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Ejercicio de estilo

Ejercicio de estilo
24-08-2026 | 15:38

En un mundo totalmente desprovisto de estilo (y no como resultado de una ascesis radical, comoes el caso de ciertas experiencias de vanguardia, sino por la brutalidad de las relaciones socialesy el triunfo irrestricto del cálculo económico), no es extraño que el cine (la patria, por asídecirlo, del gesto y del estilo, es decir de la política) esté muerto desde hace varias décadas.
De modo que “los ejercicios de estilo” que la pantalla todavía puede regalarnosdeben evaluarse como raras joyas, una persistencia fuera de lugar y de tiempo (no otra cosa son elestilo y la política).
Pienso, sobre todo, en las dificultades con las que las estrellas de cine (esas “formasde vida” ya tan arcaicas) deben encontrarse hoy para diseñar una carrera. Y en particular,jóvenes actrices como Kristen Stewart (21) y Dakota Fanning (17), que han estelarizado The Runaways(2010), dirigida por Floria Sigismondi, cuyo tema no es el rock, ni la sexualidad, ni la culturaindustrial sino, precisamente, el estilo en el momento en que comenzaba a desaparecer para siemprejunto con las hipótesis revolucionarias (la década del setenta).
Es la historia de una banda (¿la primera?) de rock-punk femenina, fundada por Joan Jett(productora del film, desempeñada por Kristen) y en la que Dakota, en la piel de Cherie Currie(autora del libro en el que está basada la cinta), canta. Sí, Miss. Fanning, que ya había bailadoen otros filmes, ahora canta (¿por qué habría de privarse de algún, de cualquier, experimento?).
Dakota, en fin, es lo de siempre: im-pre-sio-nan-te. En The Runaways se muestra en unprecario equilibrio entre Madonna (la Madonna de los noventa, y por eso elige cantar Fever para laaudición de la banda) y Goldie Hawn, hacia lo que irremediablemente tiende. Ha hecho bien enaceptar este papel de una chica de 16 años tarada (white trash, se dice en EE.UU.), drogada hastala indiferencia sexual (es decir, irremediablemente “reventada”), lo que le permite aKristen desarrollar en relación con ella (me refiero, claro, a los personajes) los instintoslesbianos que había heredado de su madre ficcional, Jodie Foster, en Panic Room.
The Runaways no es una gran película (nunca lo son las películas sobre grupos de rock), peroes imposible no verla sin fascinación, porque debe de ser la primera película lesbiana totalmentemainstream (o la primera película mainstream totalmente lesbiana) y, sobre todo, porque se alzasobre las ruinas de Hollywood para proponer nuevos modelos de estrellato (Kristen y Dakota) ynuevas relaciones con el universo laboral que implican formas nuevas de identificación (sino latotal supresión de los procesos de identificación primarios propios del antiguo régimencinematográfico): de hecho, la pregunta por la “identificación” y los“modelos” para las audiencias es constante en la película.
¿Cuál ganará el Oscar, Kristen o Dakota? Kristen no está nada mal en su papel de lesbianabarullenta, pero yo apostaría mis fichas a Dakota, que es puro estilo.

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