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El dilema: introspección o más integración

El Mercosur cumplió su función histórica en la historia de las relaciones internacionales del Cono Sur.

22-08-2026 | 21:53

El Mercosur cumplió su función histórica en la historia de las relaciones internacionales delCono Sur. Puso fin a la hipótesis de guerra a favor del encuentro como socios de los rivales.Trasladó corrientes de comercio para el espacio intrarregional. Creó una plataforma para actuarfrente a la incertidumbre del mundo. Acercó a las diplomacias y a los empresarios. Dio densidad ala interacción intelectual, educativa y cultural de pueblos que vivían de espaldas entre sí. Diomadurez a la frágil democracia.

Su más reciente contribución fue evitar que esta parte del mundo se hiciera área indiferenciadadel capitalismo. Gobiernos, himnos y banderas mantuvieron sus contenidos. El Mercosur engendró unproceso más amplio, como la creación de un proyecto de integración para América del Sur. Rebatió laformación de un área de libre comercio en las Américas, nociva a los intereses nacionales de losEstados de la región. Garantizó que hubiera posibilidad de autonomía decisoria en el extremoOccidente.

La novedad histórica, entre tanto, choca con los límites del modelo actual. El flujo comercialampliado retiró energías de la integración industrial. El discurso de las cadenas productivas aúnes una quimera. Las políticas de reducción de las asimetrías son tímidas. Las dudas persisten sobrela eficacia de las instancias de institucionalización. Se crearon, a semejanza de la burocracia deBruselas, nuevas instituciones, pero sin el contenido programático de la integración europea.

Hay tensiones subyacentes que surgen en el proceso decisorio del Mercosur. ¿Cómo conciliar laampliación de socios con un proyecto más consistente de profundización de la integración? ¿Cómoavanzar con la integración industrial cuando las salidas para las crisis que se agravaron con latoxicidad de los capitales vienen siendo enfrentadas, en América del Sur, con solucionesnacionales? ¿Qué hacer cuando un país clave como la Argentina se vuelve cada vez más hacia adentro,en la eterna introspección política de sus debates?

El Mercosur vive el dilema que en estos días protagonizan los parlamentarios brasileños. ElCongreso de Brasil tiene que decidir si quiere que Venezuela sea socia del Mercosur. ¿Cómo agregara un socio como Venezuela si la política exterior de Brasil y sus designios son tan diferentes?Sectores sociales y políticos temen la ideologización del Mercosur. Otros temen que el estilo delgobernante de Caracas pueda corroer la transparencia y confianza que se ha logrado en la regiónBrasilia-Buenos Aires, aun con las imperfecciones del Mercosur.

Hay consenso en Brasil de que la integración con Venezuela es necesaria para el norte del país,así como lo fue la integración con el Río de la Plata. Sectores económicos fuertes como lasmultinacionales brasileñas observan con interés la ampliación de los mercados andinos. Pero no hayunidad en la idea de una integración con Chávez. Se teme la politización desenfrenada de unpresidente con un estilo de gobierno que no se parece a la forma democrática escogida por losbrasileños para llevar adelante su inserción en el mundo.

Para Brasil la integración regional es un deber de circunstancia y una oportunidad de agregarpoder y capacidad para participar de la construcción de reglas y valores en el sistemainternacional.

La integración es, por lo tanto, un objetivo en sí, pero también una proyección de la región enlas nuevas polarizaciones y jerarquías del mundo que se esboza para el siglo XXI. ¿Será que laterrible introspección de las diferentes élites nacionales, acosadas por debates domésticos sinfin, inhibe un nuevo patrón de integración deseado por los brasileños? ¿Será que el Mercosur, detan importante, no merecería más atención electoral en momentos difíciles de inserción de Américadel Sur en la geometría variable que se dibuja con el crecimiento de Asia, la estabilizacióndeclinante de Estados Unidos y la perpetua caída de Europa?

Estos serían temas para las dirigencias del Mercosur. Pero muchos de ellos prefieren hundirse ensus pequeñas vidas y carreras. No piensan en grande.


*Director general del Instituto Brasileño de Relaciones Internacionales (IBRI).

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