•El imitador de Nestor Kirchner

“El ex presidente enriquecía el humor político”

24-08-2026 | 19:09

S e me ocurrió imitar a Néstor Kirchner hace cinco años en la sección “A la cama conNéstor” del programa No hay dos sin tres, mientras que él era presidente. Nunca conté lashoras que me pasé viéndolo frente al televisor para hacerlo de la manera más parecida, pero créanmeque fue mucho tiempo. El mandatario era una personaje que no solamente tenía que mirarlo parasacarle la estructura, tomar el registro de la voz, y movimientos. No. El era tan cambiante enalgunas actitudes y tenía frases que enriquecía a los que trabajamos, si se quiere, en el humorpolítico. Así llegué a comunicarme con la gente de otra manera: “¿Qué te pasha, estásnervioso?”. Esa frase la extraje de un discurso en donde Kirchner hablaba de un matutino. Ysolamente lo dijo una vez. Entonces, me generaba tener que verlo permanentemente, porque una frasede él podía potenciarla para futuras imitaciones y que otras muletillas vayan tapando a las queestaban instaladas.

En la imitación traté de caricaturizarlo desde su personalidad: era una persona desacartonada,le gustaban las bromas, y por más que era un animal político, estaba por fuera del protocolo. Unade las frases que siempre decía era: “Soy un presidente jodón”. Incluso, por lo que heaveriguado, en la Casa Rosada levantaba los teléfonos para hacerles bromas a los políticos ycompañeros de trabajo. Y ellos mismos me contaban: “Qué bueno lo que le sacaste. RealmenteNéstor es jodón”. Yo veía las notas de CQC cuando les agarraba el micrófono o se les escondíaa los noteros. Traté de hacerlo desde su costado jodón. Y para el humorista, que alguien se prestepara la broma potencia al personaje, porque sin esa característica, jamás hubiera podido hacer lamímica de la escalerita y tener tanta llegada.

La última vez que lo imité fue este verano en la obra ¿Ke te pasa Carlos Paz... Estás nervioso?y en televisión en “Gran Cuñado” (2009). La máscara la tengo guardada en un depósito demi casa junto a otras máscaras y ropa que uso para las imitaciones. Juro que la miro y me cuestamucho acercarme, porque me une el cariño de haber interpretado uno de los personajes másimportantes en la historia de Argentina.

Yo he tenido la oportunidad de ir a la Casa Rosada a hacerle notas mano a mano cuando estaba“Gran Cuñado”. Se me ocurrió guionar una situación con el personaje de Fernando de laRúa: el ex presidente volvía a buscar algo que se había olvidado. Ahí hablamos un poco, siempretuvo una predisposición increíble, con buen humor. Quiero destacar que nunca me llamó por teléfonopara felicitarme y mucho menos para criticarme. Tampoco recibí criticas de parte de su familia nide sus allegados. A Néstor lo hice con total libertad, nadie me impidió absolutamente nada. Sí, laúnica vez que agradeció al Freddy imitador fue cuando salió vía telefónica en ShowMatch, previo alas elecciones legislativas de 2009. Siempre me pareció un tipo extremadamente agradable, por esome llena de tristeza mas allá de la ideología política. En estos días miro los afiches en que se love abrazado a la Presidenta y giro la mirada para otro lado, me causa rechazo la circunstancia deque él ya no esté. Si tengo que decir algo del terreno político, lo considero un personaje que ledaba vida a una oposición que debía tener la barba en remojo permanentemente para salir a lapalestra con cosas contundentes. Kirchner generaba que exista una oposición cada vez menosopositora por todo lo realizado en su gestión. Ahora se me llena el cuerpo de preguntas. Era tansignificativo, es una de las facetas que me preocupa, sinceramente: ¿cómo seguirá el país?

El humor es tragedia más tiempo, por eso haría una imitación en su homenaje. Pero ojo, que no semalinterprete. ¿Cuántos personajes se siguen haciendo? Miguel del Sel sigue imitando a MercedesSosa y nadie se pone mal. Pero ahora no es el momento para volver a imitarlo. Es más, una de lascosas que tenía planeadas para el “Gran Cuñado” de 2011 era renovar los personajes. Nosignifica que no tenía previsto volver a imitarlo, sino que no estaba en mis prioridades comofigura significativa. Se lo comenté a Pablo “Chato” Prada (productor de Tinelli) queexistiera la posibilidad de encontrar otros personajes.

En lo personal, cuando me enteré que Néstor Kirchner había muerto, sentí un sabor amargo porquedeja a una familia de manera sorpresiva, independientemente de la profesión que tenga y erarelativamente joven. Como ciudadano, sentí una profunda tristeza por perder un alineamientopolítico, que si bien era cuestionable en algunos puntos, creo que fue uno de los pocos que pateóel tablero. En este sentido, me genera una incertidumbre de cómo sigue todo esto,independientemente de que tenemos una presidenta, pero sabemos que ella recibía mucha influencia deNéstor.

El hecho de haberlo imitado, estudiado y observado tanto para hacer mi trabajo, la noticia de sumuerte me generó una tristeza especial, porque desde el punto de vista humorístico, me metí muchomás en su ser y por haber tenido diferentes diálogos en las notas que le he realizado o cuando noscruzaron telefónicamente. Entonces, hablar con una persona y de repente darte cuenta que no estámás –la conozcas o no– es realmente fuerte. Una noticia muy desagradable.

*Imitador, humorista y conductor de Preparen, apuesten, juego (Domingos, 20 hs. En ElTrece).

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