•EL PARTIDO DEVALUADO QUE IGUAL COTIZA EN ORO

El marketing del fracaso

Por suerte, la película contará, al menos por esta vez, con el muchachito rubio que al final siempre salva a los suyos y a su colega pero jamás amigo, el enganche melancólico, duro nativo, mezcla rara de Bogart y el Chance Gardiner de Desde el jardín. Vaya a saber qué pasará después.

El marketing del fracaso
24-08-2026 | 09:23

El cinismo consiste en ver las cosas como realmente son y no como se quiere quesean.”
Oscar Wilde (1854-1900)

Por suerte, la película contará, al menos por esta vez, con el muchachito rubio que al finalsiempre salva a los suyos y a su colega pero jamás amigo, el enganche melancólico, duro nativo,mezcla rara de Bogart y el Chance Gardiner de Desde el jardín. Vaya a saber qué pasará después.Cuentan que la audaz idea de Abel, el torturado, era borrarlos a los dos, pero los dirigentes loconvencieron rápidamente de que lo más prudente era asegurarse una huida digna y en salud de LaBombonera en caso de un mal resultado. Juegan.

El que también vuelve con una participación estelar es el Negro Ibarra, creador y único miembrode la “Fundación Román, ese Amigo del Alma, para la Armonía de los Planteles”. El restode la zaga es un casting para una película de terror. Luiz Alberto, el que no es Spinetta nitampoco el Patrón Bermúdez; Monzón, uno que prometió revolear al Chino Luna si lo encaraba y leembocó tres; Barroso, otro que tocó y se fue, como Pentrelli; Bonilla y Gunino, dos que perdieronel celular de Dios; Krupoviesa y Morel, los marcadores marcados, y Muñoz, que es como un amor deestudiante: hoy un juramento, mañana una traición. Javi García no pudo frenar la inundación. Lostapó el agua, como a Macri.

Abel, el torturado, ha probado en vano con todas las fórmulas, incluso las más absurdas, comohacer jugar a Méndez de cualquier cosa menos de 5, su puesto de toda la vida. Lo mismo conPrediger, ayer en la Selección, hoy en oferta “dos por uno”. Contradictorio, pasional,demasiado bocón, Alves lo ningunea a Mouche, el novio de América, insiste con el deprimido Gaitán yse queda con las ganas de más Viatri, como todos. ¿Qué hacer ahora? ¿Cómo despertar a los gigantesdormidos, a los berretas inflados, a los paracaidistas, a tanto chico rico con tristeza? ¿En quéquedó el sueño hegemónico macrista? ¿Cómo tolerar que no se gane todo? ¿Para qué están, si no?¡Esto es Boca! ¿Esto es Boca?

La película de River es diferente. Su guión tiene más drama y un conflicto psicológico. Allísobrevuela una ausencia omnipresente, la de Orteguita, el artista de la sed, un antihéroe que sufresu dolor en soledad mientras los demás discuten qué hacer con su vida. Es inútil, sin él no habrámagia, aunque ganen. Almeyda, el Elmer Van Hess que volvió del Showbol, se propone dejar el alma enla cancha. Presiente la cercanía del adiós, igual que Gallardo. Es que Passarella planea armar untop team para después del Mundial. Se verá. Por ahora todo es claroscuro, chispazos, la monocordevoz de Leo Astrada intentando calentar los mares. Poco.
La gente del club que insiste en ser Racing se encapricha con detener el tiempo y eternizar aestos sobrevivientes de los 90, cuando todo era derroche, dólares y riojanos intocables. Lo mismopasa en el Boster Planet, con sus iconos del tiempo de rosas, cuando ganar era un trámite. Puramelancolía.
Por suerte y por desgracia, River ya no tiene al 9 gordinflón, estrella de todos losprogramas chimenteros. Ese enorme vacío, literalmente hablando, fue ocupado por Canales, un reciénllegado al que ni siquiera le conocemos la voz, y Funes Mori, un chico de reality con dobleapellido y cara de monaguillo. Dos delanteros serios y esforzados que, hasta ahora, parecen sufrirel mismo karma fabbiánico del arco cerrado. Lástima.

Ni las pésimas campañas, ni la ausencia de títulos en juego, ni las internas, ni notabledecadencia futbolera de ambos han conseguido afectar el fabuloso marketing de un partido quesimboliza como nada la desmesura argentina por el fútbol. Un Boca-River se vende como un artículode consumo turístico, igual que una noche de tango, los asados con cuero o un paseo por la pampapara ver gauchos. Cash.
El sofisticado paquete Boca Experience, por ejemplo, con visitas al museo, los vestuarios, elmicro de los jugadores y la tribuna popular, cotiza a 400 dólares por cabeza. Wow. Por su parte, La12 también ofrece su exótica experiencia de turismo-aventura que se factura según nacionalidad,divisa, portación de cara y/o oferta y demanda. Algo parecido hacen Los Borrachos del Tablón, losenergúmenos de la contra. Los gringos van y pagan, criaturitas de Dios. Sueñan con un espectáculoúnico. Lo tendrán, claro. Eso sí, de fútbol, ni hablar.

Jugarse por un empate clavado no sería ilógico, sobre todo imaginando el pánico de unos y otrosa convertirse en mariscales de la derrota. River, pobre, se acostumbró a perder, así que la mayorpresión la tendrá Boca. Abel, el torturado, apeló con ingenuidad a la sagrada mística para motivara los suyos, bastante excitados ya por su instinto de conservación. Leo, el monocorde, sueña converlos últimos. Y bueh.
Eso sí, muchachos: en la semana, el show mediático de la catástrofe disfrutará full time sólocon el derrotado. Habrá polémica, acusaciones, despidos, renuncias, más negocios. Ninguna novedad.La perversión de siempre, aceptada y celebrada por todos. Eso que los iniciados, con simpáticaindulgencia, insisten en llamar “las reglas del juego”.

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