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Dudas y deuda: el caso de Ecuador

La investigación conducida en el país latinoamericano por una comisión permitió diferenciar la deuda ilegítima. Un ejemplo para mirar desde Argentina.

Dudas y deuda: el caso de Ecuador
24-08-2026 | 04:13

Ojalá vivas tiempos interesantes!”, dicen en ocasiones los chinos. Sin embargo, nose trata de una bendición sino de una maldición. “Tiempos interesantes” para los chinosson los que corren para Occidente: crisis internacional, crujidos en un orden que no responde a larealidad, instituciones que institucionalizan poco y políticos que politizan demasiado. Al mismotiempo, creencias pétreas no tienen la energía suficiente como para enfrentar la marea de loscuestionamientos que buscan sustituirlas. “Eso no se puede hacer” es una afirmaciónque, junto con muchas otras, se desmorona día tras día a lo largo y a lo ancho del planeta. ElEstado ecuatoriano decidió tratar su deuda de un modo que merece una mirada, desde la perspectivaque ofrecen las palabras precedentes.
Mediante el Decreto Ejecutivo Nº 472 del 9 de julio de ‘07, el gobierno de Ecuador creóla Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público (CAIC), una unidad adscrita alMinisterio de Finanzas, por entonces la primera y la única en América latina. Su propósito eraestablecer la legitimidad, legalidad y pertinencia de los préstamos, las negociaciones yrenegociaciones; además, identificar a los prestatarios y a los prestamistas, así como susresponsabilidades y corresponsabilidad, los impactos sociales, económicos y ambientales; y, porsobre todo, permitir la acumulación y ponderación de fundamentos para que el país emprenda accionessoberanas y reparadoras respecto de los pagos realizados y futuros.

Sus miembros, nacionales y extranjeros, constituyeron subcomisiones según tramos de deuda:multilateral, bilateral, comercial y de deuda interna, y también subcomisiones con sentidotransversal: la de Impactos Sociales, Ambientales, de Género y Pueblos; la Jurídica, y el grupoespecial para créditos de mayor significación. La iniciativa respondía a la comprobación de que elincesante drenaje de recursos resultante del endeudamiento público no había servido como fuente definanciamiento, sino que respondía a la materialización de políticas impuestas por los organismosmultilaterales, con el pretexto de administrar consecuencias del endeudamiento. Además se hacía ecode la asimetría que caracteriza el endeudamiento Norte-Sur, denunciada por expertos y movimientoslocales e internacionales que “...apoyan el reconocimiento de la corresponsabilidad en ladeuda, la anulación de obligaciones ilegítimas y la reparación de perjuicios ocasionados”(Informe final de Auditoría de la Deuda Interna, CAIC, noviembre de 2008).
La investigación y el análisis técnico se efectuaron sobre documentos legales, como leyesvigentes en el correspondiente período, decretos del Poder Ejecutivo, resoluciones del BancoCentral, versiones taquigráficas del Congreso nacional que evidencian la postura de los diferentespartidos políticos y escrituras públicas donde se formaliza la emisión. También, sobre comprobantesdel servicio de bonos y cupones de la deuda pública interna del Banco Central, estadísticas detasas de interés y otros datos oficiales y de centros de estudios.

La deuda fue subdividida en “comercial” (se analizó el endeudamiento de entidadespúblicas de Ecuador con la banca privada internacional desde 1976); “multilateral” (laconcedida por los organismos financieros internacionales); “bilateral” (créditosprovenientes de gobiernos o entidades oficiales, desde España hasta el Club de París); e“interna” (particularmente a través de la emisión de Letras del Tesoro). El criterio deanálisis fundado en la ilegitimidad, parte del razonamiento consistente en que darle prioridad alpago del servicio de la deuda genera, por una parte, la concentración del capital y, por la otra,excluye a los pueblos de sus derechos básicos. Las organizaciones sociales habían recogido elcriterio de ilegitimidad para calificar como tal a todos los mecanismos, legales e ilegales,“utilizados por el capital financiero para el despojo de nuestros recursos con el pretextodel pago de la deuda”.
En consecuencia, el proceso denominado de “socialización de deudas privadas” (unsector privilegiado es beneficiado en detrimento de los derechos fundamentales de la mayoría de lapoblación) es ilegítimo porque el Estado ha contraído un pasivo con fraude o falsedad, lo que esfactible de ser juzgado con las legislaciones civiles y penales nacionales, y tras el debidojuicio, puede declararse la nulidad de esos contratos. La continuidad de este trabajo supone queuna nueva arquitectura financiera mundial requiere procesos previos de auditoría no solamente acargo de oficinas gubernamentales sino también de organizaciones sociales con una perspectivaintegral, para luego poder postular la constitución de tribunales de la deuda con miembros que noprovengan del sector de deudores ni del de acreedores.
Algunos de los hallazgos de la Comisión para la Auditoría Integral son elocuentes: en 1992 ladeuda interna pública ecuatoriana era de US$ 256,8 millones y llegó a US$ 3.277 millones en el año2006, registrando un crecimiento de alrededor de siete veces en tres décadas. En cuanto a latendencia del servicio de la deuda interna, pasó de US$ 93 millones en 1991 a US$ 1.604 millones enel año 2006, es decir que se incrementó 16 veces en un período de 16 años. Este crecimiento sedebe, entre otras razones, a las elevadas tasas de interés.

Un primer fruto apetitoso de esta estrategia de Ecuador es el caso de Noruega, país en el que lademanda combinada de organizaciones sociales ecuatorianas con movimientos civiles de ese país logróque el crédito concedido por la nación para la adquisición de cuatro barcos fuera condonado ycancelados los pagos pendientes.
Alejandro Olmos, prestigioso periodista tucumano, se puso al hombro el largo proceso judicialen Argentina donde denunció la ilegitimidad de la deuda contraída con los organismosinternacionales de crédito por parte de varios gobiernos argentinos. Supo decir en Brasil:“...la deuda externa argentina es el resultado de una gigantesca maniobra de dominaciónmediante procedimientos previstos y reprimidos por la ley penal”. Su hijo homónimo fuecomisionado en la CAIC.
En la mitología griega, Escila era un monstruo marino de varias cabezas condenado a guardarun estrecho paso marítimo. Habitaba junto a su colega Caribdis, que tragaba torrentes tres veces aldía y los devolvía otras tantas veces, adoptando la forma de un remolino que arrastraba lo que seponía a su alcance. De la narración nació la frase “estar entre Escila y Caribdis”,esto es, entre la espada y la pared. Los “tiempos interesantes” que vivimos también nosdicen que, entre la espada y la pared, la voluntad política puede poner imaginación, voluntad y undía de verdad y justicia.

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