Los titulares para el debut contra Nigeria son una fija: Romero; Otamendi, Demichelis, Samuel,Heinze; Jonás Gutiérrez, Mascherano, Verón, Di María; Messi e Higuaín. Como noticia es buena. Queun entrenador, a un mes, sepa quiénes serán los once del debut en un Mundial, es una señalpositiva. Y es bueno que sepa a qué va a jugar. Intuyo que tiene la estrategia y la táctica paraenfrentar al conjunto africano.
El problema es lo que hay o lo que no hay a partir de estos once apellidos. ¿La lista de 23 darácomo para reemplazarlo con idéntica eficiencia, suponiendo que los titulares no encuentren unfuncionamiento acorde a lo que se espera de un equipo formado por jugadores de este nivel? Pensandoen que esto es una “Selección”, se supone que Maradona tiene un menú infinito, adiferencia de un DT de club. Por ejemplo: si no funciona o se lesiona Higuaín o Diego decide atacarde otro modo, está Milito. O Agüero. O Tevez. Y para la heroica o de la búsqueda desesperada delgol por cualquier camino, Palermo.
Esto significa que en el ataque no hay dudas. Messi es irreemplazable porque nadie hace loque hace él. Seguiremos esperando que se cargue el equipo al hombro, seguiremos pidiéndole querepita las hazañas que le vemos en el Barcelona o las que le hacemos hacer nosotros con el joystickde la play station. Si Lio no está por hache o por be, tenemos que pensar en otra cosa, en otroplan.
Pensamos en imprevistos porque las ausencias de Javier Zanetti, Esteban Cambiasso y GabrielMilito resultan injustas y en algún punto inexplicables. En general, la convocatoria a un Mundial oa cualquier torneo internacional importante tiene varios factores de análisis. Los dos primerostienen que ver con la participación en el ciclo del técnico y la adaptación a la idea madre. A losDT les gusta ver caras repetidas en un grupo, les da cierta seguridad. Pero la razón más poderosaes la coyuntura. Hay que llamar a los que mejor estén para que se sumen a los que vienentrabajando. El momento de Esteban Cambiasso es mejor que el de Mascherano. Es probable –estoes fútbol, nada está garantizado– que Cuchu funcionara bien aceitado junto a Verón, con unaopción de recostarse a la izquierda. Cambiasso casi siempre fue utilizado como volante porizquierda, desde finales de los 90, cuando Enzo Trossero encontró la forma para que conviviera conCascini en Independiente. De allí en más, trabajó en el medio o recostado sobre un lateral. Tenerun volante que juegue con similar eficacia en al medio y a uno de los costados es muy difícil.Cambiasso lo hubiese garantizado y, además, con el plus de estar en un momento extraordinario.
Zanetti cumplirá 37 años en agosto. Cuando José Pekerman lo dejó fuera de Alemania 2006 porrazones poco claras, tenía 33 y estaba tan bien como ahora. En un plantel con un solo lateral deoficio (Clemente Rodríguez), tendría que estar y, no sólo eso, debería tener un lugar entre losonce del debut. Zanetti también está en la cresta, ganándole una dura batalla al tiempo. La peleacon una vida ordenada, dejando la vida en cada partido y, además, con una virtud que a los técnicosles fascina: juega siempre. Faltó a un partido de casi 200, entre Champions, Copa Italia y Calcio.Es dueño de un físico impresionante, sabe lo que es llevar la celeste y blanca (es el que más lavistió con 136 presencias) y es capaz de adaptarse a jugar sobre cualquiera de las dos bandas, demarcador de punta clásico o de volante capaz de transformarse en delantero por afuera. Suactualidad era ideal para una convocatoria. Es difícil de explicar, sin desconocer el recorrido quetiene Jonás Gutiérrez –por qué Maradona escogió a un central para actuar sobre un costado.Salvo casos aislados (como el de Olguín en 1978), es raro que un central se desempeñe con igualeficacia que alguien que se pasó la vida contra la raya.
Gabriel Milito hizo lo indecible para recuperarse y estar a tiro. Como dijo Jorge Valdano en1990, se ahogó en la orilla. Estaba con lo justo, es cierto; el caso de Marcos Angeleri (uno de lospreferidos de Diego) era similar. Pero el Milito del Barcelona es un crack. Pensemos que PepGuardiola le confió nada menos que para la semifinal de la Champions, en la que el Barca se jugabala clasificación. La presencia de Milito en la nómina daba cierta tranquilidad ante algúnimprevisto.
Un amigo me dijo el otro día que “cuestionar a tres jugadores de treinta es hinchar laspelotas”. Puede ser. Lo que pasa es que en mi equipo, Zanetti y Cambiasso son titulares yGaby Milito es el primer suplente. Por eso me permito esta catarsis. Pero el técnico es nada menosque Diego Maradona, y él es quien debe armar el plan exacto para llevar a la Selección lo más lejosque se pueda.






