Una maravilla. La obra de teatro que vi y que no dejo de ver (entre paréntesis, espero que micolega y compañero de páginas Rafael Spregelburd me perdone por meterme de rondón en sus dominios).Digo que es una maravilla no sólo por la obra en sí sino también por la producción. ¡Oh, quéimaginativa! Me explico: al principio sentimos que estamos frente a un escenario corriente ymoliente; muy bien ambientado, eso sí, pero nada extraordinario.
Ahora, eso de que a medida que se desarrolla la obra el escenario se vaya achicando essensacional. Los laterales se acercan, se acercan, poco a poco marchan uno hacia el otro. El fondoviene hacia el público, que empieza a ponerse un poco nervioso, y a los actores les cuesta moverse,ir de acá para allá y venir de allá para acá. Se va sintiendo la claustrofobia de una situación sinsalida, tal como quiere el autor del texto. La dama joven, por ejemplo, que dice constantemente queella entra y sale por la izquierda, se dirige siempre y viene de la derecha. La característica, tanelegante, tiene enormes dificultades para besarle el ruedo del vestido. El galán, hombre orquestapuesto que ha sido autor, productor, apuntador, primer actor (sumamente discreto en la actuación:se lo ve poco pero se lo adivina en cada gesto de los actores y actrices, en cada palabra dicha, encada paso dado), da pequeños y discretos saltitos para desplazarse en un espacio que le va quedandocada vez más chico y que por lo visto lo atormenta y lo obliga a andar de costado. Los bufones quehacen la corte de la dama joven se contorsionan y hablan cada vez más fuerte como para lucharcontra el espacio que se les ha vuelto un problema que parece insoluble. El capo cómico se atusa elbigote y da con el codo contra la pared. Extraordinario, el efecto es extraordinario. A medida quela acción transcurre, el escenario se contrae más y más. La respiración del público es estertorosa.Todos sienten la angustia del conflicto. Y todos comenzamos a ver el punto final en el cual ya nohabrá aire ni espacio para respirar y seguir viviendo. Una maravilla.





