| Cristina: “Si no consultó al rey de España, ¿por qué debería consultar aMagnetto?”. |
Dicen que Alberto Fernández, siendo jefe de Gabinete, cuando hablaba por teléfono con HéctorMagnetto, el CEO de Clarín, lo llamaba “jefe”. Dicen que si Néstor Kirchner fuerapresidente, habría negociado con Magnetto y seguirían siendo aliados. Dicen que cuando CristinaKirchner asumió y Alberto Fernández le explicó que había que consultar ciertas decisiones conMagnetto, ella respondió que no había llegado a presidenta para tener que consultar con otrohombre: “Si no consulto al rey de España, menos consultaré al CEO de una empresa”.Dicen que esta nueva Ley de Medios es fruto de la primera mujer elegida presidente de la Argentina,para quien, quizá más que para cualquiera de sus predecesores varones, el no reconocimiento de susatributos de mando resulta muy ofensivo.
Ella habría sido quien decidió avanzar sin mirar costos, pero no está sola en el deseo. Muchospolíticos sienten su autoestima herida por el poder de Clarín de atemorizarlos. Todos recuerdan el“síndrome Lafferriere”, en referencia al senador por Entre Ríos Ricardo Lafferriere,quien propuso una ley de derecho a réplica (espacio en el medio que criticó a una persona para queésta responda) e hipotecó su carrera política porque desapareció de los principales medios parasiempre.
De la misma forma que el Gobierno logró que se aprobaran las leyes que permitieron estatizar losfondos de las AFJP y Aerolíneas Argentinas, a pesar de la prédica de Clarín y casi todos los mediosprivados, y no sólo gracias a los votos de los legisladores kirchneristas, también esta vez hayvoluntades que trascienden a los Kirchner en el ánimo anti Clarín.
Se discute quién manda en la Argentina y, aunque no lo parezca, para algunos legisladores es lasegunda parte del “que se vayan todos” de 2002. Desde la perspectiva de ciertospolíticos, los grandes responsables del fracaso de la Argentina que desembocó en la salidaexplosiva de la convertibilidad son quienes tuvieron el poder en los 90, que no eran los políticossino las grandes corporaciones. Y Clarín es su quinta esencia porque influye determinantementesobre AEA, la Asociación de Empresarios Argentinos, y a la vez encabeza la corporación de lacomunicación. Ya en 2002 se popularizaron las pintadas que decían: “Nos mean y Clarín diceque llueve”.
Así como en los 70 la palabra “multinacionales” era utilizada casi como un insulto,las palabras “monopolio” y “corporaciones” (en sentido simbólico más queliteral) cumplen hoy ese papel. Son “el sistema”, “la matrix” contra la quetodo político comprometido debería luchar. Esto explica el voto a favor de la nueva Ley de Mediosde los socialistas y otros aliados del Gobierno impensados.
Otra palabra cuyo significante pasa a ser también insultante desde ciertos sectores de lapolítica es “telefónicas”. Monopolio, corporaciones y telefónicas cargan el mismodisvalor porque cuando lo pequeño es lo bello, lo grande es feo. Y si hay algo que tenga que sergrande, que sea el falo de la política.
Eso explica la algarabía de los diputados en la madrugada del jueves al dar media sanción a lanueva ley: vencieron a los pulpos que pretenden cogobernar, al poder detrás del poder.
Asumiendo que se está en el contraciclo de los 90, “falta” concluir la obra dedisciplinamiento de las corporaciones. Por lo menos de aquellas que se pueda.
Esa no es la posición de aquellos que llegaron a la política sin ideología. Llama la atencióncómo Clarín no critica a Scioli a pesar de su ser formalmente kirchnerista. Reutemann y Macridirectamente están en la vereda de enfrente.
Otro caso sintomático es el de Luis Barrionuevo, quien se queja de que Clarín “no tienecódigos” porque su esposa, la diputada Graciela Camaño, tuvo que soportar insultos de suscolegas por ser una de las primeras en defender a Clarín y él, días después, vio con sorpresa queel diario había publicado que era uno de los diputados con peor performance en la Cámara baja:“Estas descoordinaciones con Magnetto no pasaban”, dicen que le vociferó a Jorge Rendo,director de Relaciones Externas del Grupo. Rendo, hoy, es asesorado por Alberto Fernández, que nisiquiera logró que sus diputados de confianza le fueran leales y votaran contra el proyecto.
La política se divide hoy entre los adaptados (paradójicamente integrados por la nueva y la másvieja política) y los ideológicos.
Al clausurar el debate previo a la votación, Agustín Rossi dijo: “Tenemos que agradecer ala Presidenta, que puso lo que había que poner para que tengamos esta ley”. Cuando lasdecisiones son tomadas con esos órganos, las emociones y no la razón guiarán loscomportamientos.






