El ‘borscht’ de la historia

El ‘borscht’ de la historia
25-08-2026 | 08:32

Comunismo e historia. Ultima actividad en Vladivostok antes de partir: comida yconversación con una profesora sobre cómo se enseñaba Historia Rusa Contemporánea antes y despuésdel comunismo. Al llegar a la Argentina, otro abuso de la historia: Joaquín Morales Solá, acusadopor Hebe de Bonafini.

Walter Bejamin –en Ensayos, Tomo IV– escribió sobre el borscht, la clásica sopa rusacon remolacha, que antes de probarla “tus ojos ya bebieron de la roja exuberancia de esteplato”. Benjamin, el filósofo de la historia que sostenía que “articular históricamenteel pasado no significa conocerlo tal como verdaderamente fue”, viene a cuento del borschtporque ése fue el plato que preparó Svetiana, una profesora de Historia de colegio secundario enRusia, en su dacha de las afueras de Vladivostok, de donde regresé el lunes pasado, para compartirjunto con nuestro tema de conversación: la historia.

Las dachas son las clásicas casas de campo rusas, la gran mayoría muy austeras y construidas porsus propios habitantes sobre un terreno de diez por veinte metros, al que todo ciudadano teníaderecho a acceder gratuitamente –además de su vivienda en la ciudad, con aproximadamente tresaños de espera– en la época de la ex Unión Soviética, espacio para una huerta donde plantarverduras que servían para el consumo doméstico de cada familia. Las verduras del borscht de la fotode esta columna fueron cultivadas en su huerta por Svetiana, quien, entre plato y plato, explicócómo vino enseñando Historia Rusa en el colegio secundario donde trabaja desde hace cuarenta años ycómo tuvo que modificar el relato tras la caída de la ex URSS.

En los colegios secundarios, siempre se enseñó Historia Rusa hasta cada presente; por ejemplo,actualmente las últimas clases se dedican a la historia rusa del siglo XXI. Como es de imaginar,mientras existió la Unión Soviética se les enseñaba a los alumnos que todo marchaba bien gracias alcomunismo y desde que éste se extinguió, se enseña lo opuesto. “Yo trato de explicarles a misalumnos –dice Svetiana– que el comunismo también tuvo aspectos positivos, pero muchosprofesores se limitan a seguir las pautas oficiales del Ministerio de Educación que, a comienzos dela década pasada, rehízo los manuales de texto yéndose al otro extremo.”

Relato. Benjamin –se cumplen setenta años de su muerte el lunes de la semanapróxima–, en su Tesis de filosofía de la historia, escribió que “como las flores quevuelven su corola hacia el sol, así también todo lo que ha sido, en virtud de un heliotropismo deestirpe secreta, tiende a dirigirse hacia ese sol” (el de los triunfadores del hoy).“La historia es objeto de una construcción cuyo lugar no es el tiempo homogéneo y vacío sinoel que está lleno de tiempo del ahora.”

Cómo se enseña Historia Rusa antes y después del colapso soviético es un caso extremo decontaminación del pasado por cada presente pero, a los argentinos, el abuso de la historia y suutilización política nos remite a la costumbre del kirchnerismo de recortar situaciones de los años70 y 80 para reelaborar su significado y no pocas veces mentir lisa y llanamente.

El mismo lunes, al regresar a Buenos Aires, encontré otro ejemplo más: el comunicado de Madresde Plaza de Mayo contra Joaquín Morales Solá, de quién decían: “Como toda víbora venenosa,estira el cuello, saca la lengua e intenta morder destilando veneno a nuestro querido Dr. NéstorKirchner que, por suerte, goza de buena salud. El veneno de Morales Solá demuestra toda la cantidadde dinero que le pagan Clarín y La Nación para mantenerlo en la cueva de las víboras. Lo que nosabe Morales Solá es que muchos de nosotros sabemos cazar víboras, con un palito y un lacito. Peropara que el odio no lo reviente, le vamos a seguir permitiendo que lo siga destilando en esa cueva.Ya les queda poco tiempo. Por eso también vimos cómo salen las ratas y las arañas para infiltrar elveneno en la población. Nos quedamos cortos con el juicio ético y popular que las Madres realizamosen Plaza de Mayo el 29 de abril, pero ya vendrán otros que van a ser los que se hagan en laJusticia y los tribunales de nuestra patria”.

Entre las “pruebas” históricas del “juicio” anterior se destacaba elrecorte del diario La Gaceta de Tucumán, donde Morales Solá trabajó al comienzo de su carrera,cubriendo un acto por el Día del Periodista, convocado por el gobernador Bussi. Tan poco serio esel historicismo kirchnerista que corre el riesgo de confundir a Diego Gvirtz y Televisiónregistrada con las investigaciones de Tulio Halperín Donghi o José Luis Romero.

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