Cuáles son los hábitos sexuales de los más chicos? ¿Quiénes debutan antes: ellas o ellos? ¿Secuidan? Para conocer el comportamiento sexual de los jóvenes, PERFIL consultó a reconocidosespecialistas y por supuesto, a sus protagonistas: los adolescentes.
“La tendencia, si bien es incipiente, está revelando que ellas debutan antes queellos”, responde la directora de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer(FEIM), Mabel Bianco, mientras revisa los datos de la última encuesta de sexualidad, realizada esteaño a más de 7.500 chicos y chicas sexualmente activos. Y detalla: “Si bien la edad promediode debut para ambos sexos son los 15 años, un 25% de las 200 niñas menores de 15 consultadas yahabían debutado, superando en un 10% a los chicos de su misma edad. Por otro lado, un datollamativo es que el 38% de los chicos (1.317) se inició entre los 20 y 24 años, y el 17% (más de500) recién entre los 25 y 29 años”.
“Si termina afuera no pasa nada”. “Lo hice a los 13 con minovio. No nos cuidamos y la verdad no sé por qué, salió así. Supongo que por una vez no va a pasarnada, salvo que tengamos muy mala suerte”, dice Alejandra P. a la salida de un secundario delbarrio de Belgrano. “Yo me cuidé aunque a mi novio mucha gracia no le hizo, se suma ClaudiaF. de 15. El me lleva dos años y también era su primera vez. Una amiga me cargaba cuando le contéque lo obligué a usarlo, ella me aconsejaba que acabe afuera, que no pasa nada”. Los varonespresentes en la charla escucharon atentos pero prefirieron no hablar de su sexualidad,“porque son más vergonzosos que nosotras”, los justifica Claudia. Como ellos, otrosmiles de adolescentes descubren la sexualidad en el tiempo de secundaria y consultan e intercambiandudas con sus amigos de curso.
La doctora Bianco arroja otro dato que preocupa: “Si bien todos los chicos encuestadosconocen el preservativo, sólo un 50% lo usa –2.600 chicas y 2.200 varones de un total de7.500–. Los otros, los que optan por cuidarse con otros métodos anticonceptivos o simplementedeciden no cuidarse, corren el riesgo no sólo de embarazarse, sino también de contagiarse de sida,entre otras tantas enfermedades de transmisión sexual”.
El director del área de Sexualidad del Hospital de Clínicas, doctor Juan Carlos Kusnetzoff ,dice a PERFIL que “en la mayoría de los casos, no se cuidan porque son impulsivos, rebeldes,descreídos de las encuestas y las autoridades (padres, médicos, maestros), y por sobre todas lascosas, curiosos e irresponsables. Además, les falta información pero no inteligencia”. Yejemplifica: “Algo que nadie les señala a los chicos es que el líquido preeyaculatorio,durante la etapa adolescente, transporta espermatozoides. Como no lo saben, la mayoría se confía enponerse el preservativo cuando decide eyacular... Pero el drama viene a los nueve meses”.
La doctora Alicia Figuera, miembro del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), se suma yaporta los datos obtenidos de la Encuesta Latinoamericana sobre Salud Sexual y Reproductiva (2007)realizada en 14 países. “En la Argentina, el 62% de las mujeres se inicia en la adolescencia;con un 51% entre los 15 y 19 años, y un 11% antes de los 15 años; es decir, desde su menarca hastalos 14 años”. Además, destaca que “una de cada diez nenas de 12 años ya debutó”,y advierte que “el inicio sexual puede estar asociado a historias de abuso sexual quehabilitan un despertar sexual tan precoz”.
“Oculté la panza durante siete meses”. Brenda Maita tiene 16 y fuemadre soltera a los 15. “Fue ocasional y no nos cuidamos. Creí que no me iba a pasar, peropasó”, cuenta Brenda a PERFIL, mientras recuerda aquella noche en la que vio aparecer las dosrayitas en el Evatest. “Me fui de casa por vergüenza. No lo quería tener pero tampoco sabía aquién pedirle ayuda. Empecé a caminar bajo la lluvia. Estaba desesperada. Decidí no contar nada yesconder la panza. A los siete meses, una profe se dio cuenta, me llamó a mí y a mí mamá y ya nopude ocultar más, todos se habían dado cuenta. Le dije de abortar pero ya no podía porque mi bebaestaba a punto de nacer. Mi mamá me apoyó y estuvo conmigo en el parto. Ese día, cuando le vi porprimera vez los ojos a Morena agradecí no haber abortado”. Asegura que no está preparada paravolver a tener relaciones “al menos por un largo tiempo”. A sus escasos 16 años,asegura que “mi prioridad es Morena”.
