•DISCURSOS Y POLITICA

Economía a la luz de la luna

24-08-2026 | 17:52

Aunque he venido al centro del pueblo de Japaratinga innumerables veces, nunca había tenido laocasión de recorrer la playa del pequeño puerto, donde las embarcaciones de los pescadores quedan aseco en los momentos más pronunciados de la marea baja. Este último martes, algunos participantesdel coloquio decidimos almorzar en un restaurante cercano y el camino más natural fue el senderoempedrado al borde de la playa, dado que tanto el restaurante que buscábamos como el hotel dondetiene lugar el encuentro están al borde del mar. Descubrí entonces que las varias posadaslocalizadas entre uno y otro tienen todas dos caras bien diferentes y que yo sólo conocía la caraque da a la calle del pueblo, es decir la fachada opuesta al acceso a la playa. Desde la calle,esas posadas son fácilmente identificables, con sus nombres claramente indicados, pero no sedestacan particularmente del resto de los edificios y negocios que componen el centro del pueblo.Las fachadas que dan al mar, en cambio, exhiben todas, sin excepción, la estética del turismoplayero de la clase media brasileña: frentes de vidrio sobre el mar, hamacas coloridas, sillones demimbre, esculturas artesanales en los rincones, lámparas de diseño. La fuerte tensión entre laeconomía local de la pesca y la economía globalizada del turismo aparecía así ambiguamenteinscripta en la materialidad del espacio urbano de Japaratinga. Me pareció exagerado interpretaresa disociación entre la cara playa y la cara pueblo de las posadas como un gesto de ocultamiento,a los ojos de los habitantes, de los signos arquitectónicos del marketing turístico, pero sí penséque tenía mucho que ver con las discusiones de nuestro coloquio: inscripción de la dinámicaeconómica en la experiencia cotidiana, a través –en este caso– de la retórica de losespacios y de los objetos.

En el encuentro que por segunda vez reunió en este pueblo de pescadores del estado de Alagoas,en Brasil, a especialistas de distintos países convocados por el Centro Internacional de Semióticay Comunicación (Ciseco), analizamos durante cinco días cómo, a través de múltiples discursos, laeconomía se articula a la sociedad y al sistema político, en particular después de la crisisiniciada en 2008. En la sesión de apertura, un video del senador Cristovam Buarque permitiódiscutir las acciones del gobierno ante la crisis económica. Nelson Breve, asesor de prensa de laPresidencia de la República de Brasil, presentó las tareas de su equipo: relaciones permanentes conlos periodistas de todos los medios de comunicación del país y del exterior, teniendo en cuenta suscaracterísticas específicas: medios internacionales, nacionales, regionales, estaduales y locales.El profesionalismo de los responsables de las relaciones con los medios del gobierno de Lula lesdejó a los argentinos presentes en el coloquio la sensación de estar escuchando un mensaje venidode otro planeta. La comparación entre la Argentina y el Brasil no deja dudas sobre el carácter deprofecía autocumplida de la política oficial en uno y otro caso: si un gobierno decide que losmedios son sus enemigos, éstos lo serán. Y si un gobierno entiende que los medios de comunicaciónrepresentan el lugar natural para explicar y legitimar sus políticas, así será. A la Rede Globo(monopolio más poderoso que el Grupo Clarín, en razón de las dimensiones del mercado brasileño) noparece importarle mucho que la candidata del obrero metalúrgico transformado en presidente de laRepública gane cómodamente, como las encuestas parecen indicarlo, las inminentes eleccionespresidenciales.

Los modos en que se articulan la economía y la política determinan las maneras en que a su vezse conectan los mundos cotidianos de los actores sociales: las dos caras de las posadas del puertode Japaratinga me parecieron un curioso signo de interrogación sobre las relaciones posibles entrela cultura popular de los pescadores que habitan los miles de kilómetros de playas del Brasil y laindustria del turismo de clase media, a la que se han incorporado estos últimos años variosmillones de brasileños. Contemplando el mar el miércoles por la noche, me preguntaba si una buenarespuesta a ese interrogante permitiría al mismo tiempo salvar para todos la experiencia delindescriptible espectáculo de la luna llena trazando un gigantesco reflejo plateado sobre las aguasoscuras.


*Profesor plenario, Universidad de San Andrés.

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