•El periodismo que viene

Dos mundos nuestros

Un amigo mío participó meses atrás de una regata, la Volvo Ocean Race Game: el “Everest“ de las regatas, nueve meses de peligros extremos.

24-08-2026 | 11:18

Un amigo mío participó meses atrás de una regata, la Volvo Ocean Race Game: el“Everest“ de las regatas, nueve meses de peligros extremos. Es un fanático de lanavegación a vela así que sabía lo que hacía: qué vientos aprovechar, qué instrumentos conseguirpara navegar mejor... por Internet.

La regata se corre en el mundo real. Pero también se puede correr en el virtual donde se navegaen las mismas condiciones meteorológicas del mundo real. Mi amigo se la tomaba tan en serio, tantolo estimulaba competir con sus propios amigos, que se gastó muchos dólares (reales) para comprarvelas extra y un piloto automático (virtuales, claro). No ganó pero la pasó fantástico durantemuchos meses, chequeando su posición y ajustando su estrategia, robándole tiempo al sueño (unanoche hubo que pasar entre dos islas, un desvío era la “muerte”), y aprendiendo: esGuido Culasso Moore, experto en nuevos medios.

El mundo real y el virtual son porosos, se comunican, tanto que mi amigo gastó dinero realmientras padecía tormentas virtuales que copiaban al clima verdadero. Fin del primer ejemplo dondese combinan lo virtual y lo real.

Otro, citado por Eliseo Verón en estas páginas el 24 de octubre: un programa para iPhone permiteenfocar un tren del metro de París y saber, por ejemplo, a qué vagón conviene subir, qué plazas sepueden usar hoy, etc. Otro más: Foursquare permite ubicar con nuestro celular qué amigo está cerca;nuestras redes sociales se vuelven geolocalizables. Un amigo que hasta ahora era sólo virtual ysólo conocíamos por sus videos o textos se convierte en una persona real porque podemos conocerlofísicamente. Nuestras experiencias virtuales y reales se combinan y se enriquecen.

Días atrás expuse en TEDxBuenosAires un modelo de periodismo –hecho por profesionales yamateurs– que, desde la virtualidad de Internet, puede acompañar a los usuarios a la acciónen el mundo real. Lo expliqué con un ejemplo imaginario, más o menos así:

Tenemos un medio on line híperlocal: cubre las noticias de un barrio del Gran Buenos Aires.Varios vecinos nos dicen que el agua de sus casas está contaminada. Ayudados por expertos, hallamosevidencias de que una fábrica de químicos está contaminando todo el barrio: agua, tierra y aire.Hay gente enferma: problemas en la piel, problemas gástricos.

Periodistas, ciudadanos y profesionales elaboramos textos, videos, audios con testimonios devíctimas y de los presuntos causantes del daño, de expertos e instituciones especializadas.Procesamos los materiales. No tenemos apuro: nuestro principal activo es el rigor y el prestigio.Los contrastamos, los verificamos y los publicamos. Primera etapa.

Segunda etapa. Los vecinos, los expertos y los periodistas amateurs y profesionales proponemosqué hacer. Dialogar con la fábrica química, reclamos judiciales, reclamos a autoridades locales,movilizaciones de protesta, etc. Pedido de ayuda a asociaciones civiles y a organismosinternacionales.

Debatimos y resolvemos. La tecnología transparenta el proceso: cualquiera puede conocer lasdiscusiones y cada etapa de la edición de los materiales porque quedan registradas. Latransparencia nos da credibilidad.

O sea que, al revés de los usuarios de los medios tradicionales, estos pueden hacer mucho con elmedio y mucho entre ellos mismos. Pueden tratar de cambiar el mundo en que viven. Puedeninformarse, debatir, encontrar consensos y llevar a cabo acciones en el mundo real si creen que esnecesario. Y en ese proceso pueden tener una muy rica experiencia social. Estos pueden ser losbeneficios de un periodismo que da un paso más y se involucra activamente.

Un medio así puede ser un embrión y un modelo de un periodismo más activo y participativo, siprueba su eficacia. Depende de la voluntad y la generosidad de los periodistas y de la gente encada caso. Mas dependerá de nosotros como sociedad: el periodismo es apenas una herramienta, puedecurar y puede dañar; también puede ser insignificante.

Ahora que la gente es más activa en la virtualidad, lo será también en el mundo real a través delas redes sociales y los medios periodísticos que les sirvan para eso. No es una novedad. Losmedios tradicionales suelen promover acciones concretas en el mundo real. A veces generan poderosascorrientes de solidaridad que salvan muchas vidas. También han promovido guerras y golpes. Sonejemplos extremos. Me interesa mostrar que no son neutrales ni pasivos.

Habrá muchos y distintos periodismos. El que más me interesa es el hecho con la gente como unaherramienta mejor para vivir mejor. Los usuarios y los periodistas, amateurs y ciudadanos, ya laestamos construyendo.


*Periodista. www.robertoguareschi.com

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