la Provincia por no más de 5 puntos, habrá salvado la ropa. Una derrotapor una diferencia mayor será casi letal. El nivel de reproches hacia De Narváez será fuerte.“De Narváez deberá cambiar mucho si es que quiere seguir progresando en política. El cree queteniendo plata se puede hacer cualquier cosa”, le reprochan desde las cercanías de FelipeSolá.

Dentro de Unión-PRO todo ha tenido el signo de la precariedad. La última voltereta de DeNarváez, apareciendo con una pasión estatizante de los servicios públicos, dejó pagando a Macri,quien, astutamente, en los últimos días de campaña hizo mutis por el foro.

Gabriela Michetti va a ganar en la Capital Federal. Eso no es novedad. Lo que sí es novedad esque será difícil que logre los guarismos que en PRO soñaron. Michetti arrastra un pesar innegablepor su decisión de haber abandonado la vicejefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires parallevar adelante una candidatura que, según señalan muchos de quienes la conocen, nunca la convenciótotalmente. Es que, en su fuero íntimo, ella sabe que al haber actuado así contradijo muchas de suspromesas referidas a una nueva forma de hacer política. Terminó siendo más de lo mismo.

Pino Solanas parece encaminarse a la obtención del segundo puesto en la Capital. Si se confirma,será para él un gran triunfo. En cambio, ello significará una derrota fuerte para Elisa Carrió.“Alfonso Prat-Gay es una buena incorporación a nuestro espacio político, pero de ahí aencabezar una lista hay un trecho; Lilita se equivocó y eso se lo van a facturar”, aseveranal interior del Acuerdo Cívico y Social.

En Mendoza, Julio Cobos también juega no sólo su futuro sino parte de su presente. Si gana, serápresidenciable. Si pierde, deberá reconsiderar cómo será su participación en la UCR y, además,prepararse para sufrir algunos embates sobre su cargo. “En ningún caso piensa en renunciar ala vicepresidencia”, se apresuran a aclarar quienes conocen su pensamiento.

Hermes Binner aguardará la jornada de hoy en un expectante silencio. Un triunfo de RubénGiustiniani será, en verdad, el triunfo del gobernador de Santa Fe. Esto le permitiría proyectar suimagen a nivel nacional. En el espacio del Acuerdo Cívico, los presidenciables estarán entreBinner, Carrió y Cobos. Habrá que ver si están dispuestos a construir un proyecto común por arribade sus personalismos, que son muy fuertes.


Está claro que a partir del lunes se viene un país en donde nadie tendrá el poder casiabsoluto. Esto es algo distinto de lo que quedó plasmado en la elección presidencial de 2007 con elaplastante triunfo de Cristina Fernández de Kirchner.

La que no será distinta es la agenda de la sociedad. Ahí estarán la pobreza, la pérdida depuestos de trabajo, la desigualdad social, los problemas de la educación, la inseguridad, lasiempre difícil situación de la mayoría de los jubilados, la inflación, y un largo etcétera quehace a la vida diaria de millones de argentinos que sienten que, mañana, todo seguirá igual.

Producción periodística: Guido Baistrocchi

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