•el escenario para 2010

El gasto y la energía amenazan la recuperación de la economía

Una mirada analítica sobre los principales desafíos que enfrentará el gobierno de Cristina Kirchner en 2010. Una reflexión importante porque el año próximo se definirá la “herencia” que el gobierno electo en 2011 recibirá en materia económica. Todo indica que, más allá de importantes avances por las commodities, las exportaciones industriales y las trabas a las importaciones en algunos sectores, el sucesor o la sucesora que encabece la próxima administración encontrará un campo minado y necesitará del apoyo de gran parte de la sociedad y la clase política; deberá ser un verdadero “piloto de tormentas”.

24-08-2026 | 00:39

La historia económica argentina de las últimas décadas muestra una increíble despreocupación delos presidentes de la Nación por los que lo sucederán. Ocultan estadísticas, se endeudan, noresuelven problemas bajo la consigna de que el transcurso del tiempo siempre ayuda. Hayexcepciones, por supuesto: Néstor Kirchner no tuvo que partir de cero en el 2003, ni concretar lapuesta a punto de la economía tras el colapso de 2001. Esta tradición, se cree, no serátergiversada en el 2011, cuando se juegue la sucesión de Cristina Fernández.

El panorama para el año del traslado del poder dependerá, por supuesto del balance final endiciembre de 2010, con el cierre del Bicentenario de la Patria. ¿Qué expectativas hay para losmeses que vienen? ¿Qué factores jugarán? ¿La pugna política actual, que amenaza con convertirse enreñidero, impactará en la marcha de la economía? ¿Cómo pesarán los traumas del desempleo, lapobreza, la pulseada por los ingresos entre los sectores, es decir la grave cuestión social?

Empecemos por las conclusiones finales. El que reciba la presidencia en 2011 deberá transitarsobre terreno minado. De ésta manera, entre las hipótesis que manejan los expertos puedeadelantarse que el 2010 presenciará, con un aumento considerable de la cosecha de soja y unmejoramiento de las exportaciones un crecimiento leve, pero apetecible del dos por ciento delProducto Bruto Interno. Pero la soja no aliviará los otros focos de conflicto. La Presidentacontinuará con suerte en materia financiera porque hasta ahora se prevén próximos meses con buenaliquidez internacional, precios interesantes para los productos del campo con el agregado de unamejora considerable de la economía brasileña.

Junto con las buenas noticias persistirá, sin embargo, la ausencia de inversiones porque no hayinstrumentos que posibiliten el financiamiento.En el hemisferio norte hay sobrecapacidad instalada,a lo que se suma la falta de previsibilidad en la administración del actual Gobierno. No habrá másempleo por lo que se espera un incremento del trabajo en negro, de tal manera que la degradaciónsocial será mayor. Continuarán los subsidios desde el poder central, pero sin retocarequilibradamente las tarifas, de modo que el futuro gobierno tendrá que hacerlo. Se espera uncrecimiento del gasto público mientras los déficits provinciales continuarán irresueltos. Lapulseada distributiva puede llegar a estar a la orden del día desde las primeras paritarias. Lainflación continuará.

La mayoría de los economistas cree –si no hay un deterioro de la realidad internacional,ni aparecen recidivas como los derrumbes bancarios del 2008, ni temblores serios como los deldefault de Dubai– que una cierta recuperación surgirá en Argentina el segundo trimestre de2010, en coincidencia con la venta de las cosechas.

De una pérdida importante en la cosecha de soja entre el año pasado y el actual que ya se va, seespera que la producción de soja bordee los 52 millones de toneladas, más un repunte del maíz. Siesto se alcanza, la colocación externa de soja más los envíos de productos industriales (sobre todoautomotores) pueden ubicar las exportaciones totales en 66 mil millones de dólares, que alimentaránlas arcas estatales que están flaqueando y brindarán luminosidad en las provincias productoras.

Si no aparecen cambios se espera que las importaciones traspasen los 46 mil millones de dólares,motorizadas por cierta recuperación de la actividad y –se cree, con optimismo– un corteprogresivo de las limitaciones a las importaciones. Como se viene advirtiendo, las Licencias NoAutomáticas han perjudicado a varios sectores industriales aunque otros, pocos, manifestaronsatisfacción en la medida que pudieron respirar frente a la competencia internacional.

No faltan analistas que no adhieren a escenarios futuros fáciles. Una eventual nueva caída delas cotizaciones mundiales –juzgan los informes de Finsoport– por factores o sucesos noprevistos en un planeta con altos grados de incertidumbre puede acarrear una contracción desuperátit comercial y, por lo tanto, en una menor expansión de las reservas locales y de la basemonetaria. Estados Unidos sigue siendo la principal tracción del consumo y del endeudamientomundial, que se deleitó con préstamos fáciles sin control ni regulación y este elemento dedecadencia continua sin resolverse. No hay acuerdos certeros entre las grandes potencias paramodificar los tipos de cambio o condicionar los movimientos financieros con reglas por todosaceptadas.

