El filósofo militar

Alguna vez Michel Foucault vaticinó que “el siglo XXI será deleuziano”. Es una de esas frases menores de algún autor mayor. Sin embargo, quién sabe, quizá tenga razón. Hace un par de semanas, Osvaldo Baigorria publicó un muy interesante artículo en Radar que va en esa dirección. La nota da cuenta del uso de textos de Deleuze y Guattari, como Mil mesetas, por parte del ejército israelí.

El filósofo militar
22-08-2026 | 01:21

Alguna vez Michel Foucault vaticinó que “el siglo XXI será deleuziano”. Es una deesas frases menores de algún autor mayor. Sin embargo, quién sabe, quizá tenga razón. Hace un parde semanas, Osvaldo Baigorria publicó un muy interesante artículo en Radar que va en esa dirección.La nota da cuenta del uso de textos de Deleuze y Guattari, como Mil mesetas, por parte del ejércitoisraelí. Baigorria relata de qué manera en los años 90, el general Shimon Naveh, director delOperational Theory Research Institute (OTRI), utilizó conceptos centrales en Deleuze (como el derizoma) para “pensar contra la lógica binaria que opone teoría y práctica, modelo y terreno,uso y función, a fin de emancipar la acción militar de toda restricción”. Para Deleuze yGuattari, el rizoma –siguiendo la metáfora del tronco subterráneo– se define por losconceptos de conexión, heterogeneidad y multiplicidad: “cualquier punto del rizoma puede serconectado con otro cualquiera, y debe serlo”. Y también: “Una multiplicidad no tienesujeto ni objeto (...) se metamorfosea cambiando de naturaleza”. Es decir, es un pensamientoque discute con la idea de esencia, pero también con la idea de estructura, a favor de cierta ideade descentramiento, de desterritorialización, de nomadismo. Contra la raíz, el rizoma. El deDeleuze es un pensamiento libertario, compañero de ruta del ’68, anti-totalitario, críticocon los poderes del Estado, a los que describe como máquinas de guerra. Pues bien, el ejercitoisraelí relee estas premisas y piensa a la polis palestina bajo el precepto del rizoma, como unconjunto de estrías cercadas por vallas, muros, zanjas, obstáculos de una gran movilidad.
¿Deberíamos indignarnos con el uso militar de Deleuze? O más aún, ¿deberíamos sorprendernos?Baigorria señala que “la introducción de estos textos en las fuerzas armadas israelíes nodejó de ser una aventura marginal. Naveh tuvo que retirarse en 2005 tras un informe negativo acercade su instituto”. Pero eso es apenas un detalle. Porque lo importante es lo contrario: no queel ejército israelí use sus conceptos, sino la capacidad de Deleuze para describir y comprender elmundo contemporáneo, incluso pese a él, en contra de él.
Por debajo, o más bien al lado, de su reconocida creatividad filosófica (“la filosofíaes el arte de formar, de inventar, de fabricar conceptos”), su obra está caracterizada por unprofundo rigor intelectual. Sus dos grandes libros “generales”, El anti-edipo y Milmesetas, escritos en conjunto con Guattari, están rodeados de un sinnúmero de libros y textos sobreautores y obras específicas: Spinoza, Bergson, Nietzsche, la historia del cine, Proust, Kant,Kafka. Lector agudo de Nietzsche y Marx, aprendió que el capitalismo tiene la capacidad, como unamultiprocesadora, de absorberlo todo, incluso aquello que se le opone radicalmente. Pocas obras sontan críticas como la de Deleuze. Y sin embargo en los últimos años hemos padecido DJs deleuzianos,fotógrafos deleuzianos, creativos publicitarios deleuzianos, brokers deleuzianos. ¿Por qué nohabría de haber militares deleuzianos? (llegado el caso, ¿por qué no pensar también la lógica delasesino serial bajo las conceptos deleuzianos de “repetición y diferencia?”).Habitualmente se define a Deleuze como un autor vitalista que repone la influencia revolucionariadel deseo, que propone a la diversidad y al devenir otro como ética última. En cambio yo siempre loleí de un modo opuesto: como un autor oscuro, desgarrado, casi trágico. El filosofo que pensaba allenguaje como un material capaz de perforar el sentido, al inconsciente freudiano como una trampapequeño burguesa, al rizoma como una ruptura, al devenir otro (animal, mujer, imperceptible) comouna intensidad, es en verdad quien piensa al capitalismo como una terrible máquina de reciclar,resignificar, redireccionar todo lo que se le opone. Deleuze llegó a entrever ese estado del mundo.Y pese a todo, siguió escribiendo.

También en Perfil