•Abierto de palermo

Disputa de titanes en “la catedral” del polo argentino

Los jugadores argentinos son los mejores del mundo porque, como dijo Alberto Heguy, combinan “la fineza de un tenista con la brutalidad de un jugador de rugby” y esto los hace rápidos, fuertes y rústicos. Ayer, midieron fuerzas La Dolfina y Ellerstina y en una definición para el recuerdo, el equipo que lidera Cambiaso se quedó con el tricampeonato de polo.

23-08-2026 | 21:26

Los antecedentes del emotivo match de polo que ayer ganó La Dolfina en chukker suplementario anteLa Ellerstina se remontan a Asia, luego de la domesticación del caballo por las tribus iraníes,antes del reinado de Darío I el Grande (521-485 AC) y la fundación del Segundo Imperio Iraní. En elarte de la miniatura indo-persa, durante el reinado de los grandes mongoles, pueden advertirsereferencias claras: jinetes esgrimiendo tacos, arcos lejanos, los ayudantes, etc.

Algunos reivindican a China como el lugar de inicio del polo, sin embargo, lo más probable esque haya sido llevada allí por los nobles iraníes que allí buscaron asilo a raíz de la invasiónárabe. Cerámicas chinas de las más remotas dinastías muestran jinetes al galope en posicióninequívoca de golpear una pelota con tacos. Durante el gobierno de Ming-Hung, amante de lasactividades ecuestres, el polo tuvo difusión en la clase dominante, tanto que en varios escudos dearmas chinos pueden apreciarse tacos de polo. Todo indica que su expansión llegó también al Tíbet,como lo evidencia que su nombre proviene de “pulu” que significa “pelota”en tibetano.

Cuando a mediados del siglo pasado Inglaterra extendió su dominio colonial a las tierras delAsia, sus oficiales lo adoptaron como propio y le dieron un reglamento, porque para los nativos nohabía límite de espacio ni de tiempo, como tampoco en el número de jugadores participantes.Rápidamente se extendió a los países bajo influencia británica. Entre ellos el nuestro, donde sedesarrolló notablemente a favor de la facilidad para su práctica que daba la posesión de unaestancia en la pampa donde los caballos encontraron su medio ideal. Ello le dio una constituciónfamiliar cuasi endogámica que se perpetúa aún en nuestros días. Por ello hay hermanos en varios delos mejores equipos: los Heguy en dos de ellos, los Merlo, los MacDonough, los Pieres, los NovilloAstrada. Ayer había cuñados como contrarios: Aguerre en la Dolfina y los Pieres en Ellerstina.

Pagos locales. La práctica del polo en la Argentina sigue siendo esencialmente amateur aunpara los mejores polistas, ya que ganar torneos no significa premios en dinero. En cuanto al aportede los sponsors y los modestos viáticos que la Asociación Argentina de Polo les otorga no alcanzana cubrir los ingentes gastos que significa el polo de altísimo nivel como el que pudo verse ayer enla final del Abierto de Palermo. Cada jugador del Abierto debe tener, por lo menos, 20 o 25caballos pues la exigencia es cada vez mayor, tanto que es habitual que durante cada chukkercambien de monta una o dos veces, lo que hacen velocísimamente, saltando de montura a montura, sinnecesidad de suspender el juego. Los polistas de excelencia ganan dinero en el exterior cuando soncontratados para mejorar los equipos norteamericanos o europeos habitualmente sponsoreados porricos aristócratas o empresarios que se dan el gusto de jugar con un Novillo Astrada o un Heguy apesar de lo precario de su propio juego. Y compran yeguas de los jugadores nuestros, que alcanzanlos 100.000 dólares cuando se trata de un animal montado por un alto handicap en Palermo. Aunqueestos prefieren guardar para sí las mejores, un lote en Argentina y otro en el exterior, pues de nohacerlo su juego bajaría de nivel. Que es lo que sucede con polistas de 5 o 6 golpes que, obligadospor la necesidad o tentados por el beneficio económico, venden su caballada lo que les impidemejorar en su calificación “Un animal excelente para el polo de alto handicap argentino nonecesariamente es lo mejor para el polo en otros países. El primero privilegia la velocidad encambio en el segundo prevalece la docilidad del animal por ser un juego más lento”, meadoctrinó Javier Tanoira, meritoria mezcla de polista e intelectual.

El partido de ayer. Alberto Heguy, un ex polista de 10 de handicap y padre de jugadores delmismo nivel, opinó en una entrevista que el polista argentino es el mejor del mundo porque tiene“la fineza de un tenista y la brutalidad de un jugador de rugby. El polista tiene que serinteligente, fino y rápido, pero también fuerte y rústico”. Son ésas seguramente lascondiciones de Adolfo Cambiaso, considerado el mejor del mundo, quien ayer concretó un gol mágicoen el quinto chukker golpeando la bocha varias veces en el aire antes del toque final.

El juego de ayer no fue el mismo de hace años, con interrupciones frecuentes por faltasmuchas veces provocadas por el adversario porque hay muy buenos ejecutores de penales, como lodemostró ayer Facundo Pieres que anotó diez de los quinces goles de La Ellerstina por esa víamandando varias bochas a la avenida del Libertador. También es cierto que al jugarse con mayorvelocidad el riesgo aumenta por lo que los cruces y pechazos antirreglamentarios son penalizadosseveramente.

Fue admirable la maniobrabilidad y velocidad de las montas, en su inmensa mayoría yeguas (enlos últimos años, las yeguas han ido ganando terrero a los caballos en la preferencia de losjugadores). Ayer, Cambiaso tenía once entre sus catorce animales; en el caso de Gonzalo Pieres nohabía un solo macho en su plantel. El comentario de Tanoira hará las delicias de las feministas:“Son más precoces e inteligentes”. También se valoriza el hecho de que son animalesenteros a diferencia de los machos, habitualmente capados. “Los caballos enteros suelen serindóciles y además tienen el cuello muy fuerte y eso no es bueno porque el jugador debe dominar elcuello de su montado. Esa es otra ventaja de las yeguas”.

Preñadas y luchadoras. Insólitamente varias de las yeguas que jugaron ayer están gestandohijos. ¿Cómo es eso posible? Por el avance de la genética que permite que luego de preñada coninseminación artificial o con servicio directo, a la yegua le es extraído el embrión a la semana eimplantado en el útero de otra yegua sin pedigreé, llamada “transportadora”, queincubará el potrillo o la potranca hasta su nacimiento. Este adelanto hace que la yegua jugadora nodeba interrumpir su participación en entrenamientos o en torneos mientras va dando progenie. En lasrevistas que se repartieron y vendieron ayer podían leerse anuncios publicitarios que ofrecíantransferencia de embriones y oocitos, congelación de embriones y de células somáticas.

Es de imaginar la revolución que esto implica en el negocio del polo pues ya no tiene sentidotransportar un padrillo, por ejemplo, a Francia (recordar las acusaciones de contrabando ysubfacturación surgidas hace poco) para que genere descendientes en yeguas de menor calidadgenética sino que es suficiente con transportar embriones con líneas paterna y materna deexcelencia polística e implantarlos en yeguas comunes.

Cuando terminó el gran espectáculo de ayer, luego del gol de Monteverde, Cambiaso no seacordó de los “patrones” venidos de todas partes del mundo sino que corrió a abrazarsecon Maradona, repentinamente hincha fanatizado del flamante campeón.

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