•LA PROFUNDA CRISIS DE LA SELECCION

El fracaso en la elección de un modelo

Sigo pensando que la idea de poner a Diego Maradona al frente de la Selección tenía lógica. Por lo menos, los argumentos que se dieron fueron válidos. El principal grupo de jugadores no tiene identificación con el hincha común de fútbol porque no juegan acá.

23-08-2026 | 11:41

Sigo pensando que la idea de poner a Diego Maradona al frente de la Selección tenía lógica. Porlo menos, los argumentos que se dieron fueron válidos. El principal grupo de jugadores no tieneidentificación con el hincha común de fútbol porque no juegan acá. Agüero apenas estuvo dos años enIndependiente, Messi se fue a los doce años, Tevez debutó en 2001 y se fue tres años más tarde,Mascherano y Maxi Rodríguez lo mismo. El que sí jugaba acá, Riquelme, siempre fue un foco deconflicto. A tal punto de que no está en la Selección por decisión propia.


Basile no fue capaz de armar un grupo homogéneo ni le transmitió pasión por la camiseta.¿Quién llevó esa camiseta como nadie y la puso en lo alto siempre, ganando o perdiendo? Maradona.La foto de México ’86 en la que lo llevan en andas con la Copa del Mundo en las manosalrededor del campo del Azteca es tan emocionante como las lágrimas de Italia ’90, con laantipática medalla del segundo lugar pendiendo cerca de su pecho. Ese es Maradona y eso fueron abuscar cuando lo buscaron quienes lo buscaron. El tema es que lo designaron a él solo. Dijeron queBilardo iba a ayudarlo y no lo hizo. Pidió a Ruggeri y no se lo dieron. Bilardo puso a Lemme yDiego a Mancuso. Por lo visto, Maradona está demasiado solo y la táctica y estrategia lo superan.Decir que no sabe es ridículo. Es imposible que el tipo que mejor jugó este juego en la historia nosepa. Insinuarlo es una estupidez


El tema es que el fútbol moderno necesita más que arengas, carisma y conocimientos primarios.Necesita un equipo que tenga planes. La Selección no tiene ninguno o tiene uno muy fácil decontrolar. El principal responsable es Maradona. Pero no es el único. Y no es el único porque Diegoya no juega y porque recibió como herencia la nada misma. Hace cinco años que la Selección vienebarranca abajo, con tácticas y estrategias obsoletas.
Se dice casi sin pensar que la Argentina “tiene el mejor plantel del mundo”. ¿Esrealmente así? Cuando empezamos a enumerar a ese “mejor plantel del mundo”, decimos:“Messi, Tevez, Agüero, Maxi Rodríguez… hummm… Mascherano… esperá…Gago… Demichelis… ufa, no me acuerdo”… Y se terminó. La realidad indica quetenemos tres jugadores de elite –Messi, Tevez y Agüero–, y juegan en la misma posición.Es más, pese a que lo dejó ir el Manchester United, Tevez es un jugador de nivel internacional.Aquí se escribió –y se sostiene– que Tevez y Agüero no pueden convivir entre once,salvo alguna coyuntura muy especial.
Del resto, ¿qué decir? Agarrársela con Heinze queda cómodo y está de moda. Pero al Gringo lomandaron a jugar de lateral, él no lo pidió. De central puede jugar perfectamente. El asunto se lecomplica cuando tiene que trasladar. El resto está en una medianía que nos iguala con seleccionesque históricamente estuvieron por debajo, como Paraguay o Chile. Coloccini y Jonás Gutiérrez no sedestacan en Europa. Milito recién llegó al Inter y mete goles, pero cuando se pone la camisetaargentina parece un principiante. La dupla Domínguez-Otamendi sufrió en carne propia y en el peorpartido las diferencias notables entre el fútbol local y el internacional. Domínguez lo padeció enAsunción, con la velocidad de Haedo Valdez.


Pero si se bucea más profundo, se encontrará con que desde 2004 las cosas van para abajo.Retrocedimos táctica y estratégicamente en cuanto al resto del mundo desarrollado y se perdieronpartidos y puntos que duelen. En tiempos de Pekerman, ganar de visitante se nos hacía muycomplicado. Después de un Mundial mediocre, Grondona le dio una nueva chance a Basile, pensando enaquello de la continuidad del estilo. Salvo un par de detalles (nunca más jugó Sorín, volvieronZanetti y Verón), todo siguió igual. Riquelme fue el centro del equipo, la razón de la existenciade la Selección. Jugando bien o mal, Román siempre estaba, mientras que a tipos como Crespo–por citar un caso– no se los convocaba porque “no está jugando”. Elvolante de Boca, en cambio, fue tenido en cuenta aun cuando estaba inactivo.
Esto no sólo minó la salud del grupo, sino que destrozó cualquier plan B. Argentina pasómucho tiempo sin ganar, jugó pésimo y, lo que es peor, no generó reemplazantes de la“generación Passarella”. Esa fue una generación de brillantes futbolistas que no pudoganar títulos, pero jamás estuvieron por quedar fuera de un Mundial. Siempre clasificaron conholgura. Gente como Ayala, Sensini, Almeyda, Zanetti, Sorín, Simeone, Crespo, Batistuta, el KilyGonzález, Verón u Ortega no fueron reemplazados con la misma eficacia…
Hoy no está Riquelme y el equipo no existe como tal, lo cual expone de manera brutal eltremendo error de haber armado equipos alrededor de un solo jugador y con un único y anacrónicoestilo.
Estamos en una crisis profunda. Va más allá de Maradona o de si entramos o no al Mundial,está más allá de si está bien convocar a Heinze o no. Hay un serio problema estructural, ladirigencia fracasó en la elección del modelo de juego a seguir después de Bielsa. Maradona seencontró con la nada y está remando con remos rotos y sin todo el conocimiento que se necesita.
Y agotaron “la cantera inagotable”. No tenemos la cantidad de jugadores dejerarquía que creemos tener. Este momento de la historia nos toma pobres de fútbol, de espíritu yde ideas.
Hay que saberlo, para empezar de nuevo. Insisto, vayamos o no al Mundial.

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