Un dilema al cual no se le encuentra la vuelta en el país es el fiscal. Durante los últimos añosel gasto público subió 13 puntos del Producto Bruto. En el 2010 llegará al 36 por ciento del PBI.Este incendio puede tomar fuerza en 2010 y castigar con fiereza en 2011. La inconsistencia delmanejo estatal es que la política fiscal que se maneja no se abastece en fuentes de financiamientoque deberían ser genuinas.

Impera el descontrol. En 2007 el déficit fue de 5.500 millones de pesos. En 2008de 9 mil millones. Este mes de diciembre llegaría a 19 mil millones de pesos. El Gobierno haapelado a cajas que tienen un límite, que pueden agotarse. Recurrió a préstamos de la ANSES y de laAFIP, a la estatización de las AFJP, a las transferencias extraordinarias del Fondo MonetarioInternacional, a la ayuda del Banco Nación, a la emisión monetaria.

Este es uno de los tantos desafíos que se irán acumulando hacia el 2011. Porque surgen desdeotros costados que parecen no estar incluídos en la agenda de la política y la gestión oficial.

Un caso es la falta de políticas de largo plazo para el campo. El stock ganadero se redujo un 15por ciento, hay ocho millones de cabezas de ganado menos por la liquidación del stock. Y hay unpeligroso descenso de las reservas de petróleo y gas que llevarán a importar a un costo fenomenal,agravando el sector externo. La inversión es precaria en ese frágil mundo energético y se habla,entre entendidos, de una “represión tarifaria”. Se acepta que las reservas probadas depetróleo son de 2.600 millones de barriles, pero enfrentamos la posibilidad de perder elautoabastecimiento. YPF ha dejado de ser la principal productora de gas. La compañía francesa Totales la que cubre más de un 26 por ciento de la oferta. Si estos datos son los del actual proceso deamesetamiento, ¿cómo se abastecerá un posible crecimiento de la economía en 2010?

Un poco más del 50 por ciento de la energía primaria se origina, en Argentina, en el gasnatural. Las reservas se han consumido y no existió la estrategia para reponerlas.El técnico DanielMontamat pregona que el gas de nuevos yacimientos, exploración exitosa mediante, está a 12 añosvista. El gas importado de Bolivia no está seguro, y el gas por barco impone la construcción de unaplanta de regasificación, que no está presente en ningún plan. Si nada se modifica, si Boliviaabastece con prioridad al polo industrial de San Pablo y descuida a la Argentina, la administraciónnacional tendrá que importar gas por barco a precios internacionales. ¿Quién pagará la diferenciade valores del gas importado? ¿El Estado o los consumidores?

Con una mueca de ironía la prensa británica insiste en la existencia de grandes reservaspetroleras en las cuencas que rodean las Islas Malvinas. En los hechos es una presunción que yalleva casi medio siglo. La verdad es que Gran Bretaña sufre en estos días la considerable merca delos yacimientos del Mar del Norte y necesita, con urgencia, aferrarse a promesas esperanzadoras.Revistas británicas consideran que las islas del Atlántico Sur cuentan con un reservorio de 60 milmillones de barriles de petróleo. Como comparación: las reservas fuera de costa en Brasil podríanser de 30 mil millones de barriles, exactamente la mitad.

Otra traba que está acompañada de muchísimas complejidades es el resquemor de los desposeídos ymal tratados en materia de salarios y de empleo.

La mitad de los casi 15 millones de personas que trabajan en Argentina ganan menos de 1.500pesos por mes. Este monto no es arbitrario. Proviene de la Encuesta Permanente de Hogares que elINDEC divulgó a comienzos de diciembre.

En el caso de los hombres, la mitad percibe menos de 1.600 pesos, en tanto, la mitad de lasmujeres arañan ingresos de menos de 1.200 pesos.

Los asalariados en negro acceden a pagos un 30 por ciento menores de los que trabajan enblanco.

Todos ellos forman parte de la capa del subempleo, trabaja menos cantidad de horas, aunque deseelo contrario. Si se suma el aporte de la familia (la mujer o los hijos) en la mitad de los hogaresdel país entran menos de 2.400 pesos por mes. Como contraste hay que tener en cuenta que el valorde la canasta de una familia tipo (matrimonio con dos hijos) para el INDEC era de 1.007 pesos enjunio pasado, pero los estudios privados demostraron que el costo merodeaba los 1.500 pesos.

Si se siguen los sondeos de la escuela de Economía de la Universidad Católica Argentina el 75por ciento de los asalariados privados no registrados trabaja en las pequeñas y medianas empresas,donde la dotación total no supera los diez empleados.

El Estado también es responsable de dependientes que están en negro.

El drama social es un volcán en actividad, siempre a punto de explotar. La mayoría de losciudadanos que reciben subsidios estatales saben que no podrán reingresar al mercado de trabajoporque han perdido las habilidades y la tecnología de producción se ha modificado de maneraradical. Los jóvenes son los grandes perdedores. Muchos han abandonado la escuela y elperfeccionamiento y, sin perspectivas, eligen la ilegalidad o, sin vueltas, el delito comosubsistencia. Ninguno de los problemas podrá ser revertido antes de 2011. Por lo tanto, el que secoloque la banda presidencial tendrá que ser un experto en tormentas y, por otra parte, respaldadopor toda la sociedad, incluyendo a todos los partidos políticos.


*Periodista especializado en Economía.

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