•se ocultaron los verdaderos sintomas?

Dudas sobre la historia oficial de la operación a Kirchner

Una semana después de la operación a la que fue sometido el ex presidente, crecen las sombras acerca de los síntomas que tuvo esa mañana, qué enfermedad sufrió y cómo deberá recuperarse. El entorno oficial dio a conocer que debió ser internado a causa de una obstrucción en la arteria carótida derecha tras sentir “hormigueos en brazo y pierna”. Sin embargo, expertos consultados por PERFIL aseguran que tales síntomas corresponden a un accidente cerebrovascular transitorio y no al taponamiento de una arteria, por lo que no hubiera necesitado una intervención invasiva de emergencia.

24-08-2026 | 06:22

El ex presidente Néstor Kirchner ya no podrá ocultar más sus cicatrices. No como lo hizo desdeque asumió su primer espacio de poder en la intendencia de Río Gallegos. Ni como cuando su salud setransformó en un “secreto de estado” desde 2003. A casi una semana de la sorpresivainternación y operación de la carótida derecha en el Sanatorio de Los Arcos, crecen las dudas sobrequé síntomas realmente sintió el actual diputado, qué fue lo que le sucedió y qué operación lepracticaron.
Más certezas existen en cambio sobre su futuro. Néstor Kirchner deberá cuidarse de lahipertensión, el sedentarismo y otros factores de riesgo; pero sobre todo de su principal“conducta” de riesgo: su personalidad de tipo A, caracterizada por la impaciencia,irritabilidad, la prisa, el estilo dominante y autoritario. Un agravante más en un cuadro que sefue complicando con los años, con enfermedades gastrointestinales y seis internaciones de urgenciao de control (ver infografía).
El ex presidente fue operado, se informó, por una “estenosis carotídea”, unaenfermedad producida por el taponamiento de la artera carótida –en este caso laderecha– la principal fuente de irrigación sanguínea del cerebro. Las fuentes oficialesindicaron que en la cirugía se extirpó la placa que obstruía la arteria, que ésta se encontraba“inestable” –es decir que podía moverse imprevistamente y llegar alcerebro– y que además era “ulcerosa” –que perforaba la arteria–. Porúltimo, se dijo que los síntomas que sintió Kirchner fueron un “hormigueo en el brazo y en lapierna, y un breve adormecimiento”.
Es en este punto donde aparecen las “incongruencias”. Según cuatro especialistasmédicos consultados por PERFIL, los síntomas del ex presidente no se corresponden con una estenosiscarotídea y sí, en cambio, con un accidente cerebrovascular. Es decir, que, “o sintió otrossíntomas que sí corresponden con la estenosis carotídea (como la parálisis parcial o total en brazoy pierna y ceguera temporal en un ojo) o bien se trató en realidad de un accidentecerebrovascular”, explicó uno de los expertos, que pidió reserva.
“Es importante explicarle a la gente que el adormecimiento o los trastornos desensibilidad nunca son un síntoma de la carótida... es decir, que no porque alguien sientahormigueos o se le duerma una mano hay que operarlo de la carótida”, enfatizó eldestacadísimo neurólogo argentino-norteamericano Conrado Estol, y explicó que “según estudiosy estadísticas médicas, el accidente cerebrovascular causado por la carótida no presenta trastornosde sensibilidad, esos son síntomas de, por ejemplo, un accidente cerebrovascular”.
Sin quererlo, Guillermo Weinschelbaum, miembro del equipo que operó a Kirchner, dijo a Clarínel lunes 8 que Kirchner “tuvo un accidente isquémico cerebral transitorio (AIT) que revirtió,se le removió la placa para que no llegara a tener un ataque cerebrovascular grave”. En formasorpresiva, el médico se excusó con PERFIL para declarar para esta nota. Dijo que “porsecreto médico no puedo dar declaraciones” y que le “han pedido que no continúehablando al respecto”.
El AIT, según la literatura médica, “es causado por la interrupción temporal del riegosanguíneo a un área del cerebro, lo cual ocasiona una disminución breve y repentina en la funcióncerebral”. Sus síntomas son similares a los que tuvo Kirchner y la enfermedad se asemeja a unaccidente cerebrovascular muy pequeño, aunque “se considera un signo de advertencia de que sepuede presentar un accidente cerebrovascular verdadero en el futuro si no se hace algo paraprevenirlo”.
Tanto Estol como otro cardiólogo consultado, afirmaron que en su opinión no recomendaríanoperar a un paciente con obstrucción en la carótida mientras no tenga síntomas como parálisis oceguera o se encuentre en estado crítico. “Tengo pacientes con una carótida tapada 100 porciento y, aun así, no considero oportuna la cirugía”, explicó el médico cardiólogo. Todasdeclaraciones que siguen sembrando un manto de dudas sobre lo que realmente le sucedió al primercaballero.
Respecto al futuro, los médicos coinciden en que el posoperatorio “no escomplicado”, y que el ex presidente deberá controlar la presión, tomar aspirinasregularmente, hacer actividad física y evitar el sedentarismo. Aseguran, sin embargo, que si lo quesufrió fue un AIT los cuidados deberán ser “intensivos”, ya que suele ser “elprimer aviso” de un accidente cerebrovascular más grave.
Lo más difícil será controlar su personalidad de tipo A, caracterizado por una actitudhostil, dura y competitiva, y que causa 2,5 veces más posibilidades de presentar infartos yaccidentes cerebrovasculares. ¿Podrá Kirchner hacerlo?

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