En noviembre de 1942 un decreto del entonces presidente Ramón Castillo autorizaba el ingreso alpaís de mil niños judíos provenientes de la zona de Vichy. Los nazis habían aceptado el pedidoefectuado por la comunidad judía argentina. Sin embargo, el salvoconducto se truncó por presión desectores nacionalistas e integrantes de la burocracia local. Los niños terminaron deportados acampos de concentración.
Esta semana asistimos al 70º aniversario de la invasión alemana a Polonia e inicio de laSegunda Guerra Mundial. La historia citada en el párrafo anterior es un ejemplo de cómo el horrordel Holocausto –ocurrido dentro de ese período en el que perecieron más de 60 millones depersonas en diversas circunstancias– tuvo repercusiones a nivel local.
En contrapunto a la prohibición de la inmigración judía en aquellos tiempos, Argentina fuerefugio de criminales nazis. Incluso antes de 1939 la ideología nazi pululó fuertemente en nuestrasociedad, con actos masivos de apoyo al régimen en el Teatro Colón y el Luna Park y la represióncontra judíos durante la Semana Trágica. También existen estudios como el de Daniel Sabsay y AndreaPochak sobre la influencia del pensamiento nazi en la jurisprudencia de los tribunales federalesargentinos (1933-1958).
Este movimiento pro nazi tuvo un contrapeso en el Primer Congreso contra el Racismo y elAntisemitismo, de 1937. En su declaración inicial, suscripta por Lisandro de la Torre, ArturoIllia, Ricardo Balbín y Mario Bravo, entre otras personalidades, afirma que “no consentiremosque se haga de los judíos una minoría oprimida, vejada y perseguida. Reivindicamos para nuestrosuelo (…) la más amplia libertad de pensamiento y de creencia”.
La dimensión de la tragedia del Holocausto junto con sus antecedentes locales es motivosuficiente para promover y reafirmar su implementación en los programas educativos. Es tarea delEstado, en conjunto con las organizaciones del Tercer Sector, formar a las nuevas generaciones paraque lo sucedido durante el Holocausto no se repita con pueblo alguno.
*Presidente del Museo del Holocausto de Buenos Aires.
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