“Me moví por impulso y no pensé en las consecuencias”. Cinthia Alfonso es unaadolescente de 17 años que quedó embarazada hace 5 meses de su novio José Antonio, de 32 años.Tampoco usó preservativo. “Debuté a los 15 con José y todavía sigo con él, a pesar de que mimamá quiso separarnos –cuenta Cinthia a PERFIL–. Como no pudo, le metió una denunciapor abuso sexual. Yo le dije que no era así, pero no me escuchó y me prohibió verlo. Por eso meescapé de mi casa y me fui a vivir con él hasta que me encontró la Justicia y me llevó a un hogarconvivencial para menores. Como no iba a dejar de verlo, lo hacía a escondidas a la salida delcolegio. En uno de esos encuentros debo haber quedado embarazada, porque no noscuidábamos”.
“Los anticonceptivos pueden fallar, pero no lo sabía”. Quedéembarazada a los 17 aunque había empezado a cuidarme con pastillas. Comencé a tomarlas sin saberque durante el primer mes tenía que seguir usando forro. Cuando consulté con mi ginecóloga, no melo advirtió y como con mi mamá no hablo de sexo, y mis amigas sabían lo mismo que yo, decidíconfiar en las pastillas”, cuenta a PERFIL Gimena Montero de 18 años recién cumplidos y conocho meses de embarazo. Hace poco dejó 3º año del colegio y se fue a vivir con Pablo, su novio dela misma edad. Si bien le asusta el momento del parto, se considera con suerte porque “minovio está conmigo y quiere a Geraldine, nuestro bebé”.
Según los datos del Ministerio de Salud de la Nación, en 2007 –último estudiorealizado–, 1.563 adolescentes menores de 20 dieron a luz, mientras que en 2006, fueron 1.531y en 2005, unas 1.504. Los expertos coinciden en que el embarazo adolescente se trata de unatendencia en aumento y que afecta a todas las clases sociales, “lo que pasa es que en lasclases altas, a diferencia de lo que ocurre en las otras, logran pagar un aborto enseguida”,explica Bianco.
La presidenta de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (SAGIJ), doctora MiriamSalvo, por su parte, enumera a PERFIL las principales causas de embarazo precoz. “Algunasparejas simplemente dejan de cuidarse especulando que no les va a pasar nada, que por una vez queno se cuiden o tal vez como ya alguna vez no se cuidaron y no se embarazaron, piensan que no va apasar nada. En otros casos, repiten la historia familiar; o bien, se trata de su único proyecto devida. Y también existen casos que buscan al bebé en pos de constituir una familia, a pesar de queresulte raro por tratarse de chicos muy jóvenes, detalla. Según la última encuesta realizada porSAGIJ, sólo el 53,9% de las adolescentes argentinas protegió su debut sexual con preservativos. El32% dijo que no lo había hecho porque no sabía cómo; el 14,8%, porque “la primera vez noembaraza” y el resto optó por el coito interruptus, lo cual demuestra que la falta deinformación continúa a la orden del día, ya que no es seguro y además no protege del contagio deenfermedades.
Salvo finaliza con un consejo para los adolescentes: “Hagan el amor cuando se sientanconvencidos y no por presiones. Lo ideal es que puedan iniciarse con la persona con la que ellos sesientan enamorados y no por que se hace y listo. Por otro lado, cuídense con un doble método(preservativo más otro) para que además de evitar un embarazo puedan evitar las infecciones detransmisión sexual”.
“El tiempo no para”. Durante 2009, se estima que hubo 107 mil partosde madres adolescentes, según el informe presentado en el WCD (Día Mundial de la Anticoncepción).Esto significa que cada 13 días una nena es mamá, lo que equivale al 15% del total de partosanuales. Un porcentaje que se mantiene firme desde hace 10 años.
El aumento en el embarazo adolescente no es un caso aislado de la Argentina. En el resto deAmérica latina, la tasa de embarazo de este segmento etario se mantiene en una de las más altas delmundo, ya que solamente se encuentra por debajo de la tasa de Africa subsahariana. Así loconfirmaron los expertos de la Comisión Económica para América Latina y Caribe (CEPAL) y losespecialistas del Fondo de la Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en el marco del seminarioque realizaron en forma conjunta en la capital de Chile durante el mes de octubre.
Resulta, por lo menos, paradójico que en la “era de las comunicaciones”, hablar desexo continúe siendo un tema tabú. Mientras tanto, cada año cientos de nenas se convierten enmamá.






